
Nueva York. El precio del petróleo registró un fuerte incremento este domingo, cuando el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia del crudo estadounidense, superó la barrera de los $100, un nivel que no se observaba desde julio de 2022 debido a la guerra de Estados Unidos contra el régimen iraní.
En la apertura de operaciones del mercado en la Chicago Mercantile Exchange (CME), el barril de WTI para entrega en abril se disparaba 13,84% hasta los $103,48, impulsado por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, según reportes de la agencia Agence France-Presse (AFP) y medios especializados en energía.
Datos de mercado citados por prensa financiera especializada este domingo indican que el crudo estadounidense llegó incluso a subir cerca de 18% y superar los $108 por barril en la sesión, mientras que el crudo Brent crude, referencia internacional, avanzaba 16% hasta ubicarse por encima de los $107.
A inicios de este año, el petróleo estadounidense se cotizaba por debajo de los $60 por barril, lo que evidencia la magnitud del aumento registrado en los últimos meses.
Impacto del conflicto en Medio Oriente
El alza de los precios está vinculada principalmente al impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán, así como a la reducción de la producción en varios países productores de la región.
De acuerdo con reportes citados por medios especializados, varios productores del Golfo Pérsico recortaron su producción debido a la persistente interrupción del tránsito por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Según estimaciones del mercado, alrededor de 20 millones de barriles de petróleo al día —casi el 20% del flujo global— atraviesan este estrecho, por lo que cualquier interrupción genera fuertes reacciones en los mercados energéticos.
En ese contexto, Kuwait anunció recortes en su producción sin detallar el volumen, mientras que informes indican que Irak habría visto caer su producción hasta en un 70%.
Analistas de mercado citados por la prensa financiera consideran que el umbral de $100 por barril representa un punto crítico para la economía global, debido al impacto directo en los costos de transporte, producción y combustibles.
La incertidumbre en torno al tránsito por el Estrecho de Ormuz también ha generado lo que los operadores llaman una “prima de riesgo”, un aumento adicional en el precio del petróleo debido a la posibilidad de interrupciones en el suministro.
El repunte de los precios también tiene implicaciones políticas para el presidente estadounidense Donald Trump, quien en repetidas ocasiones ha destacado la reducción de los precios de la gasolina durante su administración.
Sin embargo, el actual aumento refleja la presión que el conflicto en Medio Oriente está ejerciendo sobre el suministro mundial de crudo.

