Patricia Leitón. 9 julio
Decenas de personas asistieron a una feria de empleo organizada por la Municipalidad de San José, en el 2018. El menor crecimiento en la producción dificulta reducir el desempleo. Foto: Archivo/Jeffrey Zamora
Decenas de personas asistieron a una feria de empleo organizada por la Municipalidad de San José, en el 2018. El menor crecimiento en la producción dificulta reducir el desempleo. Foto: Archivo/Jeffrey Zamora

El Banco Central considera probable que la proyección de crecimiento en la producción, estimada para este año en 3,2%, se revise a la baja, según confirmó este lunes 9 de julio la entidad, ante una consulta de La Nación.

En su informe de inflación, publicado el 8 de julio del 2019, la autoridad monetaria explicó que si se anualiza el resultado del producto interno bruto (PIB) del primer trimestre de este año (se proyecta para el año) se generaría un crecimiento de 2,7%, igual al del 2018, pero inferior al crecimiento medio previsto en el Programa Macroeconómico 2019-2020 (de 3,2%).

A este resultado se suma el poco crecimiento que muestra el índice mensual de la actividad económica (IMAE), de 1,6% en abril respecto al mismo mes del año anterior.

“Actualmente el Banco Central de Costa Rica está en el proceso de revisión del Programa Macroeconómico 2019-2020, y su contenido se dará a conocer antes del término de este mes”, respondió la entidad por escrito.

“No obstante, en línea con su consulta, y en virtud de la evolución de la actividad económica observada en este primer semestre, hay una probabilidad de que la proyección de crecimiento se revise a la baja”, añadió la entidad.

Otros centros de estudios económicos ya recortaron sus estimaciones. Tal es el caso de Cefsa que bajó su estimación del crecimiento de 2,6% a 2%, informó el economista Francisco de Paula Gutiérrez; Ecoanálisis, de 3% a 1,9% informó el economista Luis Mesalles, y el Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional, de 3% a un rango entre 2% y 2,2%, informó la directora Roxana Morales.

José Antonio Cordero, director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE), indicó, en un mensaje escrito, que en enero la proyección de crecimiento de este centro para el año 2019 fue de un rango de entre 2,75% y 3,25%. “Tenemos una proyección revisada preliminar de un rango de entre 1,9% y 2,3%”, agregó.

“Las manifestaciones en términos de empleo, del índice mensual de la actividad económica; la preocupación del Banco Central reiterada cuando toma las decisiones de reducir la tasa de política monetaria, de reducir los encajes, nos hace prever que esta economía está creciendo a un ritmo mucho más lento del que preveíamos en diciembre”, comentó el economista Francisco de Paula Gutiérrez.

(Video) Cefsa recorta previsión de crecimiento

En su informe de inflación, el Banco Central explica que el hecho de que la tasa anualizada del producto interno bruto (PIB) al primer trimestre sea menor a lo esperado, se explica por aspectos externos e internos.

Entre los externos citan: los organismos internacionales revisaron a la baja sus proyecciones de crecimiento mundial, la situación política de Nicaragua, los bajos precios de exportación de algunos productos y los choques climáticos que golpean al sector agrícola.

Entre los factores internos señalan que si bien la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas redujo la incertidumbre sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas en el mediano plazo y restauró la calma en los mercados financieros domésticos, las perspectivas de los empresarios y consumidores son menos optimistas.

Implicaciones en hogares, empresas y Gobierno

El recorte en la previsión de crecimiento va más allá de un nuevo número, pues tiene implicaciones en los hogares, las empresas y el Gobierno.

Según comentó Mesalles, una menor tasa de crecimiento hace más difícil que el desempleo, que está en niveles históricamente altos, se reduzca.

“La menor tasa de crecimiento hace más difícil que el desempleo se reduzca y que más bien aumente la informalidad y decrezcan los ingresos reales de las personas”, dijo este economista.

Según señala el Banco Central, en su informe de inflación, el desempleo de Costa Rica en el 2018 fue el quinto más alto de América Latina, luego de Venezuela, Nicaragua, Brasil y Jamaica, y este año alcanza una de las tasas más altas desde la década de los 80.

“La tasa de desempleo registrada en el primer trimestre de 2019 (11,3%) es de las más altas desde la década de los ochenta y de las mayores a nivel del continente americano y la situación es aún más grave si se considera la tasa de desempleo ampliado (desempleo abierto más desalentados), la cual fue de 13,4% en dicho lapso”, señaló el Banco Central en su informe.

Dicho desempleo tiene raíces estructurales (la demanda de trabajadores de sectores dinámicos no calza con la oferta) y el problema se ha exacerbado con la desaceleración económica.

Una menor generación de empleo, añadió Roxana Morales, puede elevar la pobreza y desigualdad en el país.

Además el menor crecimiento mina parte de los resultados de recaudación que se esperan de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, pues los tributos se cobran sobre la producción y los ingresos.

“Entre menor sea el crecimiento menor es la recaudación de impuestos, lo cual afectará las expectativas que se tenían de mejora en las finanzas públicas con la entrada en vigencia de la reforma fiscal”, concluyó Morales.