AFP . 13 abril
Bruno Le Maire, ministro de finanzas francés, se reunió con representantes de la administración de Trump al margen de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional. AFP para La Nación.
Bruno Le Maire, ministro de finanzas francés, se reunió con representantes de la administración de Trump al margen de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional. AFP para La Nación.

Washington. Las reuniones entre Bruno Le Maire, ministro de finanzas francés, y la administración de Trump fueron tensas por las amenazas contra Airbus y los impuestos sobre los gigantes tecnológicos, pero permitieron clarificar malentendidos, según explicó una fuente francesa a AFP.

En el encuentro, al margen de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional, también participaron Robert Lighthizer, representante de comercio de los Estados Unidos, y Larry Kudlow, consejero económico de la Casa Blanca.

“Las entrevistas (también) han sido útiles para clarificar algunos malentendidos”, precisó la fuente, que además cito el ejemplo del impuesto a los gigantes tecnológicos que la Asamblea Nacional aprobó esta semana y que hace de Francia uno de los países pioneros en la materia, para prejuicio de Estados Unidos, que reaccionó con fuerza.

Mike Pompeo, secretario de Estado estadounidense, pidió de hecho la semana pasada a París que renunciara a dicha tasa.

Sin embargo, a pesar de estas aclaraciones, las reuniones no permitieron descartar los riesgos de nuevas tarifas aduaneras contra la Unión Europea (UE) si esta no pone fin a las subvenciones de Airbus.

Le Maire se había reunido anteriormente con su homólogo estadounidense, Steven Mnuchin, en un ambiente más relajado.

“Si fuéramos golpeados nuevamente por sanciones estadounidenses injustificadas e injustificables, Europa estaría lista para responder de manera unida y fuerte”, dijo el ministro después de su encuentro con Mnuchin.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, amenazó el lunes con nuevas tarifas arancelarias a la UE si no cancelaba sus subsidios a Airbus, a riesgo de romper una frágil tregua comercial.

Este fue otro paso en un conflicto de 14 años entre Boeing y Airbus, donde Estados Unidos y la UE se acusan mutuamente ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) de proporcionar ayuda estatal ilegal a sus respectivas insignias de la industria aeronáutica.

Inmediatamente después, la UE previno que "en el diferendo concerniente a Boeing", también contaban con la posibilidad de "adoptar rápidamente medidas" de represalia.

Según varias fuentes europeas, el miércoles próximo se hará pública una lista de los productos estadounidenses que probablemente serían gravados por hasta €20.000 millones.

Pero se dejará en manos de un árbitro designado por la OMC, el determinar el monto de los derechos de represalia que será inferior a dicha cifra.

"Todo esto sería malo para el crecimiento y malo para la prosperidad estadounidense y europea", estimó Le Mairie en Washington.

“Debemos evitar esto”, mencionó. “Sobre la base de las conclusiones de la OMC, me parece que la voz de la sabiduría es llegar a un acuerdo amistoso entre Estados Unidos y Europa sobre una resolución final del caso Airbus–Boeing”, dijo, y agregó que el caso se ha estado extendiendo durante demasiado tiempo.