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Timothy Scott, de Intel: ‘En Costa Rica vamos a enfocarnos en chips para servidores’

El Gerente de Asuntos Gubernamentales explicó que los microprocesadores que se ensamblarán en el país facilitan la conectividad de las personas a la nube en cualquier parte del mundo.

En abril del 2014, Intel Costa Rica dejó “incólume” una parte de la infraestructura de manufactura en el país, pese a que la multinacional había decidido trasladar dicha división a Asia.

Esa decisión fue clave para que, siete años después, el gigante global de los microprocesadores redoblara su apuesta por la operación de Ensamble y Prueba del país.

La empresa anunció, este miércoles 21 de julio, que elevará la inversión en esta área del negocio a $600 millones, desde los $350 millones previsto en diciembre. Además destinará otros $40 millones adicionales en nuevos equipos y tecnología para los laboratorios del Centro de Investigación y Desarrollo (I&D).

Timothy Scott, gerente de Asuntos Gubernamentales de Intel, explicó que cuando la operación de manufactura inicie, en los próximos dos meses, desde aquí se ensamblarán y probarán los chips usados en los servidores que permiten a las personas y empresas tener acceso a la nube.

A continuación un extracto de la entrevista de Scott con La Nación.

– ¿Cuáles fueron las razones de Intel para ampliar la inversión y contratación en Costa Rica?

– Intel debe hacer frente a la demanda de sus consumidores. El incremento en la demanda de microprocesadores nos lleva en una única dirección, aumentar la oferta.

“Ante esto, como lo anunciamos en diciembre, en las instalaciones de Ensamble y Prueba se empezó a hacer su proceso de reacondicionamiento. Y, en estos últimos meses, nos llegó la noticia (desde la casa matriz) de la necesidad de ampliar la capacidad, ante esto el reto lo tomamos y empezamos a trabajar.

“Por eso, podemos anunciar una inversión, que inicialmente era de $350 millones, se aumenta a $600 millones.

“Los empleos directamente relacionados con la operación de Ensamble y Prueba se triplican, de200 empleos, ahora serán 600.

“Crecer para tener una mayor oferta de productos a consumidores a nivel mundial, también tiene un impacto positivo en inversión y empleo en el Centro de Investigación y Desarrollo; y en empleo en el Centro de Servicios Globales“.

“Cada vez que nos conectamos a la nube estamos usando microprocesadores de Intel que a partir de un par de meses serán ensamblados en Costa Rica”.

—  Timothy Scott, gerente de Asuntos Gubernamentales de Intel

– ¿En qué se utilizará el dinero adicional de la inversión?

– La inversión es planteada a tres años plazo. El aumento ocurre por la mayor cantidad equipo que está llegando a Costa Rica, pero no ha terminado de llegar. También para acondicionar las instalaciones para que puedan operar óptimamente. Esto lleva a ese incremento tan importante en inversión.

“También hay una inversión adicional de $40 millones en equipo y tecnología para nuestro Centro de Investigación y Desarrollo”.

– ¿En qué consiste el proceso de Ensamble y Prueba?

– Al recibir una materia prima que llega a nuestras instalaciones, tenemos que ensamblar esa materia prima con los circuitos y tenemos que probarlo. Suena muy sencillo, pero en realidad son procesos bastante técnicos que deben lograr la garantía de que, cuando el producto llegue al cliente final, sea lo que nos comprometidos a entregar.

“Para las pruebas hechas en Intel Costa Rica, tenemos que estresar los microprocesadores a los niveles más altos que cualquier usuario podría tener, porque esas condiciones son las que deben cumplir cuando se incorpore a su plataforma, sea una computadora o un servidor de los que todos usamos sin darnos cuenta.

“Cada vez que nos conectamos a la nube estamos usando microprocesadores de Intel que a partir de un par de meses serán ensamblados aquí. En Costa Rica vamos a enfocarnos en chips del área de servidores”.

– ¿Cómo se logró determinar que se podía ampliar Costa Rica y por qué se escogió el país, frente a otras operaciones de Intel?

– Es un proceso interesante, largo y complejo. Tenemos una ventaja competitiva. En el 2014, el liderazgo de Intel Costa Rica decidió mantener incólume alguna de la infraestructura (de manufactura) que teníamos. No teníamos en el 2014 una bolita de cristal que nos dijo lo que iba a suceder a finales del 2020 y 2021; pero tomamos la decisión.

“El tiempo que se requiere para satisfacer las necesidades de los clientes es transcendental. La velocidad en poder hacerlo fue uno de los elementos que permitió que Costa Rica fuera elegida.

“Certeza jurídica es transcendental para operaciones como la nuestra. Intel va a cumplir años de estar en Costa Rica. Entonces el saber que contamos con un régimen jurídico que podemos confiar es importantísimo, porque no son inversiones que se deciden y se mueven de un día para otro.

“Otro punto a favor es que teníamos la experiencia de hacer ensamble y prueba, en condiciones y tecnologías diferentes, pero teníamos desde 1997 al 2014 de haber hecho esas labores. Esa experiencia se suma a los elementos que permitieron elegir a Costa Rica para ampliar las operaciones de Ensamble y Prueba“.

– ¿Qué tipo de personal contratarán?

– En el área de Ensamble y Prueba tenemos una gran necesidad de personas del área técnica en electrónica y eléctrica. Pueden venir del INA (Instituto Nacional de Aprendizaje) o de colegios técnicos. Así como personas que tengan esas capacidades y experiencia en la industria.

“En el Centro de Investigación y Desarrollo, son personas con grados universitarios. Pueden ser estudiantes de ingenierías eléctrica, electrónica, mecatrónica, electromecánica y ciencias de la computación que podrían empezar a trabajar con nosotros. También personas con experiencia en esas áreas.

“En el Centro de Servicios Globales también requerimos a personas con conocimientos en administración, en finanzas, en recursos humanos y en mercadeo y ventas. Entonces, si lo vemos es muy holístico por la diversidad de operaciones que tenemos en Intel Costa Rica”.

Óscar Rodríguez

Óscar Rodríguez

Periodista de Economía. Máster en Periodismo Económico de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Escribe sobre finanzas y macroeconomía. Ganador del premio Jorge Vargas Gené 2015 y Distinción del Mérito Periodístico 2011 de Canatur. Redactor del año La Nación en 2017.