Patricia Leitón. 15 abril
En febrero pasado la misión del Fondo Monetario Internacional realizó una conferencia de prensa sobre la visita. En la foto aparece (de izquiera a derecha) Gerardo Peraza, representante Residente Regional para América Central, Panamá y la República Dominicana del FMI, Ravi Balakrishnan, jefe de la misión y Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central. Foto Jeffrey Zamora
En febrero pasado la misión del Fondo Monetario Internacional realizó una conferencia de prensa sobre la visita. En la foto aparece (de izquiera a derecha) Gerardo Peraza, representante Residente Regional para América Central, Panamá y la República Dominicana del FMI, Ravi Balakrishnan, jefe de la misión y Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central. Foto Jeffrey Zamora

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomienda al país realizar un ajuste fiscal adicional al aprobado para que Costa Rica pueda salir en menos años del espacio de riesgo.

Así lo señaló en su informe económico para Costa Rica, con base en el artículo IV del Convenio Constitutivo, el cual publicó este lunes 15 de abril.

El organismo explica que si bien la reforma fiscal aprobada es un paso crítico, el Gobierno enfrenta serios problemas de liquidez a corto plazo y proyecta que la carga de la deuda del Gobierno Central alcance el 61,5% del PIB (producto interno bruto) en 2023, poniendo el espacio fiscal en "riesgo”.

Esto es consistente con la cautelosa reacción del mercado a la reforma, con el potencial de que la confianza empeore significativamente si las condiciones financieras globales se ajustan o reducen drásticamente o se retrasa la autorización para emitir eurobonos”, señala el organismo en su informe.

El Fondo explica que la reforma aprobada producirá ahorros de alrededor del 4% del PIB en el periodo del 2018 al 2023, pero recomienda a Costa Rica realizar un ajuste fiscal adicional de un monto equivalente a 0,75% del PIB para reducir aún más la deuda y las presiones financieras de corto plazo.

Ravi Balakrishnan, jefe de la misión, explicó en entrevista con La Nación, que si el país no hace el ajuste fiscal adicional, la carga de la deuda alcanzaría el 50% de la producción hasta el 2040.

Balakrishnan visitó Costa Rica en febrero pasado y en esa oportunidad el explicó que la vía que recomienda el Fondo para realizar el ajuste es vía impuestos, pues consideran que la reforma actual está más inclinada al gasto y que el país tiene una carga tributaria baja, excluidas las cargas sociales, respecto a los otros países de la región.

“El FMI no toma en cuenta las enormes cargas que pesan sobre el sector privado, en impuestos a la contratación de mano de obra (cargas sociales), malos y caros servicios públicos y una inmensa maraña de trámites burocráticos”, comentó el economista Dennis Meléndez.

Balakrishnan detalló en la entrevista de este lunes 15 de abril, que ese es parte del menú que tiene el Gobierno y que también en el informe hacen sugerencias para mejorar la eficiencia del gasto.

El Ejecutivo solicitó a la Asamblea Legislativa autorización para vender bonos en el exterior hasta por $6.000 millones en un periodo de seis años, con la posibilidad de colocar hasta $1.500 millones en los años 2019 y 2020.

Consultada sobre el informe, la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, dijo que el ajuste recomendado no es para lograr la sostenibilidad fiscal, sino para llegar antes. Para ella, el informe es positivo para los mercados internacionales.

“Creo que es importante destacar la opinión del FMI acerca de la sostenibilidad y la de los directores que elogian los logros alcanzados”, expresó Aguilar.

“Efectivamente, tenemos retos en las necesidades de financiamiento, que como ustedes mismos han apuntado, los hemos enfrentado de manera holgada, dada la confianza que generó la reforma. Con la aprobación de eurobonos y préstamos de (organismos) multilaterales lograremos además reducir las tasas de interés”, añadió la jerarca.

Crecimiento, inflación y sector financiero

Respecto al crecimiento de la economía, el organismo prevé un incremento de la producción de 2,9% en el 2019 y de 2,8% en el 2020, lo cual está por debajo del crecimiento previsto de 3,2% para el 2019 y 3% para el 2020 que incluyó el Banco Central de Costa Rica en su programa macroeconómico.

En sus proyecciones, tanto el Banco Central como el Fondo, suponen que el Gobierno logra la aprobación del proyecto de eurobonos.

Entretanto, en relación con la inflación, el Fondo espera que se mantenga en el rango meta que señaló el Banco Central, de entre 2% y 4%.

En el sector financiero, el organismo explicó que las pruebas de estrés (se prueban diferentes escenarios) sugieren que el sistema bancario está suficientemente bien capitalizado para absorber choques considerables, aunque algunos bancos pequeños requerirían inyecciones de capital.

La entidad vuelve a advertir del alto nivel de dolarización del crédito en el sistema financiero.

“La dolarización se mantiene persistentemente alta. Los períodos temporales de disminución de la dolarización del crédito y los depósitos han ocurrido desde 2010, pero no han sido sostenibles”, señala el organismo.

Explica que el turismo y la construcción son los dos sectores más dolarizados, y el primero tiene más del 90% del crédito denominado en divisas.

“La agricultura, la vivienda y el crédito al consumo, por otro lado, son los menos dolarizados. La dolarización de los depósitos es igualmente alta en alrededor del 40%, y los depósitos a la vista están más dolarizados en un 43%”, señala el organismo.

También la entidad llama la atención sobre el alto endeudamiento de los hogares.

“El endeudamiento de los hogares ha aumentado en más del 10% del PIB desde el final de la crisis de 2008 y 2009, lo que representa dos tercios del aumento del crédito total del sector privado”, señaló el organismo.

Este lunes 15 de abril también se publicó el Informe Macroeconómico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el cual prevé que que en 2019 el crecimiento en América Latina y el Caribe se mantendrá por debajo del potencial.

“El contexto externo al que se enfrenta la región se está complicando a medida que las tasas de crecimiento global se debilita”, señala el organismo.

También señala el informe que ninguno de los países analizados consiguió mejorar su estructura de deuda entre 2017 y 2018, en términos de reducir simultáneamente el porcentaje de la deuda en moneda extranjera y el monto que vence en 12 meses. Señala a Brasil y a Costa Rica como los dos países en los cuales los dos indicadores de riesgo aumentaron ligeramente.