
La morosidad patronal con el seguro de salud se disparó en la agricultura y la industria de manufactura durante el 2015.
En el agro, los patronos morosos acumularon una deuda con el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM), de ¢4.000 millones a octubre del 2015, es decir, un 22% más frente al 2014.
En el mismo periodo, el saldo adeudado por las empresas industriales era de ¢8.500 millones, un 14% más, según la información remitida por la Dirección de Cobros de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a La Nación .
El aumento de la morosidad se atribuyó al desempeño económico de ambas actividades. Estos dos sectores reportaron variaciones negativas en el índice mensual de actividad económica (IMAE) en la mayor parte del año anterior .
En total, 13.583 patronos activos –que aún realizan actividad empresarial– acumulaban un saldo en mora real de ¢46.000 millones con el SEM. Dicho monto significa el 0,63% de la facturación puesta a cobro en el 2015.
En el país había inscritos 82.300 patronos a junio del 2015.
El agro y la industria están entre las principales cinco actividades (junto con comercio, construcción y sector inmobiliario) que concentran el 70% de la mora.
Estos cinco grupos productivos aportaban, hasta octubre anterior, el 50% del total de los 1,6 millones de trabajadores asegurados ante el SEM.
Sin embargo, existen 300 grandes compañías que poseen el 40% del total de la deuda, confirmó Luis Diego Calderón, director de Cobro de la institución.
Cada patrono transfiere, mensualmente, el 9,25% del salario del trabajador asegurado para financiar el seguro de salud.
Razones. La disminución de las ventas, costos altos de producción y los efectos climáticos explican el alza en la mora de la agricultura y la industria, según representantes de ambos sectores.
José Salas, de la Cámara de Industrias, detalló que el precio de la electricidad, el exceso de trámites y las propias cargas sociales tienen un peso alto en las empresas de este sector.
“En el 2012 hubo un decrecimiento de la morosidad (industrial) que coincide con la recuperación de ese año; pero en el 2013 empezó a crecer debido a la situación económica”, recalcó Salas.
Para Juan Rafael Lizano, presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria, el aumento en el atraso del sector es el reflejo de las pésimas políticas estatales hacia el agro. “La actividad está ruinosa, va para atrás. Estamos bajo cero desde hace meses”, dijo Lizano.
Precisamente, el año pasado hubo productores de banano y de piña que acudieron a la Caja en busca de un arreglo de pago debido al alza en la morosidad, contó el director de Cobro de la CCSS.
“El agro tuvo en el sector del Atlántico demasiada lluvia, y en el Pacífico, sequía; además de factores como precios de productos y baja en las exportaciones”, enfatizó Calderón.
Acciones. La herramienta más efectiva de la Caja para combatir el problema son los reclamos administrativos, pues de los recursos puestos a cobro, la institución recupera el 98%.
Calderón dijo que por la vía judicial, solo obtienen el 40% del dinero demandado tras años de litigios.
Sin embargo, el principal problema de mora con el SEM son las 50.000 empresas inactivas que debían ¢110.800 millones hasta octubre anterior.
A noviembre del año pasado, la Caja realizó 168.000 llamadas telefónicas de cobro a patronos, 43.888 avisos de cobro y 4.178 procedimientos de cierre de negocios. Además, se formalizaron 8.945 arreglos de pago.
