El régimen de zona franca de Costa Rica registró este miércoles una sacudida cuando Boston Scientific, una de las principales empresas del sector, anunció su Plan de Reestructuración 2026 que implica recortes de personal a nivel global para generar ahorros de $500 millones y favorecer el valor de las acciones de sus inversionistas.
La divulgación hecha por la multinacional es relevante porque es la principal referente de producción de dispositivos médicos en el país, emplea a 10.000 personas (16,9% de sus 59.000 trabajadores en el mundo) y cuenta con tres plantas aquí.
La situación de esta compañía refleja como el régimen especial transita por un periodo de alta incertidumbre internacional por el arancel del 12,5% impuesto por Donald Trump a Costa Rica. Además de debilidades internas como la pérdida de competitividad, el fortalecimiento del colón frente al dólar y una desaceleración de su producción.
En América Latina, el principal competidor en dispositivos médicos es México, país al que Estados Unidos aplica un arancel del 10%. Esa diferencia coloca a las empresas costarricenses en una posición menos favorable de acceso al mercado estadounidense.
El peso de las empresas de zona franca, que superan las 600 en Costa Rica, es muy relevante, pues generaron el 67% del total de las exportaciones de bienes que fueron de $11.722 millones en el primer semestre de 2026.
De ese monto, las empresas de dispositivos médicos aportaron $5.382 millones y su principal destino fue Estados Unidos.
Ante este panorama de alta inestabilidad, ¿qué puede hacer Costa Rica? La administración de Laura Fernández informó sus primeras medidas y especialista consultados por La Nación brindaron sus recomendaciones.
¿Qué hará el gobierno de Laura Fernández?
La jerarca del Ministerio de Comercio Exterior (Comex), Indiana Trejos, dijo que la información sobre Boston Scientific todavía está en desarrollo y que el plan global no ha especificado los efectos en Costa Rica.
“Estamos dando el debido seguimiento dado que es una de las principales empresas exportadoras y empleadoras”, expresó la jerarca durante la conferencia de prensa semanal que organiza la Presidencia de la República, tras una consulta de La Nación.
Trejos dijo que en conjunto con el Ministerio de Salud revisan las áreas de mejora para atender al sector de dispositivos médicos. También adelantó que elaboran un plan con las cámaras del sector privado para generar “habilitadores” para el sector exportador y el clima de inversión.
Adicionalmente, Laura López, gerente general de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), añadió que la entidad ofrece espacios para reinsertar a las personas en el mercado laboral cuando hay un reacomodo internacional en las empresas.
Víctor Pérez, presidente de la Cámara de Exportadores, recalcó la importancia de fortalecer la competitividad del país para brindar condiciones que favorezcan la inversión, el crecimiento de las empresas y la generación de empleo de calidad.
Reveló que la Cámara trabaja en una propuesta de mejora en infraestructura, seguridad, talento humano y un entorno propicio para la actividad productiva.
¿Qué debe hacer Costa Rica?
La Nación conversó con especialistas sobre las acciones que el país debería impulsar para enfrentar estos desafíos.
Entre las principales medidas propuestas destacan:
⇒ Promulgar una normativa que prohíba el ingreso de importaciones elaboradas mediante trabajo forzoso, lo que podría contribuir a reducir el arancel del 12,5%.
⇒ Revisar los factores que afectan la productividad de las empresas.
⇒ Impulsar un diálogo entre el sector privado, la academia y el Estado para fortalecer la oferta de talento humano especializado.
⇒ Agilizar de manera sustancial los trámites para el registro de productos ante el Ministerio de Salud.
⇒ Corregir los problemas asociados a la política cambiaria.
⇒ Atender los señalamientos de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre barreras al comercio.
⇒ Garantizar la disponibilidad de mano de obra calificada.
⇒ Resolver los problemas de movilidad y el rezago en infraestructura.
⇒ Avanzar en la apertura del sector eléctrico para reducir costos y garantizar el suministro energético.
⇒ Además, de mejorar la seguridad jurídica, la estabilidad regulatoriay el fortalecimiento de proveedores locales.
Marco Vinicio Ruiz, exjerarca del Comex, afirmó que cualquier decisión de Boston Scientific debe analizarse con “muchísimo cuidado”. También sostuvo que el complejo entorno internacional ha obligado a numerosas empresas a reorganizar sus operaciones.
“Ante esto, un país como Costa Rica debe poner las barbas en remojo y hacer el ambiente para invertir localmente más atractivo”, recomendó el exjerarca.
Por su parte, Francisco Chacón, exviceministro del Comex, consideró que la decisión de Boston Scientific debe analizarse con preocupación, debido a que se trata de una de las empresas exportadoras más importantes del sector de dispositivos médicos.
Chacón explicó que la combinación de factores externos e internos —como los aranceles impuestos por el gobierno estadounidense, el comportamiento del tipo de cambio y el incremento de los costos locales— deteriora la competitividad del país en un contexto geopolítico especialmente complejo.
“En general, considero que el Ministerio de Comercio Exterior ha manejado con pericia la difícil relación con el gobierno de los EE. UU. en materia comercial. Sin embargo, creo necesario tomar algunas acciones internas urgentes que sirvan para amortiguar el golpe, sobre todo por la desventaja que se está creando en relación con otros países con los que competimos en ese mercado”, refirió Chacón.
El exviceministro del Comex, John Fonseca, señaló que lo que se está observando es un cambio estructural en la naturaleza de la inversión extranjera. Las actividades intensivas en capital incorporan cada vez más automatización, inteligencia artificial y tecnología avanzada, por lo que cada dólar invertido genera relativamente menos empleo directo, pero puede producir mucho más valor agregado, productividad y sofisticación tecnológica.
“Para Costa Rica, este cambio representa tanto una oportunidad como un desafío. El país debe seguir compitiendo por atraer inversiones de alta tecnología, pero entendiendo que la competencia ya no se basa principalmente en el costo de la mano de obra, sino en la calidad del ecosistema productivo”, destacó Fonseca.
Juan Carlos Pérez Herra, politólogo y administrador público, consideró que la decisión de Boston Scientific no surge por problemas financieros, sino por causa del entorno cambiante y la aceleración de las innovaciones en el sector de las tecnologías médicas.
“Es una de las empresas más dinámicas de zona franca y junto el resto del sector se observa la desaceleración del crecimiento producto de estos reajustes, lo que lleva a replantear una estrategia, el reto es atraer inversión extranjera con una propuesta de valor”, señaló Pérez.
Colaboró el periodista Cristian Mora.
