
Costa Rica y El Salvador serán los dos países del Istmo que sufrirán los mayores golpes fiscales como consecuencia del efecto de la pandemia de la covid-19 en sus economías.
Para la agencia Moody’s, ambas naciones son las que tienen la menor flexibilidad en sus finanzas públicas para enfrentar los efectos negativos de la pandemia.
Así se detalla en el informe Centro América: Pandemia de coronavirus afectará cuentas fiscales e indicadores de deuda, publicado este martes 18 de agosto.
“El espacio fiscal disminuyó para todos los soberanos centroamericanos; Costa Rica y El Salvador en las posiciones más débiles. Evaluamos el espacio fiscal observando la evolución de la deuda pública y la carga de intereses a largo plazo”, se detalla en el análisis, dirigido principalmente a inversionistas.
Para la calificadora de riesgo, las finanzas costarricenses y salvadoreñas tendrán los mayores desequilibrios entre ingresos y gastos lo cual elevará, el próximo año, la deuda pública tica hasta el 74,6% del producto interno bruto (PIB).
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En tanto, la salvadoreña la ubica en el 85,5% de la producción de dicho país.
“Costa Rica se destaca porque reportó la mayor reducción en el espacio fiscal antes de la pandemia. Entre 2015 y 2019, la deuda como porcentaje del PIB y los intereses aumentaron en 18 y nueve puntos porcentuales, respectivamente”, recalcó Moody’s.
La agencia resaltó que la revisión de la nota de riesgo de Costa Rica (B2 negativa) y de El Salvador (B3 positiva) ha sido limitada, pues se ubican en la parte inferior de su escala de calificación.
“Esperaríamos que las presiones en la calificación se intensificarán si la magnitud del choque (de la pandemia) se profundiza y si las presiones de liquidez suben”, destacó Moody’s.
Gabriel Torres, analista soberano de la agencia, destacó que el análisis no se efectuó con el objetivo de variar las calificaciones de los países, pero demuestra la situación complicada en la que está la región, en especial Costa Rica.
“Vimos lo que pasa en cada país conforme evoluciona la crisis y qué tan rápido se recuperan las economías, bajan los déficits y qué tan bueno el acceso a los mercados. Costa Rica no pensaba pedir prestado este año en el mercado internacional; pero el próximo año tendrá la necesidad”, recalcó Torres.
Más gasto y debilidad
El análisis de la agencia estadounidense muestra que los países de la región también tendrán un incremento de su deuda pública. Sin embargo, cuentan con mayor espacio fiscal comparado con Costa Rica y El Salvador.
Por ejemplo, proyecta que en Panamá su deuda llegará hasta el 55,7% del PIB para el próximo año. En Nicaragua sería del 48,6%, en Honduras del 44,4% y, en Guatemala del 33,8% de su producción.
“En 2021, esperamos que los gastos disminuyan a medida que cede la pandemia, aunque se mantendrá por encima de los niveles previos a la crisis sanitaria”, destacó Moody’s. En promedio, se prevé que los egresos se reduzcan en 1,5 puntos porcentuales (p. p.) el próximo año en los países centroamericanos.
Para El Salvador la proyección es que se reduzca en 3,5 p. p. y en Costa Rica y Honduras, de 0,5 p. p. de la producción.
Torres destacó que, para los países centroamericanos, la reducción de los déficits puede convertirse en una labor menos laboriosa en los próximos años.
“Si la economía se recupera, se recuperan los ingresos. Además hay ciertos gastos de emergencia que no se deben hacer. En el caso de Costa Rica prevemos un déficit de casi el 10% del PIB, pero para el año que viene esperamos baje dos o tres puntos”, dijo el analista.
Sin embargo, enfatizó que para el país y El Salvador el esfuerzo deberá ser aún mayor, pues terminarán el actual proceso con una deuda pública muy alta.
Torres destacó que si Costa Rica logra recuperarse y tener un mayor dinamismo en su economía post pandemia e impulsa su producción, bajar la deuda pública como porcentaje del PIB de manera más acelerada.
Moody’s también destacó que el costo de financiamiento externo para los gobiernos de la región ha aumentado en general, aunque se ha reducido respecto a los niveles reportados algunos meses atrás.
Los costos llegaron a incrementarse 404 puntos base, en promedio, cuando los mercados financieros globales experimentaron un periodo de volatilidad hacia finales de abril, se destaca en el documento.
Para el caso costarricense, Moody’s estima que la principal amenaza económica es la interrupción del turismo a raíz de la pandemia sanitaria.
“El turismo representa el 20% de las exportaciones totales, aporta el 12% del PIB y ha sido un importante motor de crecimiento en la última década”, destacó la calificadora sobre la relevancia de la industria.
La calificadora prevé que la actividad turística vuelva a los niveles del 2019 hasta el 2022.
Para el caso panameño, se señala que la mayor amenaza es la disminución del comercio mundial, lo cual impactará el transporte de mercancías a través del Canal de Panamá
Las transferencias del Canal representan el 21% de los ingresos del Gobierno Central.
