Agencia AFP. 30 agosto
Moneda argentina cerró en 39,87 pesos por dólar y acumuló una depreciación de 53% en el año. El Banco Central elevó su tasa de referencia al 60%, para intentar contener la crisis. AP
Moneda argentina cerró en 39,87 pesos por dólar y acumuló una depreciación de 53% en el año. El Banco Central elevó su tasa de referencia al 60%, para intentar contener la crisis. AP

Buenos Aires (Argentina). El peso argentino cayó 13,52%, este jueves 30 de agosto, y cerró a 39,87 pesos por dólar en su mayor depreciación diaria del año.

En dos días la moneda acumula una depreciación de casi 20% y de 53% en el año.

El Banco Central reaccionó elevando a 60% la tasa de interés de referencia, que ya estaba en 45%, una de las más altas del mundo. Al mismo tiempo, aumentó los encajes de los bancos para así reducir la liquidez de moneda en la plaza.

Para la calificadora de riesgo Moody’s, esa medida es una clara señal de que los planteamientos de política económica no han sido suficiente para contener las presiones financieras que enfrenta Argentina.

Además, la agencia cuestionó que ese nivel de tasas: “en combinación con un ajuste más severo en las cuentas fiscales, acentuará y prolongará la recesión que ya se ha iniciado”.

Afectada por el contexto internacional, Argentina lucha contra la depreciación de su moneda y la inflación.

“No estamos ante un fracaso económico. Es un cambio profundo (del país), estamos bien encaminados”, dijo el jefe de Gabinete, Marcos Peña, antes de la apertura del mercado.

“De esta crisis vamos a salir fortalecidos”, agregó.

El escenario internacional no ayuda. Las monedas de las economías emergentes sufrieron por el aumento de los intereses en Estados Unidos hacia donde emigraron capitales en busca de más seguridad. Argentina y Turquía fueron los más perjudicados.

Este jueves, la lira turca perdió 5% frente al dólar,y acumula una depreciación de 45% en el año.

El real brasileño también sufrió en la jornada, obligando al Banco Central a intervenir, y terminó finalmente con una pérdida de 0,91%, a 4,157 reales por dólar. El peso mexicano siguió la tendencia al ceder 0,78% a 19,13 por dolar.

¿Por qué Argentina perdió la confianza?

Los mercados no dieron señales de confianza y el precio de la divisa llegó a tocar los 41 pesos por dólar y volvió a bajar por la intervención del Banco Central, pese al anuncio, la víspera, de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) adelantará desembolsos de un auxilio de $50.000 millones.

Argentina esperaba consolidar en el 2018 la recuperación económica iniciada el año anterior con las políticas aperturistas del presidente Mauricio Macri tras más de una década de proteccionismo.

En el 2017, el producto interno bruto (PIB) se incrementó en 2,8% y la subida continuó en el primer trimestre de este año, con 3,6%. Hubo récord en ventas de autos nuevos y viajes al exterior. Pero poco después el viento giró y se hizo añicos la previsión presupuestaria de 3,5% de crecimiento en el año.

A partir de abril, el alza de tasas en Estados Unidos y un nuevo impuesto a las letras argentinas empujaron la desbandada de esos capitales.

Abril fue el primer momento de caída (-0,9%) de la actividad tras 13 meses de alzas; le siguió una baja del PIB de 5,8% en mayo, y de 6,7% en junio, en la comparación interanual.

En el primer semestre de 2018 acumula ya -0,6% y se proyecta una contracción de 1% para el cierre del año. La tasa de interés fue elevada este jueves de 45% a 60% en un intento desesperado por frenar la fuga de capitales.

Pese a las astronómicas tasas, la inflación crece y de enero a julio fue de 19,6%. La meta anual de 15% para 2018 fue abandonada y gobierno y analistas coinciden en que la inflación cerrará el año en 30%.

Los argentinos, que han padecido varias megadevaluaciones y se acostumbraron a refugiarse en el dólar como medio de ahorro, siguen con angustia el colapso de su moneda que en lo que va del año ha perdido 50% contra el billete verde.

“La situación en materia cambiaria y de confianza es crítica, pero esto está lejos de ser el 2001. El sistema financiero no está dolarizado y los vencimientos en dólares son muy bajos como para pensar en un default”, afirmó Martín Vauthier, director del Estudio EcoGo.

Para calmar los mercados, Macri anunció el miércoles la disposición del FMI de anticipar los desembolsos prometidos para 2019 y 2020. El efecto fue el contrario.