Óscar Rodríguez. 19 marzo
El aumento de tasas de interés de Hacienda, para captar más recursos y financiar el déficit del Gobierno, generó una minusvalía en las inversiones de las operadoras de pensiones. Foto: Rafael Pacheco.
El aumento de tasas de interés de Hacienda, para captar más recursos y financiar el déficit del Gobierno, generó una minusvalía en las inversiones de las operadoras de pensiones. Foto: Rafael Pacheco.

El aumento de las tasas de interés efectuado por el Gobierno, para obtener dinero y financiarse, generó una pérdida en el valor de los fondos de pensiones complementarios.

El Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP) reportó, hasta febrero anterior, 13 meses continuos de minusvalías en el valor del portafolio de inversiones de 2,6 millones de afiliados.

A febrero pasado, el resultado negativo ascendió a ¢118.045 millones, es decir, el 2,14% de los ¢5,5 billones administrado por seis Operadoras de Pensiones Complementarias (OPC).

Sin embargo, la pérdida registrada fue más alta en diciembre pasado, cuando se situó en ¢177.246 millones, es decir, el 3,28% del total de recursos invertidos por las operadoras, según datos de la Superintendencia de Pensiones (Supén).

Para determinar si las inversiones generan ganancias o pérdidas, cada OPC efectúa por orden de Supén una valoración a precios de mercado de los instrumentos financieros que componen sus portafolios.

Dicha medición consiste en realizar un registro contable del efecto simulado de la venta de bonos en los que está invertido el dinero, de esta forma se sabe si hay ganancia o pérdida.

Para un trabajador, la pérdida de valor las inversiones del ROP se haría efectiva solo si se jubila en el momento que se reporta la minusvalía.

A febrero anterior, el 64% de los recursos del ROP estaban invertidos en títulos de deuda emitidos por el Ministerio de Hacienda y el Banco Central.

Efectos adversos

El valor de las inversiones de las OPC muestra una tendencia a la disminución desde mediados del 2016, pero cayó a números negativos desde el año pasado y aún no se ha recuperado.

Es la primera vez, desde el 2013, que el régimen obligatorio de pensiones pasa tantos meses continuos con minusvalías por valoración.

“Las necesidades de liquidez del Ministerio de Hacienda aumentaron y para poder cubrirlas debió participar más activamente en el mercado bursátil, lo que generó una presión hacia el alza sobre las tasas de interés de los bonos”, explicó Hermes Alvarado, gerente de BN Vital.

Alvarado detalló que con los nuevos rendimientos se ajusta (a la baja) el precio de los títulos de Gobierno, dentro del portafolio de inversiones, y se genera la minusvalía.

La información de la Superintendencia muestra que la caída es más pronunciada en las inversiones efectuadas en el mercado local, porque las hechas en el extranjero ya revirtieron el efecto negativo a finales del 2018.

Mauricio Ávila, gerente de Popular Pensiones, recalcó que, a finales del año anterior, el mensaje de la Reserva Federal de Estados Unidos de subir las tasas de interés también impactó las inversiones.

Ávila recalcó que dicha perspectiva se corrigió en los primeros meses de este año.

De hecho, las inversiones en el extranjero, de las operadoras de fondos complementarios, tuvieron una ganancia o plusvalía de ¢20.300 millones, en febrero.

Mauricio Rojas, gerente de BCR Pensiones, recalcó que la baja en el precio de los títulos, a finales del 2018 y en las última semanas, tiene un efecto negativo en la valoración en colones de las inversiones del ROP.

Resultado por operadora

La información de la Superintendencia detalla que la OPC de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) es la que reporta la minusvalía más alta.

En febrero, esta operadora tuvo una pérdida por valoración de ¢12.500 millones, es decir, el 7,23% del total de recursos administrados.

Héctor Maggi, gerente de esta operadora, destacó que el resultado adverso fue, principalmente, por el efecto de Hacienda.

“Esto demuestra que los mercados son volátiles y que siempre se devuelven, no siempre a la misma velocidad con la que caen, pero los afiliados tienen que confiar en la administración que está haciendo su operadora, a pesar de los rendimientos presentados en el corto plazo”, subrayó Maggi.

En el caso de BAC Pensiones, la minusvalía fue del 3,82% del total de recursos administrados a febrero, es decir, ¢25.595 millones, según Supén.

Laura Moreno, vicepresidenta de Comunicación de BAC Credomatic, recalcó que las inversiones en pensiones tienen un horizonte de largo plazo.

“En algún momento del tiempo el mercado puede estar a la baja afectando negativamente y en otro momento estar al alza, contribuyendo positivamente a los fondos administrados”, destacó Moreno.

En BCR Pensiones, la pérdida de valor de las inversiones fue de 2,33%, en febrero pasado.

Mauricio Rojas, gerente de la operadora, destacó que él pretende revertir la minusvalía con inversiones en el extranjero.

BN Vital fue la operadora con la menor pérdida por valoración, pues fue del 0,82% de los ¢1,15 billones de recursos administrados hasta febrero pasado.