
El presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Róger Madrigal, se refirió al eventual impacto que podría tener el anuncio de reestructuración global de Boston Scientific, una de las principales empresas del régimen de zonas francas, sobre el crecimiento de la producción del sector, en caso de que implique una menor producción que afecte a Costa Rica.
“Aquí lo que se está hablando son ajustes que están haciendo ellos en busca de más eficiencia. Si eso implica una menor producción que afecte a Costa Rica, porque no es solamente una cosa para Costa Rica sino en las operaciones globales, pues sí, es una afectación adicional hacia la baja en el crecimiento de la producción de zonas francas. Eso es lo que le podría decir, pero desconozco los números, desconozco el efecto”, señaló Madrigal a La Nación.
“Definitivamente, cuando tengamos la información, la incorporamos (en las proyecciones de crecimiento económico)”, agregó el jerarca del Banco Central.
El Informe de Política Monetaria (IPM), presentado por Madrigal el 30 de julio, detalla que el producto interno bruto (PIB) del régimen especial (zonas francas) sería de 4,6% en el año en curso. “Afectados por una menor demanda externa de manufacturadas y menor dinamismo de servicios de transformación y empresariales”, agrega la presentación del informe.
De acuerdo con datos del Banco Central, el PIB de este régimen fue de 12,7% en 2025 (dato preliminar) y se proyecta que sea de 5,7% en 2027.
Anuncio de Boston Scientific
Boston Scientific, multinacional estadounidense de dispositivos médicos, confirmó el pasado miércoles 29 de julio un plan de reestructuración global con un costo de entre $700 millones y $800 millones que contempla reducciones en su planilla, traslado de operaciones y gastos de honorarios del proceso.
La mayor partida del presupuesto corresponde al traslado de líneas de producción entre plantas de manufactura ubicadas en distintas regiones geográficas, para lo cual la empresa prevé destinar entre $300 millones y $350 millones.
El segundo rubro más importante es el de beneficios por terminación laboral, con un costo estimado de $275 millones a $300 millones.
Los restantes $125 millones a $150 millones corresponde a otros gastos relacionados directamente con la reestructuración, entre ellos honorarios de consultoría, costos por cancelación de contratos, administración del programa, depreciación acelerada y castigos contables de activos fijos.
Jon Monson, vicepresidente de la empresa, anunció durante la presentación del informe financiero que el plan generará un ahorro anual de $500 millones. La medida contempla optimizar la cadena de suministro, trasladar algunas líneas de producción entre instalaciones y modificar funciones y la estructura organizativa para mantener una reducción sostenida de costos.
El anuncio tiene relevancia para Costa Rica, donde Boston Scientific opera desde 2004 y cuenta con sedes en Alajuela, Heredia y Cartago. La multinacional emplea a unas 10.000 personas en el país, según confirmó anteriormente a La Nación Eric Tagarro, vicepresidente de Operaciones.
Por su parte, la operación de la multinacional en Costa Rica aseveró que ha implementado procesos de reestructuración conforme ha evolucionado el negocio y señaló que la medida anunciada a nivel internacional resulta “coherente” con su estrategia de desarrollo a largo plazo.
