Patricia Leitón. 5 agosto
Manifestación de empresarios frente a Casa Presidencial para pedir que se revisen las medidas sanitarias y les permitan trabajar. El país afronta una difícil situación económica y el reto de frenar la deuda creciente del Gobierno Central. Fotografía José Cordero
Manifestación de empresarios frente a Casa Presidencial para pedir que se revisen las medidas sanitarias y les permitan trabajar. El país afronta una difícil situación económica y el reto de frenar la deuda creciente del Gobierno Central. Fotografía José Cordero

Una consolidación fiscal -que implica un incremento en los impuestos y una reducción del gasto público- será recesiva para el país, pero más recesivo sería una trayectoria insostenible de la deuda del Gobierno que lleve a incrementos en las tasas reales de interés y genere tal incertidumbre que paralice la inversión.

Así lo señalaron el economista José Luis Arce, director de FCS Capital, y el presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Rodrigo Cubero, en el foro de la Academia de Centroamérica: “Revisión del Programa Macroeconómico 2020-2021” realizado de manera virtual el miércoles 5 de agosto.

En el foro también participó Lisa M. Schineller, directora gerente y analista líder de calificaciones de finanzas públicas soberanas e internacionales de S&P Global Ratings, el expresidente del Central, Eduardo Lizano, quien introdujo la actividad y el analista político y periodista, Eduardo Ulibarri, como moderador.

En el foro se consultó si una consolidación fiscal, que depende de más ingresos y que a la vez reduzca el gasto en inversión pública, tendría un efecto recesivo sobre la economía, que a su vez empeoraría la situación fiscal. Arce respondió que ciertamente una consolidación fiscal es recesiva, pero mucho más recesiva sería una trayectoria insostenible de deuda por el impacto que eso tendría sobre tasas de interés reales y sobre el crecimiento de mediano plazo.

“Ese costo recesivo del ajuste es un efecto secundario del proceso, que uno esperaría que si se realiza de manera efectiva, estamos hablando de un ajuste oportuno, suficiente y sobre todo creíble, va a ser un trago amargo relativamente de corto plazo en el que tendríamos después beneficios, sobre todo en el mediano plazo, en términos de más crecimiento económico, mejores tasas de interés reales y más expansión de la actividad económica”, indicó Arce.

La deuda del Gobierno Central de Costa Rica pasó de representar un 24% de la producción en el 2008, a un 59% en el 2019 y para este año la estimación oficial es de un 70%. Conforme crece la deuda, aumenta el pago de intereses y quedan menos recursos para atender las otras necesidades, como educación y salud, entre otros.

Por otro lado, el país afronta este año una crisis económica. Se estima que la producción interna caerá 5%, lo cual ha golpeado el empleo. El desempleo alcanzó en el último trimestre móvil (marzo, abril y mayo) un 20%.

Experimento del 2018

Cubero coincidió con Arce y añadió que ya Costa Rica tuvo un experimento natural en el 2018 cuando, debido a la incertidumbre fiscal, hubo una reducción significativa de la tasa de crecimiento de la producción.

Esa incertidumbre hizo que los ahorrantes demandarán tasas más altas al Gobierno y que la inversión se frenara.

Una vez aprobada la reforma fiscal, en diciembre del 2018, añadió Cubero, nuestro país empezó una senda de recuperación gradual sobre en la segunda mitad del año 2019, donde quedó atrás la incertidumbre sobre cómo iban a afectar los impuestos a los hogares y las empresas.

Schineller detalló que el punto frágil para Costa Rica es el incremento en la deuda durante la última década, por el aumento en el tamaño de los déficits del Gobierno. Esta mayor deuda trae más inflexibilidad en las cuentas fiscales.

“El tema del financiamiento es importante para nosotros también, la incertidumbre sobre el financiamiento, si será con multilaterales, en el mercado local o mercado internacionales”, expresó.

La directora añadió que el préstamo rápido con el FMI (Fondo Monetario Internacional) es muy importante para tener el dinero de corto plazo, pero ese es el primer paso, pues un acuerdo más amplio sería también importante para acceso a más financiamiento de dicho ente, Y a la vez da más disponibilidad de otros fondos multilaterales con costo más favorable.