Redacción y AFP. 21 mayo
Los integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos Paolo Abrao (izq.), Antonia Urrejola (centro), y Joel Hernández presentaron las observaciones preliminares de su visita en Nicaragua, el 21 de mayo del 2018. Foto: AFP
Los integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos Paolo Abrao (izq.), Antonia Urrejola (centro), y Joel Hernández presentaron las observaciones preliminares de su visita en Nicaragua, el 21 de mayo del 2018. Foto: AFP

Managua. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) encontró evidencias de uso excesivo de la fuerza para reprimir las protestas antigubernamentales que sacuden a Nicaragua desde hace un mes, y que dejan 76 muertos y 868 heridos.

La CIDH documentó y escuchó “centenares de denuncias que evidencian graves violaciones a los derechos humanos que se caracterizan por el uso excesivo de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad del Estado y también de terceros armados”, indica un informe preliminar leído por la relatora del organismo, Antonia Urrejo, en conferencia de prensa.

Los casos fueron documentados durante la visita que una misión de la CIDH realizó a Nicaragua del 17 al 21 de mayo para reunirse con sectores y personas afectadas por la violencia desde que iniciaron las protestas el 18 de abril.

La escalada ha propiciado pedidos de “renuncia inmediata” del presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo desde diversos sectores.

Además, la Comisión advirtió de posibles ejecuciones extrajudiciales en Nicaragua, desde que empezaron los enfrentamientos entre ciudadanos, fuerzas policiales y grupos de choque auspiciados por el Gobierno.

“Varios testimonios hablan del uso de francotiradores en lugares como el Estadio Nacional y en Matagalpa. Estos graves hechos indican la posibilidad de que se habrían registrado ejecuciones extrajudiciales”, señala el documento.

De acuerdo con información recibida por la CIDH, en el último mes hubo al menos 76 muertos y 868 heridos, “en su mayoría en el contexto de las protestas, de los cuales 5 permanecen hospitalizados de gravedad”.

El organismo consignó además que 438 nicaragüenses fueron detenidos temporalmente de manera arbitraria en la cárcel policial de Managua conocida como El Chipote y en la cárcel La Modelo, sin que se presentaran cargos en la mayoría de los casos.

Las víctimas “alegan haber sido objeto de golpes, insultos o bien no recibir alimentos y escasa provisión de agua”, o “haber sido rasurados, esposados con rigor y sometidos a golpes y llaves asfixiantes”, dice el informe.

“La CIDH condena enfáticamente las muertes, agresiones, detenciones arbitrarias de los estudiantes, manifestantes, periodistas y otros ciudadanos en el país desde el inicio de las protestas y que continúan hasta la fecha”, agrega.

La misión de la CIDH llegó a Managua tras obtener la anuencia del Gobierno para realizar una gira de campo de cuatro días con el fin observar la situación de derechos humanos en el contexto de la crisis social y política que enfrenta el país.

Continúa la mesa de diálogo

Entre tanto, estudiantes, empresarios y miembros de la sociedad civil demandaron este lunes “la renuncia inmediata” de la pareja presidencial, en la tercera jornada de diálogo mediado por la iglesia católica.

La dirigencia estudiantil rechazó además el anticipo de elecciones antes de 2021, al entender que “permitiría una oxigenación al régimen” y recomponer las bases de su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

“No queremos un simple recambio de élites políticas” con unas elecciones anticipadas, “creemos que el inicio de un proceso democratizador solo es posible con la ausencia de Daniel Ortega, Rosario Murillo y sus secuaces”, declaró el dirigente universitario Lester Alemán.

Las conversaciones fueron transmitidas en vivo por televisión.

El canciller Denis Moncada, quien encabeza la delegación del gobierno, sorprendió a la mesa de diálogo al señalar que los temas políticos e institucionales son objeto de una negociación con la Organización de Estados Americanos (OEA).

“Hay una vía paralela a este dialogo” que están trabajando el gobierno y la OEA hace dos años para el fortalecimiento político, institucional y electoral, señaló.

El diálogo entre el Gobierno y sus opositores busca una salida pacífica a las protestas.