
La producción del régimen especial de zonas francas creció un 3,7% interanual en abril del 2026, lo cual refleja una desaceleración de 12,3 puntos porcentuales (p. p.) en comparación con el mismo mes del 2025, cuando fue de 16,01%.
Con este resultado, según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el ritmo de crecimiento interanual del régimen especial acumula nueve meses consecutivos de desaceleración. La tendencia se da luego de que en julio del 2025 alcanzara un incremento de 17,2%, el nivel más alto del periodo reciente.
El Informe índice mensual de actividad económica (IMAE), de abril del 2026, elaborado por el BCCR, atribuye esta moderación a un menor dinamismo en la fabricación de implementos médicos, la producción de componentes y tableros electrónicos, y los servicios profesionales y administrativos.
A este comportamiento se suman otros factores. El más reciente informe del Observatorio Económico y Social (OES), de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), señala que la desaceleración en las exportaciones de dispositivos médicos y la salida de empresas trasnacionales también explican el comportamiento del régimen especial.
Precisamente, en 2025, Intel y Qorvo, empresas especializadas en semiconductores con operaciones en Costa Rica, anunciaron que iban a trasladar sus procesos de manufactura hacia países de Asia.
Pese a la actual ralentización de la producción, el régimen especial está en un proceso relevante de expansión de empresas de dispositivos médicos.
Por ejemplo, Johnson & Johnson MedTech invierte $600 millones para establecer su operación de manufactura y Boston Scientific tiene un compromiso de destinar $850 millones en su expansión en el país al 2032.
Razones de la baja
José Luis Arce, economista y director de FCS Capital, explicó que la desaceleración de las zonas francas responde, en parte, a que con el paso del tiempo las inversiones que han realizado empresas extranjeras en Costa Rica han entrado en producción y han madurado, “por lo que es normal que se modere su ritmo de crecimiento mientras otro ciclo de proyectos de inversión entra en operaciones”.
Arce añadió que otro factor que explica el comportamiento del régimen especial corresponde al aumento de aranceles por parte de Estados Unidos anunciado en abril del 2025.
“Muchas empresas multinacionales aumentaron su producción y exportaciones de previo a ese momento, de manera que otra parte del fuerte crecimiento 2024-2025 tiene que ver con ese factor y ha quedado atrás”, agregó.
El régimen de zona franca ha sido uno de los principales motores del crecimiento económico de Costa Rica, al generar más de 300.000 empleos de calidad, atraer inversión extranjera directa (IED), impulsar las exportaciones y fomentar encadenamientos productivos con proveedores locales, recordó la Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (Azofras).
Sin embargo, la organización consideró que, aunque el sector mantuvo durante años una trayectoria de crecimiento sostenido, esa tendencia comienza a mostrar señales de desaceleración que no deberían pasar inadvertidas.
Para el economista Víctor Umaña, la actual situación ocurre por la combinación de factores locales y externos.
“La incertidumbre generada por la política comercial de la administración de Donald Trump, particularmente la amenaza y aplicación de nuevos aranceles a Costa Rica, provocó que muchas empresas adelantaran exportaciones a finales de 2025 e inicios de 2026 para evitar posibles costos futuros”, subrayó.
A nivel local, Umaña señaló la apreciación sostenida del colón y costos elevados en logística, transporte y tarifas eléctricas.
Erosión de competitividad
Azofras advirtió de que en este momento es claro que el sector enfrenta retos estructurales que empiezan a mostrar consecuencias.
“En el último semestre, hemos sido testigos de una tendencia preocupante de cierres parciales y disminuciones de operaciones, donde empresas estratégicas están ajustando su huella”, señaló.
Según la organización, ha venido advirtiendo sobre una erosión en la competitividad y en los factores críticos para favorecer el desarrollo del sector. Entre ellos se encuentran la falta de esquemas laborales más flexibles, los altos costos de la electricidad, las cargas sociales elevadas, las debilidades en infraestructura logística y la necesidad de incrementar la oferta de talento calificado.
Por su parte, Fernando Carazo, gerente general de Zona Franca La Lima, dijo que más que una afectación en los niveles de producción del régimen, lo que han percibido en algunos casos es una mayor cautela respecto a la ejecución de proyectos de expansión o reinversión que estaban contemplados para este periodo.
“Es decir, el interés por Costa Rica se mantiene, pero algunas compañías están evaluando con mayor detenimiento sus decisiones de crecimiento de mediano plazo”, agregó.
Carazo, además, mencionó que siguen observando interés de empresas internacionales por establecer operaciones en Costa Rica. No obstante, reconoció que hay compañías que han manifestado preocupación por factores asociados a la competitividad, particularmente los relacionados con el comportamiento del tipo de cambio y su impacto sobre costos operativos.
Según dijo, con base en la retroalimentación que han recibido, este efecto “parece reflejarse” con mayor intensidad en actividades vinculadas a servicios que en manufactura avanzada o ciencias de la vida.
La preocupación no es para menos. Costa Rica está cerca de cumplir cuatro años de apreciación del colón frente al dólar. El martes 21 de junio del 2022, el precio del dólar alcanzó un máximo histórico de ¢696,76 en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex). A partir de ese momento, la divisa inició una tendencia a la baja que la ha llevado a situarse por debajo de los ¢460.
De acuerdo con Azofras, el comportamiento del tipo de cambio ha impactado la capacidad de las empresas para impulsar nuevas inversiones, expandir sus operaciones y sostener los ritmos de crecimiento observados en años anteriores.
A pesar de este contexto, el gerente general de Zona Franca La Lima hizo énfasis en que el régimen especial continúa siendo uno de los principales motores de crecimiento, inversión y generación de empleo del país.
Creemos que si Costa Rica no actúa con decisión, existe el riesgo de perder dinamismo frente a economías que avanzan con mayor rapidez en la creación de condiciones favorables para la inversión y la generación de empleo.
— Azofras
Crecimiento del régimen para el 2026
En el Informe de Política Monetaria (IPM), de abril pasado, el ente emisor estimó que el producto interno bruto (PIB) del régimen especial sería de 5,5% en el año en curso. De acuerdo con datos preliminares de la autoridad monetaria, el PIB de este régimen fue de 12,7% en el 2025.
“Regímenes especiales moderan el ritmo de crecimiento por demanda externa y menor oferta exportable de servicios de transformación”, indicó el Banco Central en el documento de abril pasado.
En tanto, Daniela Córdoba, investigadora del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE-UCR), indicó recientemente que se estima que el régimen especial crecería 4% en este 2026.
