Patricia Leitón. 3 abril
Véronique Timmerhuis, secretaria General del Consejo Económico y Social de los Países Bajos, explicó que puede haber discusiones y dificultades pero debe una cultura de buscar soluciones. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal.
Véronique Timmerhuis, secretaria General del Consejo Económico y Social de los Países Bajos, explicó que puede haber discusiones y dificultades pero debe una cultura de buscar soluciones. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal.

Después de quedar destruida por la Segunda Guerra Mundial, Holanda logró levantarse y es hoy la quinta economía más competitiva del mundo.

En esta transformación contribuyó la capacidad de los distintos sectores de dialogar, discutir problemas y buscar soluciones juntos.

Véronique C.M. Timmerhuis, secretaria General del Consejo Económico y Social de los Países Bajos, compartió con La Nación la experiencia de su país, en el cual este Consejo tiene 70 años de trabajar y brindó algunas recomendaciones a Costa Rica.

Timmerhuis vino al país invitada por el Consejo de Promoción de la Competitividad, el cual impulsa en Costa Rica un diálogo similar.

Costa Rica ya creó un Consejo Consultivo Económico y Social mediante el decreto 41439-MP, publicado el 8 de marzo pasado en La Gaceta; no obstante, ahora falta su implementación.

– ¿Cómo surgió en Holanda el Consejo Económico y Social?

– Comenzamos justo después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el país estaba en ruinas, para reconstruir el país tuvimos que trabajar juntos.

“Decidimos que era útil tener este Consejo para asesorar al gobierno y tener este insumo de cómo hacer para que el país volviera a crecer y cómo tener empleo, buenos trabajos, bienestar, entonces somos un producto de la Segunda Guerra Mundial”.

– ¿Qué resultados han tenido?

– En el panorama general Holanda está muy bien, si usted ve las estadísticas puntuamos muy alto en competitividad y también en la calidad de vida.

”Recién salió el Índice (Mundial) de la Felicidad y estamos en quinto lugar; Costa Rica es 12 por cierto, que también es muy bueno, y en competitividad somos número cinco en el mundo, entonces estamos muy alto, este es el resultado de trabajar juntos”.

– En Costa Rica hemos intentado crear desde hace muchos años este Consejo, pero, hasta en eso, nos ha costado ponernos de acuerdo. ¿Cómo empezar?

– Se necesita la voluntad de todos los grupos para trabajar juntos y para ver el valor de trabajar juntos, entonces debe haber beneficios para todos los grupos involucrados, y para la sociedad en general.

”Es muy importante que el Gobierno ahora esté tomando pasos para crear un Consejo, pero también tienen que ser los grupos mismos los que quieran trabajar juntos, si no no va a funcionar muy bien, y pienso que el punto más importante, y esto lo escuché en el foro, es que haya esta voluntad de trabajar para el país y hacer lo mejor para Costa Rica.

”Por supuesto encontrarán muchas discusiones y dificultades pero si usted tiene la actitud y la cultura de buscar soluciones y ver qué es realmente el problema y cómo resolverlo y ser concreto y pragmático, no hable de ideologías, nunca se va a poner de acuerdo, hable de temas concretos, de problemas y cómo resolver problemas entonces ahí se podrán encontrar entre ustedes.

“Nadie va a obtener nunca el 100%, pero debe tener la sensación de que es bueno para usted y para mí, entonces hay que buscar situaciones ganar-ganar y tratar de encontrar las soluciones, pero lo puede hacer funcionar en temas muy concretos”.

– Tengo entendido que ustedes recién analizaron una reforma eléctrica, ¿cómo lograron poner de acuerdo a los diferentes intereses en una reforma así?

– Es un pacto muy grande que no se ha concluido, todavía estamos trabajando, había muchísimos grupos, muchos más que en el Consejo entonces nosotros facilitamos el proceso, no surgió de nosotros, sino fue por nosotros y esa fue una diferencia.

”¿Cómo lo hicimos? Organizando mesas donde teníamos discusiones de temas específicos y teníamos mesas paralelas con diferentes temas y siempre buscando soluciones, entonces teníamos una directriz general de metas a alcanzar, por ejemplo, en reducción de CO₂ (dióxido de carbono), queríamos reducir la emisión a la mitad para el 2030 y este es el objetivo compartido.

”Usted habla con todos los grupos y trata de encontrar una fórmula hacia adelante, incluido ahí están compañías, las organizaciones no gubernamentales en ambiente, Greenpeace, por ejemplo, esta es una muy famosa internacionalmente; los sindicatos, municipalidades, provincias y gobierno, entonces todos tienen que trabajar juntos para que funcione”.

– Las decisiones del Consejo en los Países Bajos, ¿son vinculantes para el Gobierno o son una sugerencia?

– No es vinculante, el Gobierno es parte del pacto, es una forma diferente de trabajar, es solo una recomendación.

”Pero cuando la decisión en el Consejo es unánime entre patronos y empleados es una señal muy fuerte, entonces no tenemos el poder, pero tenemos mucha influencia.

"Si la recomendación es unánime con frecuencia el Gobierno la acepta y los políticos también, porque en los temas en los que trabajamos tenemos que encontrar consenso.

“Es el mismo tipo de negociaciones que deben encontrar los partidos políticos, también en Holanda tenemos un sistema político con muchos partidos políticos, ahora tenemos cuatro partidos políticos en el Gobierno con una muy pequeña mayoría, entonces tienen que negociar mucho entre ellos”.

– ¿Cómo escogen ustedes los miembros del Consejo?

– Tenemos tres grupos: patronos, empleados y expertos independientes. No seleccionamos los miembros del sindicato, lo que se selecciona es cuáles sindicatos pueden ser miembros del Consejo y cuántos asientos por cada uno, esto se hace por la membresía de cada organización.

”El tercer grupo son expertos independientes, es usualmente un profesor de la universidad que trabaja en temas que son relevantes para el Consejo y ellos fueron nombrados antes por el gobierno, pero no están a nombre del gobierno; y también hablamos con el gobierno de cuál experiencia necesitamos y cuáles personas serán relevantes para tener en el Consejo.

“No necesitamos profesores que tengan opiniones muy fuertes, necesitamos gente con experiencia, pero también con destrezas sociales que pueda ayudar a construir puentes entre los sindicatos y los patronos”.