La Copa del Mundo de Qatar 2022 ya se inició y, aunque solo un equipo levantará el trofeo de campeón en Medio Oriente, las 32 selecciones participantes ya tienen asegurado un jugoso premio por el simple hecho de disputar el máximo torneo de fútbol del planeta.
La Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) recibe, como mínimo, $10,5 millones por participar en la fase de grupos del Mundial, de los cuales, $9 millones se obtuvieron por la clasificación y $1,5 millones se giran para cubrir gastos derivados de los preparativos del torneo. La cifra puede crecer a medida que se avanza en el torneo y el campeón del mundo obtendrá $42 millones.
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Cada cuatro años, en los mundiales en que participa Costa Rica, el tema de los premios siempre cobra relevancia, sobre todo, surgen las preguntas en relación con el tratamiento fiscal que brinda el Ministerio de Hacienda a esos dineros que otorga la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).
Mario Ramos, director general de Tributación, explicó que el tratamiento fiscal varía según quien reciba los dineros; es decir, el panorama es distinto para las personas jurídicas y las físicas. Sin embargo, la Federación queda fuera del pago de los impuestos de renta al ser una asociación deportiva sin fines de lucro, declarada de interés público.
“En cuanto a la Fedefútbol, al ser una asociación declarada de utilidad pública según nuestros registros tributarios, los ingresos o beneficios que obtenga no están sujetos al pago del impuesto sobre las utilidades”, comentó Ramos, quien agregó que esto aplica siempre y cuando los beneficios se destinen en su totalidad y exclusivamente para fines públicos.
Mario Hidalgo, socio de Impuestos y Legal de Grant Thornton Costa Rica, comentó que también hay que analizar otro factor: la territorialidad. Este criterio establece que se gravarán las rentas en el lugar de generación, es decir, si el reconocimiento económico es una renta de fuente costarricense o no.
“El argumento que se ha utilizado históricamente, para defender la no sujeción (no nace la obligación del pago de tributos) es que dichos reconocimientos económicos (premios), geográficamente, no se devengan en el territorio nacional”, apuntó el experto.
La Federación de Fútbol había informado de que repartirían $5.250.000 entre las seis ligas afiliadas, distribuidos de la siguiente forma: Unafut, que la integran los 12 clubes de la Primera División, con un monto de $3.243.570; Liga de Ascenso con un monto de $932.000; Liga Nacional de Fútbol Aficionado (Linafa) con $466.290
En tanto, la Liga Femenina, la Liga de Fútbol Sala y la Liga de Fútbol Playa les correspondió un monto de $202.650. La Federación también reservó $1.500.000 exclusivamente para proyectos de infraestructura y desarrollo del fútbol nacional. Según conoció La Nación, el premio para los futbolistas es de $2.000.000.

Los clubes
El grueso del premio mundialista de Costa Rica recae sobre los clubes de fútbol, principalmente los de Primera División. La Fedefútbol recibe los dineros de parte de la FIFA y son ellos quienes los distribuyen a las demás organizaciones futbolísticas del país.
Sin embargo, el criterio para el pago de impuestos de renta de los clubes de fútbol nacionales es casi idéntico al del ente federativo, ya que no pagan impuestos cuando hayan sido declarados de utilidad pública por parte del Poder Ejecutivo y conformados como una asociación deportiva, siempre que los beneficios se destinen para fines públicos.
No obstante, aquellos clubes que están inscritos como una sociedad anónima pagan 10% de impuesto sobre la renta, cuando las utilidades y beneficios que se deriven de sus actividades económicas se reviertan a favor de la asociación por la que fue creada.
“En el caso de la Federación y las asociaciones deportivas, en el tanto cumplan los requisitos indicados, los ingresos que reciban no están sujetos al pago del impuesto sobre la renta. Es un beneficio tributario que la ley les otorgó”, explicó Priscilla Piedra, socia de impuestos y servicios legales de Deloitte en Costa Rica.
En Costa Rica, la mayoría de clubes están inscritos como asociaciones deportivas, y tanto ellos como la Federación están amparados bajo los criterios de la Ley 7.800 de Creación del Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder).
Además, los clubes no solo reciben parte del premio por clasificar, ya que la FIFA también les brinda un estipendio mínimo de $180.000 por cada jugador convocado al Mundial, que se distribuye entre los equipos donde haya militado el futbolista en los dos años previos.
Al igual que el premio, la compensación que otorga la FIFA a los equipos también crece conforme avanzan las selecciones en el torneo; si pasan a octavos de final, la cifra crece hasta $220.000 y tiene un tope de $370.000 para quienes lleguen a la final del torneo.
Los jugadores
La realidad es completamente distinta para los futbolistas que reciben parte del premio del Mundial, pues ellos sí tienen que declarar y pagar impuestos. A diferencia de la Federación y los clubes inscritos como asociaciones deportivas, al ser personas físicas no están exentas del pago de tributos.
“Si el Jugador llega a percibir parte de esos recursos como reconocimiento a su esfuerzo, los dineros ya descritos serían de fuente costarricense y sujetos al pago de impuestos. La duda ocurre con los otros reconocimientos que perciba o llegue a percibir con ocasión de su desempeño en Qatar, que se da fuera de Costa Rica”, comentó Hidalgo.
Priscilla Piedra mencionó que Tributación ha considerado que los premios que reciben los jugadores están gravados con el impuesto sobre las utilidades cuando son residentes fiscales en el país, lo cual es un criterio que se toma en consideración en un sistema de renta mundial, pero no en uno de renta territorial como el que opera en Costa Rica.
“La norma legal no incluye los ingresos generados en el extranjero. Sin embargo, vía interpretación, la DGT ha venido ampliando desde hace muchos años –y no solo en estos casos–, el criterio de territorialidad, aplicando principios de residencia fiscal o elementos que han llamado vinculación económica”, afirmó la socia de Deloitte.
Así las cosas, Hacienda basa su interpretación en un principio de residencia fiscal, por lo que solamente realiza el cobro del impuesto únicamente a los futbolistas que juegan en el país y excluye a los que militan en ligas del extranjero, explicó Piedra.
¿Y cuánto tienen que pagar? Hidalgo apuntó que el premio debería ser sumado a su salario y pagar conforme a la escala progresiva de renta para las personas asalariadas. En ese caso, sobre el exceso de ¢2.223.000 y hasta ¢4.445.000 mensuales, se debe pagar el 20%. Y sobre el exceso de ¢4.445.00, el 25%.
En tanto, Piedra comentó que, en caso de que la Dirección de Tributación tome como fundamento que son personas físicas con actividades lucrativas, el impuesto de renta sobre el exceso de hasta ¢19.150.000 en ingresos anuales, el pago es del 25%.
