
Montevideo, Uruguay. Uruguay y Argentina se convirtieron el jueves en los primeros países en ratificar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) que crea la mayor zona de libre intercambio del mundo, tras la aprobación de ambos parlamentos.
El tratado eliminará aranceles a más del 90% del comercio entre los 27 estados de la UE y los fundadores del Mercosur: Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay. Los dos bloques reúnen el 30% del Producto Interno Bruto mundial y más de 700 millones de consumidores.
La cámara de Diputados uruguaya aprobó el tratado por 91 votos a favor y dos en contra, un día después de que el Senado lo hiciera por unanimidad.
Dos horas más tarde, el senado argentino completó el trámite parlamentario con 69 votos a favor y tres en contra.
Se espera que los parlamentos de Brasil y Paraguay ratifiquen en los próximos días el acuerdo, que se negocia desde 1999 y fue firmado el pasado 17 de enero en Asunción.
El acuerdo permitirá a los países de la Unión Europea exportar hacia el Mercosur en mejores condiciones autos, maquinaria, vinos y licores. A su vez, los cuatro países sudamericanos verán facilitada la venta a Europa de carne, azúcar, arroz, miel y soja, entre otros productos.
Una ‘señal’ para Europa
“Es algo histórico” y “una señal” para Europa, dijo el ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Mario Lubetkin, tras la votación en Montevideo.
El congreso uruguayo recibió a sectores productivos y sindicales antes de su aprobación en ambas cámaras.
El acuerdo “ya no es parte de un debate, ahora es parte de una construcción”, agregó Lubetkin. “Sin duda, no será sencillo” ponerlo en marcha, advirtió.
El presidente argentino, Javier Milei, festejó la aprobación en su cuenta de X: “Apertura = prosperidad”, escribió.
La aprobación “representa una oportunidad para promover el desarrollo económico, ampliar el acceso a los mercados, generar condiciones favorables para la inversión y fortalecer la competitividad de los sectores productivos”, agregó el presidente poco después en un comunicado.
Además expresó su deseo de que los parlamentos de los demás países lo aprueben “con la misma celeridad” para que el “acuerdo estratégico” entre pronto en vigor.
El tratado genera resistencia en varios países de Europa, encabezados por Francia, por el impacto que pueda tener la gigantesca zona de libre comercio en su agricultura y ganadería.
Esto llevó al Parlamento Europeo a congelar al menos durante un año y medio su ratificación.
Los eurodiputados elevaron el caso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para verificar la legalidad del tratado, pero la Comisión Europea tiene la posibilidad de aplicar el acuerdo de manera provisional.
Por el momento, no ha tomado una decisión. Algunos países como Alemania y España están de acuerdo con avanzar en su implementación.

‘Revitalización’
El objetivo del Mercosur es “hacer todo lo que hay que hacer a nivel político, legislativo, burocrático”, dijo a la AFP el analista Fabián Calle.
“La postura argentina y de los países del Mercosur es que no haya excusas del lado europeo de que se posterga, de que no se aplica por falta de ratificación” después de 25 años de negociaciones, agregó Calle.
En el Mercosur el tratado tiene un amplio respaldo, pese a los reparos de algunos sectores industriales y otros como la vitivinicultura.
“Para el Mercosur es una revitalización”, dijo a la AFP el analista internacional Marcelo Elizondo, quien destacó que las economías del bloque sudamericano son “muy cerradas”.
El convenio “genera una apertura estructural que además está bien institucionalizada y lograda con una economía muy compatible como la de la Unión Europea”, consideró.
