AFP . 14 julio
Un anuncio de la marcha china Huawei, en una tienda en Pekín, en mayo 2020. Reino Unido decidió excluir a este gigante de las telecomunicaciones del desarrollo de su red 5G. (Foto NICOLAS ASFOURI /AFP/Archivo)
Un anuncio de la marcha china Huawei, en una tienda en Pekín, en mayo 2020. Reino Unido decidió excluir a este gigante de las telecomunicaciones del desarrollo de su red 5G. (Foto NICOLAS ASFOURI /AFP/Archivo)

Londres. Londres anunció este martes 14 de julio la exclusión, “irreversible” y “completa” para 2027, del gigante chino de las telecomunicaciones Huawei en el desarrollo de la red 5G británica, cediendo a la presión de Washington a riesgo de exacerbar las tensiones con Pekín.

“La 5G será transformadora para nuestro país, pero solo si confiamos en la seguridad y la resistencia de las infraestructuras sobre las que se construye”, afirmó el ministro de Cultura y sector Digital, Oliver Dowden, al anunciar la decisión ante la Cámara de los Comunes.

La exclusión de Huawei, cuyo material se ha utilizado desde hace años en el desarrollo de las redes 3G y 4G británicas, se hará de forma progresiva.

A partir del 31 de diciembre los operadores tendrán prohibido comprar nuevos equipamientos al grupo chino y se les dejará hasta finales de 2027 para retirar todo el material antiguo de Huawei de sus redes.

El Ministro justificó esta decisión por la “incertidumbre” que causan las sanciones anunciadas en mayo por Washington contra Huawei.

El presidente Donald Trump acusa al grupo chino de ser un espía de Pekín, lo que la compañía niega, y para cortarle el camino decidió impedirle el acceso a los semiconductores fabricados con materiales estadounidenses.

Para el gobierno británico que Huawei recurra a componente de reemplazo puede plantear riesgos de seguridad.

Decisión “politizada” y “decepcionante”

“Lamentablemente nuestro futuro en el Reino Unido ha sido politizado, esta es una cuestión de política comercial de Estados Unidos y no de seguridad”, denunció el portavoz de Huawei en Londres, Ed Brewster.

Y se declaró decepcionado por una decisión que amenaza con ralentizar el desarrollo digital británico y aumentar las facturas de los usuarios.

La decisión amenaza también con exacerbar las tensiones con Pekín.

La semana pasada, el embajador de China en Londres, Liu Xiaoming, había advertido que excluir a Huawei podría dañar la reputación internacional del Reino Unido y erosionar la confianza de otros inversores extranjeros.

Mostraría que el país se pliega ante la presión extranjera, sugirió.

Las relaciones entre el Reino Unido y China se han vuelto más tensas en las últimas semanas con la entrada en vigor de una controvertida ley de seguridad, impuesta por Pekín a Hong Kong, una excolonia británica.

Como reacción, Londres prometió extender los derechos de inmigración, y eventualmente el acceso a la ciudadanía británica, a millones de hongkoneses.

Eliminación completa e irreversible

El ejecutivo británico “presentará una nueva Ley de Seguridad en las Telecomunicaciones para establecer una vía irreversible para la completa eliminación de los equipos Huawei de nuestras redes 5G”, afirmó Dowden.

El primer ministro Boris Johnson, que durante la campaña para las legislativas de diciembre prometió mejorar y extender la red de telecomunicaciones del país, había optado, en enero, por permitir a Huawei una participación limitada en su futura 5G, argumentando una ventaja tecnológica y de costes respecto a sus competidores.

Sin embargo, la semana pasada ya sugirió un posible cambio de postura.

Grandes operadores de telefonía como BT y Vodafone han advertido de que la retirada total de esos equipos de sus redes 4G, sobre las que se desarrolla la nueva generación, sería “imposible” en menos de 10 años y podría provocar averías y problemas de seguridad.

La exclusión de Huawei retrasará en dos o tres años el despliegue de la 5G en el Reino Unido, reconoció Dowden, con un coste de hasta 2.000 millones de libras ($2.500 millones o 2.200 millones de euros).

“Esta no ha sido una decisión fácil, pero es la correcta para las redes de telecomunicaciones del Reino Unido, para nuestra seguridad nacional y nuestra economía”, afirmó ante los diputados.

Londres ya está en conversaciones con otros proveedores, entre ellos el japonés NEC y el coreano Samsung.

"Estamos listos para trabajar con los operadores británicos respetando sus calendarios y sin perturbar a los clientes", reaccionó rápidamente el grupo sueco Ericsson, mientras el finlandés Nokia aseguraba tener "capacidad y experiencia para remplazar todo el equipamiento de Huawei".

La Casa Blanca lo celebra

La Casa Blanca se felicitó este martes por el “consenso internacional creciente” en torno al gigante chino de telecomunicaciones Huawei después de conocerse la decisión del Reino Unido de eliminar, por etapas, todos los equipos de ese fabricante de su red 5G.

“La decisión del Reino Unido refleja un consenso internacional creciente sobre el hecho de que Huawei y otros actores representan una amenaza para la seguridad nacional porque permanecen en deuda con el Partido Comunista Chino”, dijo el asesor de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump, Robert O’Brien, en un tuit.

La decisión británica, una victoria para el presidente Trump, se tomó después de meses de presión ejercida por Washington y a pesar de las advertencias de Pekín sobre posibles represalias.

“Esperamos con interés trabajar con el Reino Unido, así como muchos otros socios y aliados, para estimular la innovación, promover la diversidad de proveedores en la cadena de suministros de (las tecnologías) 5G, y garantizar seguridad 5G libre de manipulaciones peligrosas”, agregó.

En un clima de creciente tensión con China, Trump ha presionado a sus aliados para que prohíban el uso de tecnología de Huawei en sus redes de telecomunicaciones alegando que eso representa una amenaza a la seguridad nacional.

El primer ministro británico, Boris Johnson, inicialmente desoyó los pedidos de la Casa Blanca y permitió a la empresa china de telecomunicaciones instalar una nueva red de alta velocidad en Reino Unido, en enero.

Las sanciones que Washington impuso en mayo para bloquear el acceso de Huawei a chips estadounidenses para su uso en las redes 5G impulsaron el cambio de postura de Londres hacia el gigante tecnológico chino.