Fabio Salas. 17 mayo

Las relaciones comerciales entre empresas del mismo grupo económico deben estar, frecuentemente, bajo la revisión de los socios y de los tomadores de decisión en general, pues es usual encontrar oportunidades de mejora, si se trata de hacer más eficiente las gestiones internas y la operación entre compañías. Cualquier ahorro en estos tiempos será, sin duda, muy importante dentro de las empresas, sobre todo en sectores seriamente afectados por la crisis económica que atravesamos actualmente.

Existen distintos escenarios, propios y únicos para cada negocio, donde la restructuración del grupo empresarial permite disminuir la carga tributaria, claro está, sin que esto implique asumir posiciones contrarias a la normativa tributaria vigente. Desde la implementación de la reforma fiscal, muchos de estos ahorros se han generado como consecuencia de la revisión y análisis del Impuesto de Valor Agregado (IVA) en aquellos servicios que, anteriormente, no estaban sujetos a dicho impuesto.

Así, la prestación de servicios entre empresas del grupo requiere especial atención, sobre todo si tenemos operaciones en donde una porción importante de las ventas totales, se debe calificar como venta exenta, pues esto genera una disminución en el porcentaje del IVA soportado que la empresa puede aprovechar en su declaración mensual, con lo que se aumentan los costos de operación.

Si estamos frente a una situación como la descrita anteriormente, es posible que la modificación de la estructura y el ajuste en las relaciones entre empresas se presente como necesario e impostergable, pues la disponibilidad de recursos y el flujo de caja se ha convertido en un tema sensible para los sectores seriamente afectados.

Claro está, las decisiones de reestructurar un grupo empresarial no son sencillas, ni tampoco deberían limitarse a los temas estrictamente fiscales, pues se podrían tomar medidas que afecten otros aspectos vitales para el adecuado funcionamiento del negocio.

La revisión de temas legales y financieros en la relación con clientes y proveedores, el análisis de los pasivos, la planificación estratégica y las expectativas de ingresos, serán siempre aspectos medulares para tomar una decisión que produzca ahorros y mejore las condiciones para enfrentar los tiempos complejos que se pronostican.