Corea del Norte considera sabio y audaz al presidente Donald Trump
Consejero de la Cancillería de Pionyang critica ‘obsesión’ por el desarme nuclear y ponerlo como condición para un progreso en relaciones con Estados Unidos
FILE - This Aug. 24, 2019, file photo provided by the North Korean government, shows the test firing of an unspecified missile at an undisclosed location in North Korea. Japan has raised its caution level of Pyongyang’s missile capability in a defense paper, saying North Korea has miniaturized nuclear warheads and remains a serious threat, with the country resuming missile tests without taking any concrete denuclearization steps. The annual paper, approved Friday, Sept. 27, 2019, by the Cabinet, underscores Japan’s fear of being a target. (Korean Central News Agency/Korea News Service via AP, File)
AFP
Una prueba de un misil norcoreano realizada en un punto no precisado. El Gobierno de Pionyang reveló la foto el 24 de agosto del 2019. AP Una prueba de un misil norcoreano realizada en un punto no precisado. El Gobierno de Pionyang reveló la foto el 24 de agosto del 2019. (AP)
Pionyang. Corea del Norte elogió este viernes al presidente estadounidense, Donald Trump, al que considera sabio y audaz, pero duda que haya avances en una futura cumbre debido a la “obsesión” de “otros políticos” con el desarme del arsenal nuclear.
Según Kim Kye Gwan, consejero en el Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano, la idea de otra reunión entre el dirigente norcoreano, Kim Jong Un, y Trump “está muy presente estos días en Estados Unidos”.
En un comunicado publicado por la agencia de prensa oficial norcoreana, KCNA, el consejero se refirió de manera positiva a los tres encuentros anteriores entre Kim y Trump, en el 2018 en Singapur, en febrero en Hanói y en junio en la Zona Desmilitarizada (DMZ) que separa a las dos Coreas.
Estos acontecimientos “fueron ocasiones históricas” que permitieron a los dos mandatarios “expresar su voluntad política de poner fin” a la hostilidad en las relaciones entre los dos países, declaró el funcionario norcoreano.
No obstante, según él, Washington "no ha hecho nada por aplicar la declaración conjunta" adoptada al final de la primera cumbre celebrada en Singapur.
Además, insistió, mientras que Corea del Norte demostró en estas cumbres hacer “esfuerzos sinceros para restablecer la confianza”, Estados Unidos reanudó sus maniobras militares conjuntas con Corea del Sur y reforzó sus sanciones contra Pionyang.
“Es una dura realidad que los políticos de Washington están obsesionados con la afirmación ‘desarme nuclear primero’”, consideran que Corea del Norte puede tener “un futuro brillante solo si primero abandona sus armas nucleares” y tienen “la retorcida idea” de que lo que forzó a Pionyang a iniciar el diálogo con Washington fueron las sanciones, añadió.
“Esto me hace dudar que en una futura cumbre sea posible un nuevo avance”, declaró el consejero del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Una posición militar surcoreana a lo largo del paralelo 38, que marca la frontera en la península. La imagen data de junio de 1950. AP Una posición militar surcoreana a lo largo del paralelo 38, que marca la frontera en la península. La imagen data de junio de 1950. (Charles Gorry/AP)
No obstante, “constaté que el presidente Trump es diferente a sus antecesores en términos de sentido político y de determinación” en su actitud con Corea del Norte, manifestó. “Deseo, por tanto, poner mi esperanza en las elecciones sabias y las decisiones valientes del presidente Trump”, concluyó.
Kim Kye Gwan y el Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano “seguirán las acciones futuras de Estados Unidos”, destacó el comunicado publicado por KCNA.
Esta declaración se produce dos semanas después de que Trump destituyó a John Bolton, el asesor de Seguridad Nacional, con quien discrepaba en varios temas, entre ellos el dosier norcoreano.
Trump había criticado a Bolton por haber citado a Libia en abril cuando hablaba de Corea del Norte. Tras haber renunciado a su programa atómico, el líder libio, Muamar Gadafi, murió durante una revuelta popular respaldada por bombardeos de la OTAN. Esta comparación enfureció a Pionyang, que alabó el despido de Bolton.
La referencia de Bolton al “modelo libio” fue retomada posteriormente por el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, lo que volvió a irritar al régimen norcoreano.