Krissia Chacón. 23 abril
13/12/2017, Llorente de Tibás, fotografías de los motorizados UberEats, fotos con fines ilustrativos, foto Rafael Murillo
13/12/2017, Llorente de Tibás, fotografías de los motorizados UberEats, fotos con fines ilustrativos, foto Rafael Murillo

Uber Eats marcha sobre ruedas en Costa Rica y lleva a más de 350 negocios de comida en sus espalda, en San José y Heredia.

En tan solo cuatro meses de operación en el país, la firma ha logrado seducir a los locales de comida y prestar su servicio de entregas a domicilio por medio de la plataforma que funciona de forma similar a la de transporte de personas.

Julie Robinson, gerenta de Comunicaciones para Centroamérica y el Caribe de Uber Eats, afirmó que la respuesta ha sido muy positiva tanto de parte de los comercios afiliados, como la de los usuarios.

"Hemos visto un gran crecimiento de la base de usuarios mes a mes", señaló Robinson.

Uber Eats comenzó a operar en diciembre pasado con 250 restaurantes. Hoy el servicio ha sumado a más de 100 afiliados adicionales.

Esta aplicación también se robusteció gracias a los más de 2.000 repartidores que trabajan con la compañía.

"Queremos seguir aumentando la selección de restaurantes para poder darle a los usuarios más opciones a elegir por medio de la app. Durante el 2018 tenemos planes de expandir nuestra área de cobertura a Alajuela y Cartago, para poder ofrecer el servicio a más usuarios", añadió la gerenta.

Las historias que hay detrás de los negocios son variadas, desde los pequeños locales que catapultaron sus ventas gracias a la exposición que tienen en la plataforma, hasta las grandes cadenas de comida que decidieron formar parte de esta ola.

Iliana Velázquez, propietaria de la pastelería Ili Vanili, es uno de los casos de éxito.

Velázquez comenzó a emprender después de quedarse sin trabajo. Ella inició con un negocio de postres por encargo hasta que finalmente abrió su local en el centro comercial Escazú Village, en febrero del año pasado, y ocho meses después inauguró otro en Plaza Tempo, también ubicado en Escazú.

Con la llegada de la plataforma de Uber Eats, Velázquez comenzó a incursionar en el mundo de las entregas a domicilio.

"Estamos en un centro comercial nuevo y no mucha gente lo conoce. El asociarnos con Uber Eats nos ha abierto una ventana de exposición a clientes que, de otra forma, tal vez no nos hubieran buscado antes. Ahora no solo nos piden, si no que también nos visitan", relató la emprendedora.

Iliana Velázquez es la propietaria de la pastelería Ili Vanili. Actualmente tiene dos locales, uno ubicado en el centro comercial Escazú Village y otro en Plaza Tempo. Este negocio forma parte de la oferta que ofrece Uber Eats.
Iliana Velázquez es la propietaria de la pastelería Ili Vanili. Actualmente tiene dos locales, uno ubicado en el centro comercial Escazú Village y otro en Plaza Tempo. Este negocio forma parte de la oferta que ofrece Uber Eats.

Una situación similiar ocurrió con Karen Sojo, dueña de Tortillería la Jacaranda, ubicada en San Pedro de Montes de Oca.

Sojo reconoce que su negocio estaba necesitado de ofrecer el servicio de entregas a domicilio porque la demanda era muy alta.

"Me llamó un muchacho de Uber Eats y en ese entonces yo tenía mucho miedo de arriesgarme. Lo pensé durante una semana y me decidí. Llamé a Uber Eats y les dije que lo iba a intentar, nada perdía... En realidad, lo más importante de la entrega a domicilio es poder suplir las necesidades de los clientes y gracias a esta plataforma lo pude hacer. Era una necesidad para mí y gracias a esto pude llegar hasta las casas de mis clientes", comentó Sojo.

Karen Sojo es la dueña de Tortillería la Jacaranda, un negocio que está disponible en la aplicación de Uber Eats.
Karen Sojo es la dueña de Tortillería la Jacaranda, un negocio que está disponible en la aplicación de Uber Eats.

