Cristina Fallas Villalobos. 2 septiembre
El portafolio de Gallito está compuesto por 30 tipos de productos. Uno de los más nuevos son los Copetines. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
El portafolio de Gallito está compuesto por 30 tipos de productos. Uno de los más nuevos son los Copetines. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

En octubre próximo se cumplirán dos años desde que la Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos anunció que adquiría los negocios, las marcas y la planta de la fábrica de golosinas Gallito.

Con esa decisión, Dos Pinos evitó que una compañía con más de 100 años de existir abandonara el país que la vio nacer, y de paso, que poco más de 120 personas quedaran sin empleo.

Y es que tan solo cinco meses antes, la firma estadounidense, Mondelez Internacional, había anunciado que trasladaría a México la producción de bebidas en polvo y suministraría al mercado costarricense de chocolates y postres provenientes de otros países latinoamericanos.

Al acordase la compra, Gallito volvía a manos ticas después de 22 años y retaba a Dos Pinos a que evolucionara a la marca, pero sin dejar su esencia costarricense.

Con ese propósito, la cooperativa hizo un análisis de lo que se necesitaba para fortalecer la marca y su vínculo con los consumidores actuales y potenciales. Ese proceso generó que realizaran una serie de inversiones en equipos nuevos y tecnología para poder ampliar el portafolio de productos, así como, actualizar algunos servicios industriales.

“El foco se ha centrado en la innovación, redefinición de la estrategia de comunicación y en el remozamiento de la imagen de una marca tan arraigada como lo es Gallito”, indicó Francisco Arias, gerente senior de Relaciones Corporativas y Ganaderas de Dos Pinos.

Esta fórmula estaría generando buenos resultados debido a que, según la firma de análisis de mercado Euromonitor Internacional, Gallito ocupaba, en el 2017, la primera posición en ventas de las marcas del segmento que comprende dulces de chocolate, artículos de confitería y chicles.

Es relevante recordar que la apuesta por Gallito sucedió el mismo año en que Grupo Lala, de origen mexicano, anunció que arribaría al país. Esta firma vende sus yogures desde el año pasado y tenía previsto colocar leche fluida y helados en los supermercados durante el segundo semestre de este año.

La estrategia de Dos Pinos

La estrategia para generar cercanía con consumidores actuales y potenciales se ha ejecutado desde dos vías: trayendo productos del pasado y creado combinaciones entre la oferta de Gallito y Dos Pinos.

En el primero de los casos destaca el reciente relanzamiento –el 24 de agosto pasado– de los Copetines o Guaritos que saben a chocolate y tienen un relleno líquido de alcohol destilado con notas a coñac y ron (el contenido de licor es de 0,20 mililitros por confite).

También, en agosto del 2017, relanzaron los Corazones que poseen una cobertura con sabor a chocolate con leche rellenos de granizado o fresa.

Antonio Jiménez, especialista en mercadeo, mencionó que relanzar productos, como los Guaritos o eventualmente los Nacionales, es una gran apuesta en el mercado costarricense.

“Gallito tiene una campaña gratis registrada en la mente de todos los consumidores. Está asociado con sentimientos y emociones, no con una necesidad pues algunos lo asocian a su infancia o adolescencia; tienen un potencial altísimo”, agregó Jiménez.

En cuanto a la combinación entre productos de Gallito y Dos Pinos, se sabía que sería una estrategia exitosa horas después de anunciarse la adquisición.

“Esos días (después de la compra) llovieron ideas y sugerencias”, destacó Gonzalo Cháves, gerente de Dos Pinos.

Así fue como lanzaron el helado de Guayabita, en mayo del 2017, en una presentación de 530 gramos. Después vinieron otros productos como la leche con sabor a Morenito (febrero del 2018) en una presentación de 200 mililitros o el helado de Tapita (marzo del 2018) que combina helado de vainilla con maní salado, trozos de tapita y veta de chocolate en un recipiente de 540 gramos.

Dos Pinos ofrece un portafolio actual que incluye más de 30 tipos de productos (sku) bajo la marca Gallito, los cuales son comercializados en supermercados, mini supers y pulperías.

El gerente de Relaciones Corporativas y Ganaderas de la compañía explicó que pretenden que la marca se siga diversificando, creciendo en participación de mercado y aprovechando las sinergias con las otras actividades productivas de la cooperativa.

“Vendrán más deliciosas sorpresas”, finalizó Arias.

Los planes con Gallito no han detenido el crecimiento de otras iniciativas de Dos Pinos, entre ellas, las heladerías La Estación, un concepto que abrió su primer punto de venta en marzo del 2017, que ya posee 10 locales y con el que seguirían creciendo.

Las tiendas de La Estación se ubican en: Escazú Village, Multiplaza Curridabat, Ciudad del Este, Plaza de la Cultura, Plaza Real Alajuela, Guadalupe, Avenida Escazú, Plaza Bratsi, Bambú Eco Plaza y Desamparados Plaza 209.

Para que Dos Pinos continúe con su crecimiento dentro y fuera del territorio costarricense, tiene diversos retos que superar, al igual que otras compañías que pertenecen a la industria alimentaria.

“Nos enfrentamos a los retos de producir con eficiencia y productividad para garantizar el abastecimiento de parte de la alimentación de nuestra población de manera encadenada con los sectores primarios e innovar permanentemente para atender las necesidades nutrimentales de la población”, dijo Mario Montero, vicepresidente ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (Cacia).