Patricia Leitón. 26 enero, 2018

El endeudamiento del Gobierno continuó al alza en el 2017 y alcanzó en ese año un monto de ¢16 billones, lo cual representa casi la mitad de la producción del país (49,2%), según publicaron el jueves 25 de enero el Ministerio de Hacienda y el Banco Central.

(Video) Déficit del Gobierno Central fue el mayor de los últimos 37 años

La carga de la deuda creció a grandes pasos a partir del 2008, debido a los continuos déficits del Gobierno Central (exceso de gastos sobre ingresos que se generan, principalmente, por impuestos).

En el 2017, el déficit financiero del Gobierno Central alcanzó cerca de ¢2 billones, un monto que representa un 6,2% de la producción. Este es el mayor déficit registrado desde 1980, según una serie histórica suministrada por el Banco Central con base en datos del Ministerio de Hacienda.

Gráfico: Carga de la deuda
Gráfico: Carga de la deuda

Ante los resultados, el ministro de Hacienda, Helio Fallas, advirtió este jueves, de nuevo, la necesidad de la reforma fiscal.

“Si nosotros no hacemos la reforma, la van a hacer por nosotros, nos la van a hacer los organismos internacionales, especialmente el Fondo Monetario Internacional”, insistió Fallas.

El economista Oswald Céspedes, quien ha hecho estudios sobre el tema de la deuda para la Academia de Centroamérica, comentó que el endeudamiento del Gobierno Central respecto a la producción ya está bastante alto respecto al promedio de los últimos 10 años.

“Sí vemos que la razón deuda del Gobierno Central respecto al producto interno bruto ya está prácticamente en alrededor del 50%, esto es bastante riesgoso para el país”, comentó Céspedes.

Este especialista explicó que la capacidad de pago de la deuda depende del resultado primario (déficit o superávit del Gobierno Central sin contemplar el gasto por intereses) y en este momento, según la información indicada, no solo hay un déficit financiero muy alto para el Gobierno Central sino que hay un déficit primario de 3,1% en relación con el PIB.

“Es decir, tenemos un gasto público (sin intereses) que sobrepasa los ingresos públicos en más del 3% del PIB”, resaltó.

El ministro Fallas dijo que se requiere reducir ese déficit primario para que llegue a cero gradualmente y en ese momento empezaría a bajar la deuda.

Por su parte, el exministro de Hacienda, Édgar Ayales, había explicado en el 2016 que las investigaciones del Fondo Monetario Internacional indican que un nivel de deuda del 40% de la producción para el Gobierno Central y de 60% para el sector público total, deberían ser los máximos.

La calificadora Fitch Ratings, en un informe que emitió este mes donde bajó desde estable a negativa la perspectiva de riesgo de las emisiones del Gobierno de Costa Rica, explicó que la carga de la deuda del Gobierno Central de nuestro país superó, en el 2017, la mediana de los países con la misma calificación.

Para el investigador Miguel Gutiérrez Saxe, los resultados fiscales del 2017 subrayan el apremio y la insostenibilidad.

“Sin reformas fiscales significativas desde el 1995, los tiempos son de situación fiscal apremiante e insostenible, en medio de un contexto de pobre gobernabilidad, fraccionamiento político y alto malestar ciudadano”, comentó Gutiérrez.

Resultado del 2017
La menor importación de autos en el 2017 afectó la recaudación de impuestos, informó el Ministerio de Hacienda. Foto: Rafael Pacheco
La menor importación de autos en el 2017 afectó la recaudación de impuestos, informó el Ministerio de Hacienda. Foto: Rafael Pacheco

El ministro Fallas explicó este jueves que, en el 2017, hubo una desaceleración en los ingresos por impuestos que se explica por la desaceleración económica y la menor importación de vehículos.

Por su parte, la tasa de crecimiento de los gastos totales se elevó de 6,1%, en el 2016, a 9,1%, en el 2017.

El incremento en los gastos estuvo influido, principalmente, por el incremento de 16,9% en el gasto por intereses y 8,8% en las transferencias.

Fallas comentó que el actual Gobierno recibió el déficit en un monto equivalente al 5,3% de la producción, que fue el resultado del 2013, y durante el 2014, 2015 y 2016 lograron sostenerlo, pero en el 2017 el gasto en intereses creció fuertemente.

Los continuos déficits que alimentan la deuda acumulada tienen efectos sobre los hogares y las empresas. Algunos de ellos son menos recursos para que el sector privado produzca y presiones sobre las tasas de interés y la inflación.

Fallas destacó que pese al alto déficit, el país alcanzó la menor inflación de los últimos cinco gobiernos.