Patricia Leitón. 28 septiembre
Las entidades financieras mantienen las compras de divisas al público en mayores montos de las que les venden. Fotografía con fines ilustrativos en la sucursal de Scotiabank en Lincoln Plaza. Foto: John Durán.
Las entidades financieras mantienen las compras de divisas al público en mayores montos de las que les venden. Fotografía con fines ilustrativos en la sucursal de Scotiabank en Lincoln Plaza. Foto: John Durán.

El precio del dólar mantiene la tendencia al alza que se inició en abril pasado y tomó un nuevo impulso a partir del 14 de setiembre pasado.

Entre el 14 y el 28 de este mes el precio promedio de la divisa en el mercado Monex aumentó ¢9,11 hasta llegar, este 28 de setiembre, a ¢604,52, mientras que el incremento acumulado desde abril es de ¢42,35.

Especialistas consultados por La Nación atribuyen el incremento especialmente a dos factores: la incertidumbre fiscal y la estacionalidad.

Promedio del mercado Monex

FUENTE: BANCO CENTRAL    || LA NACIÓN.

“La incertidumbre respecto a la evolución macroeconómica del país y entrada de recursos provenientes del FMI, el mismo efecto del 2018 con la reforma fiscal”, indicó Rossy Durán, gerente corporativa de Finanzas del Banco de Costa Rica.

La incertidumbre fiscal proviene de que la propuesta fiscal que presentó el Gobierno para negociar un nuevo crédito de Servicio Ampliado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) fue rechazada por economistas, cámaras y diputados y ahora se negocian modificaciones.

Durán mencionó como factores adicionales la disminución constante del volumen negociado en el Monex desde el inicio de la pandemia y la menor oferta de divisas en dicho mercado.

En el Monex las entidades financieras llegan a negociar las divisas que les sobren o falten de sus transacciones con el público; hasta setiembre las ventanillas de los bancos siguen mostrando un superávit (las entidades compran más divisas al público de las que venden), entonces los intermediarios han llegado a vender y ahí también el Banco Central compra las divisas para suplir las necesidades del sector público.

También participan en el Monex exportadores, importadores y todas las personas que puedan negociar $1.000 o más. Por ello, en este mercado, se define primero el tipo de cambio.

“El tipo de cambio se ha venido sincerando en los últimos meses. Durante muchos años se logró mantener y hasta apreciar a base de endeudamiento externo, público y privado. Todo para financiar gastos corrientes y consumo”, opinó el economista Norberto Zúñiga.

“Ya en este momento ni la gran cantidad de préstamos externos son suficientes. Solo en el último año el Gobierno recibió cerca de $3.000 millones, incluyendo los eurobonos, y solo levemente y de momento se han reflejado en las reservas monetarias del Banco Central”, añadió.

“Tenemos una demanda adicional de dólares de parte del sector privado debido a toda esta situación que se está generando, sobre todo con las dudas del Fondo Monetario Internacional”, consideró el economista Vidal Villalobos.

Este especialista explicó que las personas han aumentado sus depósitos en cuenta corriente para refugiarse de la incertidumbre de la pandemia y la fiscal.

Los depósitos en cuenta en corriente en moneda extranjera en el sistema financiero han aumentado cerca de 29% este año y en moneda local, 44%.

La estacionalidad

Durán citó también como factores que empujan al alza el precio del dólar el aumento de divisas por parte del sector importador, especialmente del segmento de consumo, así como la estacionalidad.

Según el estudio Aproximación de patrones estacionales en el mercado cambiario de Costa Rica Octubre 2006 - junio 2013 en los meses entre abril y octubre el tipo de cambio sube porque hay menos divisas en el mercado y luego tiende a bajar hacia final de año, y hasta abril, que son meses de una mayor afluencia de divisas.

Zúñiga consideró que los factores estacionales pueden influir, así como las menores exportaciones netas, incluyendo turismo, y caída en la inversión extranjera, pero considera que el factor determinante es la falta de confianza y la incertidumbre en relación con la delicada situación fiscal y las posibilidades de suscribir, y sobre todo cumplir, un convenio con el FMI.

Villalobos es del criterio que hacia final de año cuando los empresarios vuelven a traer divisas para los pagos de la época, y el Gobierno posiblemente use parte de los créditos externos para pagar los aguinaldos, el precio de la divisa podría bajar.

Para diciembre se espera además que el directorio del FMI decida sobre el crédito para Costa Rica y por lo tanto estén claras las medidas que se aplicarían.