Esteban Ramírez. 19 septiembre

Costa Rica se encuentra inmersa en una ardua discusión para aprobar una reforma fiscal que ayude a equilibrar los crecientes problemas financieros del Gobierno: gastos en aumento que sobrepasan los ingresos, un alto endeudamiento que a su vez se conjuga con un mayor riesgo en la calidad de su financiamiento: plazos menores para pagar, intereses más altos y dependencia del crédito en dólares.

Pero, ¿se ha puesto a pensar que así como el Gobierno está obligado a ordenar sus finanzas, cada hogar también tiene la responsabilidad de revisar la situación de sus ingresos, gastos y deudas? La morosidad de los deudores (personas y empresas) en el sistema financiero se mantiene en niveles normales pero crecientes; la deuda con tarjetas de crédito sumó ¢1,2 billones en abril pasado, el doble que hace ocho años, mientras que las deudas por consumo por hogar se mueven al alza.

En esta entrega del podcast Economía de Uso Diario, Danilo Montero, director ejecutivo de la Oficina del Consumidor Financiero, explica cómo se comienza a hacer una evaluación y planificación de las finanzas domésticas. Él asegura que la disciplina financiera es como hacer ejercicio, debe practicarse de manera regular aunque no tiene por qué ser una tarea muy sofisticada.