Patricia Leitón. 12 junio
La actividad comercial presentó una variación de -15,1 %, por la menor comercialización de vehículos, productos textiles, derivados de petróleo, aparatos eléctricos, aparatos del hogar, papel, madera y productos de cuero. Foto de City Mall, en Alajuela, el 27 de marzo, vacío y con muchos comercios cerrados. Fotos: Jorge Navarro
La actividad comercial presentó una variación de -15,1 %, por la menor comercialización de vehículos, productos textiles, derivados de petróleo, aparatos eléctricos, aparatos del hogar, papel, madera y productos de cuero. Foto de City Mall, en Alajuela, el 27 de marzo, vacío y con muchos comercios cerrados. Fotos: Jorge Navarro

Las medidas de confinamiento y restricción al movimiento de la población adoptadas desde mediados de marzo del 2020, para contener la propagación de covid-19, provocaron una caída de 5,7 % de la producción en abril respecto al mismo mes del año anterior, según el resultado del índice mensual de la actividad económica (IMAE), publicado la mañana de viernes 12 de junio por el Banco Central.

El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) es un indicador de corto plazo que permite aproximar la evolución de la actividad económica del país en un determinado mes. La caída es la mayor que se registra en la vida de esta variable, que nació en enero de 1991. La serie utilizada es la tendencia ciclo, la cual excluye factores estacionales o irregulares.

La contracción fue generalizada en la producción nacional: 11 de las 15 industrias que componen el IMAE decrecieron respecto al mismo periodo del año previo.

“Destacan las severas reducciones en la prestación de servicios de alojamiento y alimentación (-55,4 %), y los de transporte y almacenamiento (-44,2 %). Estas actividades están vinculadas con el turismo y con el comercio de mercancías, que colapsaron ante el cierre de fronteras y las restricciones a la movilidad vehicular”, explica el Banco Central en el documento.

La actividad agropecuaria decreció 0,7 %, en lo cual influyó la menor demanda externa de bienes agropecuarios, especialmente de piña y, en menor medida, banano.

La manufactura disminuyó 5,7 %, para una desaceleración de 8,2 puntos porcentuales respecto al crecimiento observado en abril del 2019. La industria manufacturera no veía una reducción en su producción desde finales del año 2013.

La construcción disminuyó 11,4 %, con lo cual esta actividad acumula 17 meses de variaciones negativas.

La actividad comercial presentó una variación de -15,1 %, por la menor comercialización de vehículos, productos textiles, derivados de petróleo, aparatos eléctricos, aparatos del hogar, papel, madera y productos de cuero.

Los servicios disminuyeron 7,3 %, para una desaceleración interanual mayor a los dos dígitos. La desaceleración se refiere a la diferencia entre la tasa crecimiento actual comparado con la tasa de crecimiento del año anterior. Se calcula en puntos porcentuales y para los servicios fue de -10,4% en abril.

La significativa disminución en los servicios se debió, principalmente, a la merma en las actividades vinculadas con el turismo, como los servicios de alojamiento, suministros de comida y transporte.

Además, hubo una contracción en la demanda vinculada con la prestación de servicios de enseñanza presencial brindados por el Ministerio de Educación Pública y la desaceleración observada en los servicios exportables (asesoría en gestión de empresas y servicios informáticos).

Por régimen, en el especial (incluye zona franca y perfeccionamiento activo) la producción disminuyó 2,3% en abril del 2020 respecto al mismo mes del año anterior, luego de crecer en promedio 10,4% en los 12 meses previos y en las empresas fuera de este régimen decreció 6,5%, por la menor prestación de servicios de alojamiento, suministros de comida, transporte, comercio, manufactura y bienes agrícolas. Esta caída explicó alrededor del 90% de la variación del indicador general.

El 13 de mayo del 2020 el Banco Central había informado que en marzo el indicador había crecido 0,9% respecto al mismo mes del año anterior; no obstante, este 12 de junio informó que muestra una caída de 5,5%. El Banco había advertido en marzo que los datos básicos utilizados en el cálculo del indicador están sujetos a revisión por parte de las empresas informantes (sustitución de datos preliminares por definitivos). Debido a esto, y la incorporación de una nueva observación, pueden implicar ajustes en las tasas de variación.

Para este año el Banco Central prevé una caída de 3,6% en la producción del país debido a la pandemia, mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos anunció, el miércoles 10 de junio pasado, una reducción de 4,1% con un solo brote de coronavirus (que implican restricciones sanitarias fuertes solo en el primer semestre del año) y de 4,9% con un segundo brote (que implica que las restricciones fuertes se mantienen en la segunda parte del año).

Economistas esperan mejora

“La caída es fuerte, como se esperaba. En abril las restricciones fueron más severas. En los próximos meses posiblemente veremos caídas en el Imae aunque menos fuertes si la economía se abre un poco. La apertura no ha sido tanta como para reactivar el aparato productivo. Los empresarios siguen con cortes de personal y no esperan contratar mucha gente pronto”, opinó el economista Miguel Loría.

El economista Rudolf Lucke, investigador del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, comentó que el impacto es en un momento específico, por lo tanto, se ve un crecimiento negativo gigantesco de un 50% en algunas actividades pero probablemente se verá un crecimiento, de un 40% o 30%, en el momento en que las personas ya puedan por ejemplo visitar playas y visitar este hoteles.

Añadió que es bueno ver también el Imae original (incluye factores estacionales e irregulares) para analizar el efecto específico del mes y no suavizarlo pues en realidad esto pareciera ser algo que no se repite.

“Vemos que la caída en el índice mensual de actividad económica original es de más de un 9% (la variación de abril del 2020 respecto al mismo mes del año anterior), y si analizamos específicamente la caída en el mes de abril lo que vemos es que es de un 14% (en abril 2020 respecto a marzo 2020)”, indicó Lucke.

“Es importante señalar sectores claves, como el sector transporte y sector de actividades de alojamiento, que han caído cerca de un 44% y un 55%, respectivamente. Ahora bien es importante ver que hay algunas actividades que no se han ubicado en terreno negativo, en cierta forma han mostrado un leve crecimiento, como son servicios profesionales, administrativos y de informática”, añadió.

Lucke dijo que es de esperar que conforme se elimine el confinamiento y las restricciones en la actividad económica para el último trimestre del año, se registre un incremento en el Imae bastante grande de forma mensual; no obstante, es de esperar que de forma interanual la caída en la actividad económica ronde el 5%.