
El canciller de Nicaragua, Valdrack Jaentschke, participa en la ceremonia de traspaso de poderes de Costa Rica. Su arribo generó críticas previas de exiliados y organizaciones de derechos humanos, que lo señalan como una de las figuras vinculadas a la persecución transnacional del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra opositores refugiados en territorio costarricense.
La activista y exiliada nicaragüense Urania Castrillo Molina solicitó este mismo viernes 8 de mayo a la presidenta Laura Fernández rectificar “el error” de haber invitado a la delegación oficial de Nicaragua a los actos de cambio de mando.
Castrillo también felicitó a los costarricenses por celebrar “la democracia y la transición presidencial”, en contraste con la situación política que atraviesa Nicaragua.
La opositora aseguró contar con protección internacional otorgada por el gobierno de Costa Rica, luego de demostrar persecución política en su país de origen.
Durante la actividad, la exiliada portó el escudo de Nicaragua invertido, como una señal de “SOS”, al afirmar que simboliza un llamado de auxilio ante la crisis política y de derechos humanos en su país.
Canciller criticado por exiliados
La polémica por la presencia del canciller nicaragüense se intensificó desde el pasado 3 de mayo, cuando organizaciones opositoras y colectivos de derechos humanos difundieron una carta abierta para alertar sobre la invitación cursada a Valdrack Jaentschke para asistir al traspaso de poderes del 8 de mayo.
El pasado 27 de abril, el canciller costarricense Arnoldo André anunció la participación de invitados internacionales y confirmó la asistencia de representantes de Nicaragua, país que actualmente tiene dos cancilleres: Jaentschke y Denis Moncada.
Aunque inicialmente no se había precisado cuál de los dos asistiría, Jaentschke ha sido el principal enlace diplomático del régimen sandinista con Costa Rica en los últimos años y, en 2022, fungió como ministro consejero en territorio costarricense.
Según la carta firmada por organizaciones nicaragüenses, la eventual presencia del canciller era “especialmente preocupante” debido a que se le atribuye “un rol principal en la coordinación de una red transnacional de vigilancia e inteligencia dirigida contra nicaragüenses en el exilio”, de acuerdo con un informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) de Naciones Unidas.
El cocancillar de la dictadura Ortega-Murillo llega a la toma de posesión de @laurapresi2026. Al final, mantuvieron la invitación a un tipo señalado por la ONU de dirigir la represión y red de espionaje contra exiliados aquí, en Costa Rica. LAMENTABLE. pic.twitter.com/2ez4DGd45z
— Wilfredo Miranda Aburto (@PiruloAr) May 8, 2026
Entre 2021 y 2023, Jaentschke ocupó cargos como asesor presidencial en políticas internacionales y como diplomático en Guatemala, Honduras y Costa Rica.
El informe de Naciones Unidas señaló que el ahora canciller integró un grupo informal “de alto nivel” encargado de identificar objetivos de persecución, definir categorías de amenaza y ordenar acciones de vigilancia, intimidación y seguimiento mediante servicios consulares y estructuras vinculadas al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Las organizaciones opositoras pidieron al Gobierno costarricense reconsiderar la invitación a funcionarios del régimen de Ortega y Murillo, particularmente a Jaentschke, por supuestos vínculos con violaciones de derechos humanos y actos de represión internacional.
También recordaron que Costa Rica ha condenado públicamente la represión transnacional ejercida por el Gobierno de Nicaragua, incluido el asesinato del refugiado político y militar retirado Roberto Samcam, ocurrido en San José el 19 de junio del 2025.
“La presencia del señor Jaentschke Whitaker resultaría incompatible con ese compromiso”, expresaron las agrupaciones en la carta abierta.
Finalmente, las organizaciones hicieron un llamado a la nueva administración de Laura Fernández para evitar gestos que puedan interpretarse como legitimación de funcionarios señalados por persecución transnacional contra opositores nicaragüenses.
