
El sector exportador de Costa Rica se pronunció este viernes sobre la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de frenar los aranceles recíprocos que la administración de Donald Trump impuso a Costa Rica y a más de 160 socios comerciales. Considera que lo sucedido es un avance para la seguridad jurídica, pero el proceso no ha terminado.
Víctor Pérez, presidente de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), afirmó que analizan las causas y consecuencias del fallo, así como los próximos pasos en los días venideros.
“Es algo que se tiene que analizar con mucho cuidado, con mucha prudencia, porque esto no finaliza con esta declaración; hay todavía algunas alternativas que tiene el Gobierno de los Estados Unidos, que son las que estamos valorando para entender cuáles serían los próximos pasos para el sector productivo nacional", comentó Pérez.
La Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex) consideró que la resolución de la Corte Suprema es positiva para el país y el sector empresarial. Además, la calificó como “un avance importante para la seguridad jurídica del comercio internacional”.
“Desde Crecex nos mantenemos en un monitoreo activo, consciente y prudente, por tratarse de un proceso que continúa vivo y cuya evolución debe seguirse con cautela”, señaló la Cámara.
Por su parte, la Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (Azofras) indicó que la decisión de la Corte sobre la legalidad de los aranceles representa un respiro para las compañías exportadoras y un llamado a continuar mejorando el entorno competitivo.
“Estados Unidos es un país amigo, aliado y nuestro principal mercado de exportación. Seguiremos trabajando con autoridades de esa nación para mejorar nuestras relaciones comerciales y fortalecer los vínculos bilaterales entre ambos países”, expresó Ronald Lachner, presidente de Azofras.
La asociación, conformada principalmente por empresas estadounidenses, señaló que el fallo representa un alivio para el comercio internacional y, en particular, para numerosos países afectados por las políticas arancelarias de ese país.
Tras conocer el fallo que anuló los aranceles recíprocos, el presidente Trump anunció un nuevo arancel general del 10% sobre todas las importaciones, fundamentado en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite establecer ese impuesto por un plazo de 150 días.
Durante ese periodo, el gobierno de Estados Unidos realizará investigaciones arancelarias bajo la Sección 301 de la misma ley, lo que podría derivar en tarifas más altas, según indicó Trump.

