
Beirut, Líbano. El secretario general de la ONU, el portugués António Guterres, afirmó el sábado, durante una rueda de prensa en Beirut, que “existen vías diplomáticas” para poner fin a la guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá en el Líbano.
“No existe una solución militar, sino únicamente la diplomacia, el diálogo y la plena aplicación de la Carta de las Naciones Unidas y de las resoluciones del Consejo de Seguridad. Las vías diplomáticas están abiertas”, afirmó.
“Estamos haciendo todo lo posible en estos momentos para lograr una desescalada inmediata y el cese de las hostilidades”, declaró Guterres a los periodistas.
Unas hostilidades que ya le costaron la vida a 826 personas en el Líbano desde el 2 de marzo, según las autoridades libanesas.
“Mi coordinador especial está en contacto permanente con todas las partes para llevar a las partes a la mesa de negociaciones, y los cascos azules (...) permanecen en sus posiciones”, añadió, refiriéndose a la fuerza de Naciones Unidas en el Líbano (Finul).
Afirmó que los ataques contra los cascos azules y sus posiciones eran “totalmente inaceptables y deben cesar. Constituyen una violación del derecho internacional y pueden constituir crímenes de guerra”.
Tres miembros de las fuerzas de paz que prestan servicio en el contingente ghanés resultaron heridos a principios de este mes en el sur del Líbano.
Guterres instó a apoyar al Gobierno libanés, que el año pasado se comprometió a desarmar a Hezbolá.
“Mi mensaje a la comunidad internacional es simplemente que intensifiquen su compromiso, fortalezcan al Estado libanés y apoyen a las Fuerzas Armadas Libanesas para que obtengan las capacidades y los recursos que necesitan. Respondan generosamente al llamamiento humanitario”, afirmó.
Dirigiéndose a la comunidad internacional, añadió: “Refuercen su compromiso. Apoyen al Estado libanés y a las fuerzas armadas libanesas para garantizarles las capacidades y los recursos necesarios” para pacificar el país.
Líbano se acerca “a un punto crítico” conforme se acelera el desplazamiento de su población: una de cada siete personas ha sido desplazada en los primeros diez días de la escalada del conflicto, dice el Norwegian Refugee Council (NRC).
Al menos 816.000 personas, equivalentes al 14% de la población de Líbano, han sido desplazadas por la escalada del conflicto, según cifras del gobierno libanés.
En tanto, en Estambul, el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, expresó su procupación por la posibilidad de un “nuevo genocidio” israelí.
“Tememos sinceramente que [el primer ministro israelí, Benjamin] Netanyahu emprenda un nuevo genocidio bajo el pretexto de combatir a Hezbolá”, declaró Fidan.
Por ello, el diplomático turco exhortó a la comunidad internacional a “tomar medidas inmediatas”.
