Agencia AFP. 25 julio
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (izquierda), y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunieron el miércoles, en la Casa Blanca, para analizar el tema comercial. Foto: AFP / Saúl Loeb
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (izquierda), y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunieron el miércoles, en la Casa Blanca, para analizar el tema comercial. Foto: AFP / Saúl Loeb

Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este miércoles 25 de julio de “maliciosas” las prácticas comerciales chinas, su más reciente crítica a la segunda economía del mundo en medio de la guerra comercial que libran las dos partes.

“China apunta a nuestros agricultores, a quienes saben que quiero y respeto, como una forma de lograr que continúe permitiéndoles que se aprovechen de Estados Unidos”, escribió Trump en Twitter.

“Están siendo maliciosos en lo que será su intento fallido. Estuvimos siendo amables, ¡hasta ahora! China ganó $517.000 millones por nosotros el año pasado”, señaló, aludiendo al monto de las exportaciones anuales del país asiático hacia Estados Unidos.

El presidente chino, Xi Jinping, respondió afirmando que la guerra comercial “no genera vencedores”.

A comienzos de año Trump comenzó a lanzar agresiones verbales contra el gigante asiático, al que acusa de “estafar a Estados Unidos desde hace demasiado tiempo”, robar “la propiedad intelectual de las empresas estadounidenses” y obligar a una “transferencia forzada de tecnologías”.

Desde entonces no ha habido semana en que el presidente republicano no lance algún tuit denunciando las prácticas comerciales chinas como “injustas”, “desleales”, “ilegales” e insistiendo sobre el hecho de que “todo esto ya ha durado demasiado”.

En el 2017 Estados Unidos registró un déficit de $376.000 millones en sus intercambios comerciales con China. Washington exige a Pekín reducirlo en $200.000 millones.

A principios de este mes, Estados Unidos impuso aranceles del 25% sobre $34.000 millones de productos chinos, lo que generó una respuesta de ojo por ojo por parte de Pekín, que se enfocó en productos agrícolas como la soja, que afectan a áreas políticamente sensibles de Estados Unidos.

Desde entonces, Washington ha amenazado con gravar otros $200.000 millones en importaciones chinas, y luego subió esa cifra a $500.000 millones, lo que provocó que Pekín prometiera más represalias.

Trump también acusó a Pekín de manipular su moneda, el yuan, para darle una ventaja a sus exportadores, algo que China negó.

Pekín ha deplorado el carácter irracional de las medidas estadounidenses y acusado a Washington de pretender desatar “la peor guerra comercial de la historia económica”

Los últimos tuits de Trump llegaron un día después del primer reconocimiento de su administración de que las agresivas acciones comerciales están causando dolor interno, con el anuncio de $12.000 millones de en ayuda para los agricultores, los principales objetivos de las represalias chinas.