Patricia Leitón. 10 junio
Playa Hermosa, Guanacaste sin bañistas el 25 de mayo pasado. La OCDE prevé que el turismo se recupere gradualmente en 2021. Foto: Irene Rodríguez
Playa Hermosa, Guanacaste sin bañistas el 25 de mayo pasado. La OCDE prevé que el turismo se recupere gradualmente en 2021. Foto: Irene Rodríguez

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima que el escenario de un nuevo brote de covid-19 provocará una caída del 5% en la actividad económica de Costa Rica, en el 2020, mientras que para el 2021 la producción apenas repuntaría en 1,5%.

“La prolongada recuperación dependerá del retraso en la normalización del turismo, dado que los sectores afectados podrían estar prácticamente paralizados hasta el último trimestre de 2020”, indicó el organismo en su más reciente estudio sobre Perspectivas Económicas.

Ante esta incertidumbre extraordinaria que despierta la pandemia, la OCDE presenta dos escenarios posibles: uno en el que el virus continúa retrocediendo y permanece bajo control, y otro en el que un segundo brote aparece más adelante en el 2020.

En el caso de Costa Rica, si los efectos de la crisis sanitaria pasaran pronto, el PIB (producto interno bruto) se contraería alrededor del 4% en el 2020 y se expandiría en torno al 2,75% en el 2021, gracias a una mejor recuperación de la demanda doméstica y de las exportaciones.

El lunes 8 de junio del 2020, el ministro de salud, Daniel Salas, informó de que Costa Rica ya inició la segunda ola pandémica del nuevo coronavirus.

Las proyecciones de la OCDE para el país son las más negativas de todas las instituciones que han realizado sus estimaciones hasta ahora.

El Banco Central de Costa Rica prevé una reducción en la producción de 3,6% en el 2020, mientras que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, de 3,3%.

Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central, explicó que en el escenario de un segundo brote de la pandemia, la OCDE asume que las medidas de restricción del primer semestre se reimponen en la segunda mitad del año; y en el escenario con solo un brote suponen que hay una restricción sanitaria a lo largo de la primera mitad de este año y luego se empiezan a levantar en la segunda mitad.

“Ese escenario (con un solo brote) es muy parecido a nuestro escenario base en las proyecciones del Banco Central donde también asumimos que hay, básicamente, restricciones sanitarias fuertes en la primera mitad del año (...) y luego su levantamiento gradual en la segunda mitad, estos son supuestos muy parecidos a los de la OCDE y con eso teníamos una contracción económica de 3,6%”, dijo Cubero.

El Presidente añadió que aunque el país está empezando a sufrir una segunda ola, no es claro que se tengan que mantener las restricciones sanitarias del primer semestre por el resto del año.

La OCDE es un foro global que promueve políticas para mejorar el bienestar económico y social de las personas en el mundo.

El 15 de mayo pasado, los 37 países de esta organización aprobaron por unanimidad el ingreso de Costa Rica a esa organización por la cual es el primer reporte que se entrega al país como miembro aceptado dentro del grupo.

“La elección entre salud y economía es un falso dilema. Si la pandemia no es controlada, no habrá recuperación económica robusta”. Ángel Gurría, secretario general de la OCDE.

La organización destaca en su informe que Costa Rica se ha visto menos afectada por la pandemia que otros países gracias a la rápida reacción de las autoridades, pero ello ha exigido un conjunto de medidas de confinamiento, incluido el cierre de las fronteras al turismo, que es una fuente crucial de ingresos y empleos.

“Se estima que la caída inicial del producto por las medidas de confinamiento durante la primera mitad del año podría alcanzar el 22%. La desaceleración del crecimiento mundial afecta, además a la demanda extranjera, lastrando el crecimiento del PIB y del empleo", menciona el reporte.

Esta evolución –continúa– se debe, en particular, a la importancia económica de las exportaciones de servicios, que son mayores que en otros países de la región y de la OCDE, y a la importante contribución del turismo al empleo.

Otros indicadores

En cuanto a la inflación general, la OCDE prevé que disminuirá inicialmente más que la inflación subyacente (de mediano plazo) por la debilidad de los precios de la energía.

Para el desempleo, la organización estima un incremento a 17% en el 2020 con el segundo brote de la pandemia. En el primer trimestre del 2020 el desempleo en Costa Rica fue de 12,5%.

En el plano fiscal, el foro considera que la contracción económica provocará una importante pérdida de ingresos y aumentará el déficit fiscal del Gobierno Central alrededor del 9% del PIB, en el 2020, mientras que su deuda se ubicará en alrededor del 70% del PIB, en ambos escenarios.

La organización explica, en su informe, que antes de la pandemia, Costa Rica estaba decidida a reducir el elevado déficit presupuestario y a aplicar una regla fiscal que limitara el crecimiento del gasto público.

“Si bien las autoridades han elevado el gasto en salud y protección social, se han comprometido a retomar la senda de la reducción del déficit una vez que se modere la crisis”, indicó el organismo.

Añadió que es fundamental que los programas de ayudas lleguen, principalmente, a quienes han perdido su empleo o parte de su salario, tanto en el sector formal como en el informal.

“Continuar con la puesta en marcha de la amplia gama de reformas vinculadas al proceso de adhesión a la OCDE, apoyaría la recuperación y contribuiría a reducir las desigualdades sociales”, indicó el organismo sobre nuestro país.

Panorama mundial

En cuanto a las perspectivas económicas internacionales, las proyecciones de la OCDE no son más alentadoras.

La organización prevé una recesión mundial del 6% para el 2020 si la pandemia de covid-19 “permanece bajo control”, y de 7,6% en caso de una segunda ola.

Mientras tanto, para el 2021,el organismo anticipa un fuerte rebote; en el primer caso (covid-19 controlado) con un crecimiento de 5,2%, que se verá limitado al 2,8% si se produce una segunda ola de la pandemia, consignó la agencia AFP.

“La elección entre salud y economía es un falso dilema. Si la pandemia no es controlada, no habrá recuperación económica robusta”, advirtió por videoconferencia el secretario general de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría, en referencia al impacto de la pandemia que obligó a confinar a la mitad de la humanidad.

Este miércoles 10 de junio, a las 9 a. m. los economistas de la OCDE: Alvaro Pereira, Jens Arnold, Nicolás Ruiz, Paula Garda y Alberto González Pandiella, presentarán los principales mensajes del informe para los países de América Latina.