Patricia Leitón. 30 octubre
Protestas contra el plan fiscal en el 2018. Según Fitch, la reducción del gasto ha enfrentado resistencia política y social, como se vio en la actividad de protesta en 2018 y 2019. Foto: Alonso Tenorio
Protestas contra el plan fiscal en el 2018. Según Fitch, la reducción del gasto ha enfrentado resistencia política y social, como se vio en la actividad de protesta en 2018 y 2019. Foto: Alonso Tenorio

La agencia Fitch mantuvo la calificación para la deuda en moneda extranjera de largo plazo de Costa Rica en “B+” y la perspectiva permanece negativa, lo cual implica que podría bajar en el futuro.

“La calificación de B + de Costa Rica refleja debilidades en las finanzas públicas y el estancamiento político que ha impedido la aprobación oportuna de reformas para abordarlas. La nueva regla fiscal no se ha probado, y el requisito de autorización del Congreso de préstamos extranjeros restringe periódicamente la flexibilidad financiera de Costa Rica”, señaló la agencia, en un comunicado difundido este miércoles 30 de octubre.

“Esto se ve contrarrestado por las fortalezas estructurales relativas a la categoría 'B' con una gobernanza sólida, un mayor desarrollo económico y un ingreso per cápita. Un modelo económico centrado en actividades de manufactura y servicios de alto valor agregado ha respaldado la estabilidad macroeconómica y la resistencia a los choques adversos”, añadió la calificadora.

El criterio de las agencias calificadoras es importante para los inversionistas que planean colocar sus recursos en el Gobierno y se da en un momento en el cual el país prepara una emisión de hasta $1.500 millones en eurobonos.

La agencia había bajado la calificación del país, en enero pasado, de “BB” a “B+”.

La calificadora considera que hay riesgos relacionados con el cumplimiento de la regla fiscal, que es un mecanismo para frenar el crecimiento del gasto corriente en función de la producción del país y al endeudamiento de los ingresos.

“La reducción del gasto ha enfrentado resistencia política y social, como se vio en las protestas en el 2018 y 2019 y en los desafíos legales planteados por diferentes instituciones autónomas; sin embargo, las resoluciones hasta ahora han favorecido los esfuerzos de consolidación del gobierno”, señaló la agencia.

La agencia espera que el déficit del Gobierno Central de Costa Rica aumente al 6,3% del Producto Interno Bruto, en el 2019, desde el 5,9% en 2018, debido a un aumento en el gasto de intereses.

La previsión es la misma que incluyó el Banco Central en la revisión del Programa Macroeconómico.

Según la agencia, la perspectiva negativa refleja los riesgos a la baja relacionados con los altos déficits fiscales y un calendario de amortización abrupto, en un contexto de desaceleración económica.