Conflictos

Indígenas de Ecuador se manifestaron en sede presidencial contra política económica del gobierno

Decenas de personas que participaban en la marcha atacaron con piedras a los uniformados que respondieron con bombas de gas lacrimógeno

Quito. Manifestantes y policías se enfrentaron este martes cerca de la sede presidencial de Ecuador, en Quito, en el marco de una protesta liderada por indígenas contra la política económica del gobierno, constató la AFP.

Indígenas, estudiantes y trabajadores bloquearon varias carreteras en Ecuador y marcharon, pese al estado de excepción vigente, para denunciar las políticas económicas del gobierno del presidente conservador Guillermo Lasso.

Decenas de personas que participaban en la marcha atacaron con piedras a los uniformados, que respondieron con bombas de gas lacrimógeno. Los incidentes estallaron a pocas cuadras del Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo, que está fuertemente resguardado por policías y militares.

Las manifestaciones, las mayores en los cinco meses de gobierno de Lasso y convocadas por organizaciones indígenas en respuesta al alza de los combustibles, culminaron en choques entre manifestantes y policías cerca de la sede del Ejecutivo en Quito.

El gobierno informó de 37 detenidos, cinco policías heridos y dos militares retenidos por manifestantes en una aldea andina y que se encontraban en buen estado.

Un joven manifestante sufrió una lesión al ser golpeado en la frente por una cápsula de bomba lacrimógena, según observaron reporteros de la AFP. Entretanto, la oénege Fundamedios, que promueve la libertad de expresión, reportó que un periodista recibió en su pierna izquierda el impacto de una bala de goma disparada por un policía.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) bloqueó algunas vías en varias provincias ecuatorianas, mientras en la capital, sindicatos y estudiantes se sumaron a una marcha, pese al estado de emergencia que rige desde hace una semana para combatir al narcotráfico (aunque no se han restringido derechos como los de reunión y protesta).

Unos 1.500 manifestantes, de acuerdo con el coronel de la policía César Zapata -a cargo del operativo de seguridad-, participaron en esa marcha.

La policía empleó gas lacrimógeno para dispersar las protestas cerca del palacio de gobierno.

“Vengo a reclamar por los derechos de mis tres hijos que no tienen trabajo desde el año pasado. Ellos me ayudan para comer y todos estamos sufriendo, desesperados”, expresó a la AFP María Elena Ponce, una mujer de 58 años que ondeaba una bandera roja.

“Vamos a resistir”

En Zumbahua, una localidad del centro andino, los manifestantes cerraron el acceso con piedras y neumáticos en llamas, según reporteros de la AFP. Mujeres con poncho, picas y palos salieron a la carretera acompañadas de hombres que movieron grandes piedras para obstaculizar el tránsito.

“Esta convocatoria (la) hemos hecho para rechazar todo lo que está imponiendo el gobierno nacional”, dijo a la AFP Julio César Pilalumbo, un líder de Zumbahua, en los páramos de la provincia de Cotopaxi, de mayoría indígena.

“Vamos a resistir y no vamos a declinar ante ninguna represión”, agregó.

Leonidas Iza, presidente de la Conaie, había convocado junto a otros sectores a manifestarse contra la medidas económicas de Lasso, que se posesionó en mayo.

El mandatario decretó la semana pasada un nuevo precio del galón de diésel, que trepó a 1,90 dólares frente a un dólar que costaba hace más de un año, y fijó el de gasolina corriente a 2,55 dólares, de acuerdo a las alzas mensuales aplicadas desde 2020.

Y aunque al mismo tiempo anunció un congelamiento indefinido de esas tarifas, no logró apaciguar el descontento popular.

“La paralización representa pérdidas económicas para los pequeños negocios, que son el sustento de miles de familias y hogares ecuatorianos”, tuiteó Lasso.

La agitación social volvió a un Ecuador sacudido por el repunte de homicidios y masacres carcelarias, que este año dejan más de 2.000 muertos en este país de 17,7 millones de habitantes, lastrado además por la depresión económica que trajo la pandemia.

La Conaie, que en 2019 también encabezó violentas manifestaciones contra la eliminación de subsidios a combustibles que dejaron once muertos, rechaza las alzas mensuales aplicadas desde 2020.

Los indígenas, que derrocaron tres presidentes entre 1997 y 2005, exigen al gobierno que congele los precios en 1,50 dólares para el diésel y dos dólares para la gasolina corriente.

Los pueblos originarios representan un 7,4% de la población.

No hay para pagar ni trabajo

“No tenemos de donde pagar, no hay trabajo para los jóvenes que se prepararon”, manifestó a la AFP Fabiola Gualotuña, una profesora que vive en Zumbahua y debe viajar a una comunidad vecina para dar clases.

Ecuador, que exporta petróleo pero importa combustibles, encara una crisis reflejada en una deuda externa de casi 46.000 millones de dólares (45% del PIB) y un déficit fiscal de 5% del PIB, además del 47% de pobreza y miseria, y 28% de subempleo y desempleo.

El mandatario, que además enfrenta investigaciones en la Fiscalía y el Congreso por su relación con el escándalo de los Pandora Papers, que reveló los paraísos fiscales de los poderosos, lanzó una advertencia a los manifestantes.

“Vamos a desarrollar todo un dispositivo para evitar el cierre de vías, para que impere la ley”, declaró el lunes.

En medio de la agitación, el gobierno presentará al Congreso, controlado por la oposición, reformas tributarias y laborales con miras a reactivar la economía, pero que los sindicatos temen que precaricen el mercado laboral.