La principal cualidad de la aplicación es que le ofrece un menú variado a los usuarios y que a su vez le permite a los diferentes negocios dar a conocer sus productos sin la necesidad de hacer grandes inversiones en publicidad.

Además de convertirse en una opción atractiva para los pequeños comercios, Uber Eats también ha generado interés en las grandes cadenas de comida.

Así sucedió con los restaurantes que forman parte del grupo QSR: Quiznos, Teriyaki y Smashburger.

El 24 de febrero anterior esta firma se incorporó a UberEats. “Para nosotros es de gran importancia ampliar el menú de opciones que podemos brindarle a los usuarios a través de Uber Eats, es por esa razón que buscamos que cada alianza logre alcanzar nuestros objetivos los cuales son: incorporar los avances tecnológicos para innovar, facilitar y brindar un servicio eficiente”, dijo Robinson.

El servicio está disponible en 27 restaurantes (de QSR), pero el plan es que se vayan incorporando, paulatinamente, más locales.

"En QSR International apostamos por complacer a los seguidores de Quiznos, Teriyaki y Smashburger, y si bien contamos con una plataforma de entrega propia desde hace varios meses, quisimos establecer una alianza estratégica con Uber Eats para ampliar la cantidad de usuarios a la que llegaríamos a lo largo del país...”, afirmó Juan Carlos Rodríguez, Gerente de Mercadeo de QSR International.

Pizza Hut es una de las grandes firmas que se aliaron a Uber Eats desde que inició la aplicación en el país. La característica particular de este restaurante es que ellos también cuentan con su propia flotilla de entregas exprés.

Jorge Gutiérrez, gerente general de Pizza Hut, explicó que la compañía ya cuenta con una cobertura de casi el 100% en los servicios exprés dentro de la Gran Área Metropolitana y, pese a los servicios tercerizados de Uber Eats, no planean quitar su flota de repartidores.

"Los servicios de empresas como Uber Eats se conocen en nuestra industria como 'agregadores', es decir, agregan servicio a nuestra operación. Para nosotros, trabajar con Uber Eats no es más barato que nuestra operación normal, pues existen una serie de gastos asociados con el uso del sistema Uber que se convierten en costos”, agregó.

La idea de tercerizar los servicios de entrega de alimentos resulta atractiva para las cadenas de comida rápida en el país, en medio del auge de la economía colaborativa que cada día atrae a más usuarios.

Lo cierto es que las grandes cadenas no pierden al asociarse con este tipo de iniciativas, sino que ganan más espacios y formas de atraer clientes.

Hambre del mercado

La competencia entre las aplicaciones que ofrecen el servicio de entregas de comida a domicilio es cada vez más voraz.

Además de UberEats en Costa Rica también operan marcas que se encargan de las entregas exprés como lo son Go Pato, Eats On y ¿Qué Comemos?

El ADN de todos ellos consiste en que gracias a una aplicación el usuario puede pedir la comida, al tiempo que tiene de primera mano toda la información de los platillos y sus precios; con el valor agregado de poder monitorear el estado en el que se encuentra la comida (ya sea que está en preparación o la ruta en la que va el repartidor).

Estos servicios llegaron para cambiar las reglas tradicionales de las entregas a domicilio. Los precios son cada vez más competitivos para los clientes, y por otro lado, otras personas encuentran una fuente de empleo flexible y que opera bajo el sistema de economía colaborativa.

Aunque el mercado está hambriento y se ha adaptado a tener varios competidores en este negocio, hay quienes no logran sobrevivir, como le sucedió a Apetito24.

Esta firma opera desde hace unos escasos cuatro meses en el país y ya comunicó que dejará de funcionar en Costa Rica, el próximo 30 de abril.

Appetito24 es una compañía panameña dedicada a gestionar pedidos de comida en línea que nació en junio del 2015 y hoy forma parte del grupo alemán Delivery Hero y PedidosYa, las plataformas más grandes de comida online.

Las razones por las cuales la firma dejará de operar en el país no han sido detalladas, sin embargo, la agencia de comunicación para Costa Rica le confirmó a La Nación que dejarán las operaciones a finales de este mes.