Óscar Rodríguez. 12 abril

Ocho préstamos empresariales que cayeron en morosidad, entre el 2016 y el 2017, agudizaron los problemas financieros en el Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito).

El atraso en el pago de estas operaciones golpearon las ganancias de la entidad y este factor fue uno de los detonantes de la crisis del banco público que lo llevó al borde de su cierre definitivo.

Estos préstamos sumaron, en conjunto, ¢11.540 millones según informes de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), Bancrédito y documentos judiciales de los cuales tiene copia La Nación.

En mayo del 2017, el Consejo de Gobierno aprobó el cierre de la banca comercial de Bancrédito. En diciembre del mismo año, la institución fue intervenida por el Conassif y, en marzo de este año, se recomendó fusionar la entidad con el Banco Nacional o con el BCR. Foto: Rafael Pacheco
En mayo del 2017, el Consejo de Gobierno aprobó el cierre de la banca comercial de Bancrédito. En diciembre del mismo año, la institución fue intervenida por el Conassif y, en marzo de este año, se recomendó fusionar la entidad con el Banco Nacional o con el BCR. Foto: Rafael Pacheco

Los préstamos más relevantes que entraron en mora fueron los ¢2.696 millones entregados a JCB Distribuidora y a JCB Constructora y Alquiler, ambas del empresario Juan Carlos Bolaños, actualmente en cobro judicial.

A la empresa distribuidora de electrodomésticos Casa Blanca se le otorgaron recursos por ¢2.140 millones y a Corporación Yanber ¢1.142 millones. En ambos casos, la entidad financiera carecía de garantías reales, pues contaba solo con pagarés y fideicomisos de garantía.

También hubo compañías cartaginesas que tuvieron problemas de pago. Destacan Distribuidora de Combustibles Rohe con un crédito de ¢2.099 millones y Agrícola Sonzapote con ¢1.045 millones.

En estas dos operaciones el Banco obtuvo, como dación de pago, propiedades que estaban en garantía, según consta en documentos de Sugef.

Sin embargo, las operaciones que entraron en mora obligaron a Bancrédito a realizar una reserva para cubrirse en caso de pérdida.

Ocho operaciones crediticias empujaron a Bancrédito a problemas financieros y mermaron sus ganancias.
Ocho operaciones crediticias empujaron a Bancrédito a problemas financieros y mermaron sus ganancias.

Precisamente, esa estimación fue la que afectó la utilidad de la entidad. En el 2016, la provisión fue de ¢3.811 millones y se elevó hasta los ¢18.097 millones, el año pasado, una vez que estalló la crisis.

Del lado de la ganancia esta fue de ¢269 millones, en el 2016, lo cual significó una caída del 81% comparado con el 2015.

Para el 2017, la entidad tuvo una pérdida neta de ¢27.551 millones por las provisiones, debido a la decisión del Gobierno de sacar de la intermediación al Banco y porque la Superintendencia ordenó la creación de una reserva de cesantía por el despido de empleados.

"En relación con el estado de las investigaciones sobre posibles irregularidades cometidas en Bancrédito, se ha venido avanzando en ellas y actualmente estamos en vísperas de presentar una acción ante el Ministerio Público". Marco Hernández, interventor de Bancrédito.

Bancrédito está intervenido desde el pasado 22 de diciembre, debido a problemas de liquidez, rentabilidad y por cesación de pago de sus ¢132.000 millones de deudas con el Ministerio de Hacienda.

El pasado 23 de marzo, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) recomendó a la Asamblea Legislativa y al Gobierno fusionar a Bancrédito con el Banco Nacional o el Banco de Costa Rica (BCR).

Debilidad crediticia

Gerardo Porras, exgerente de la entidad, dijo –sin detallar operaciones– que los créditos fueron correctamente otorgados y entraron en problemas por temas de mercado.

"Los créditos estaban bien entregados y garantizados, ese no fue el problema. El problema del Banco fue su poca capacidad para generar problemas y soportar la reserva", afirmó Porras.

Pese al argumento del exfuncionario, la Superintendencia alertó, en los últimos dos años, tanto a la Gerencia como a la Junta Directiva del Banco, sobre debilidades y falta de control en los negocios de Bancrédito.

"La Sugef ha efectuado revisiones de las principales partidas de resultados identificándose registros contables incongruentes y contrarios a la normativa, sin que los mecanismos de control establecidos por la Administración, ni la Auditoría Interna alertaran en torno a ello", se detalla en un informe de diciembre del 2016.

Incluso, entre setiembre y diciembre del 2016, remitió los informes SGF-3124-2016, SGF-3599-2016 y SGF-3714-2016 donde llamó la atención a la entidad sobre las deficiencias, ordenó la reclasificación de clientes y elevar las estimaciones de créditos malos, según muestran los documentos en poder de este diario.

La Superintendencia también señaló, en sus informes, que la Dirección de Riesgo del Banco realizaba una gestión limitada impidiendo alertar sobre problemas en las líneas de negocios y tomar decisiones.

La Nación consultó a Marco Hernández, interventor de Bancrédito, sobre los ocho créditos que afectaron el resultado del Banco.

Él recalcó que está imposibilitado a referirse sobre deudores y créditos específicos, pues es información protegida por el secreto bancario.

"Hicimos todo lo posible para garantizar que el banco no se cerrara. El Conassif tomó otra decisión, se ha cumplido con todas las obligaciones laborales. Nos sentimos muy tranquilos de que el tema de Bancrédito se manejó con toda la responsabilidad del caso". Luis Guillermo Solís, presidente de la República.

Sin embargo, reconoció que están por presentar una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República sobre posibles anomalías detectadas en Bancrédito.

"En relación con el estado de las investigaciones sobre posibles irregularidades cometidas en Bancrédito, se ha venido avanzando en ellas y actualmente estamos en vísperas de presentar una acción ante el Ministerio Público", reconoció Hernández.

Sobre la situación de Bancrédito el mandatario Luis Guillermo Solís aseguró, este 11 de abril, durante la conmemoración de la Batalla de Rivas, que la situación del Banco fue de alta prioridad para su Gobierno.

"Hicimos todo lo posible para garantizar que el Banco no se cerrara. El Conassif tomó otra decisión, se ha cumplido con todas las obligaciones laborales", afirmó el Presidente.

En marzo pasado, el Conassif propuso fusionar a Bancrédito con el Banco Nacional o con el Banco de Costa Rica, pues aseguró que la institución, cuya sede está en Cartago, no es financieramente viable.

Colaboró Ángela Ávalos.