
Los sectores de turismo, exportaciones y empresas de zonas francas elevaron la presión sobre el Banco Central de Costa Rica (BCCR) al solicitar medidas urgentes para frenar la caída del dólar y bajar la tasa de referencia para operaciones crediticias en colones.
La Cámara Nacional de Turismo (Canatur), la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) y la Asociación de Empresas de Zonas Francas (Azofras) coincidieron en que la apreciación del colón está afectando la competitividad, el empleo y la inversión, por lo que pidieron acciones concretas al ente emisor.
Entre las principales solicitudes destacan una mayor intervención en el mercado cambiario para contener la baja del dólar, así como reducciones en la tasa de política monetaria (TPM) y en el encaje mínimo legal, actualmente fijado en 15%.
Los sectores argumentan que estas medidas ayudarían a estimular el crédito en colones, impulsar la inversión productiva y mitigar los efectos de una deflación prolongada, en un contexto donde los ingresos de las empresas se ven presionados por la caída de precios.
Las organizaciones empresariales también advirtieron que, de no actuar con prontitud, el país podría enfrentar un deterioro más profundo en su modelo exportador y en actividades clave como el turismo y las operaciones de empresas de zonas francas, que dependen en gran medida de ingresos en dólares.
El presidente de Canatur, Martí Jiménez, indicó a La Nación que la reducción del encaje legal busca estimular la oferta de créditos para inversión productiva en un entorno de deflación prolongada (caída generalizada de los precios).
“El solo hecho de anunciarlo, aunque lo haga paulatinamente, envia una señal clara de que el BCCR quiere realmente lograr la meta de inflación”, indicó Jiménez.
La inflación en Costa Rica, medida por la variación interanual del índice de precios al consumidor (IPC) alcanzó -2,73% al cierre de febrero, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
El indicador suma 34 meses consecutivos por debajo del rango de tolerancia establecido por el Central (BCCR), que oscila entre 2% y 4%. La meta central del emisor es del 3%. La última vez que esto ocurrió, el indicador se ubicó en 3% en abril de 2023.
La deflación provoca menos ingresos a las empresas al vender más barato lo que se traduce en reducciones de empleos o salarios con el efecto de una caída generalizada en el consumo.
La Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) también envió una comunicación a la Junta del Banco Central el martes 24 de marzo. En ella solicitan reducir la TPM, al menos, en 25 puntos base, de 3,25% a 3% en la reunión de este jueves 26.
La TPM es la principal tasa de referencia para el mercado financiero en colones, tanto de los créditos como de los ahorros. En enero pasado, la junta directiva del BCCR decidió mantenerla en 3,25%, nivel que se mantiene desde diciembre de 2025.
También pidieron al ente emisor de comunicar más claramente su compromiso firme de llevar la inflación a la meta e impulsar una reducción del piso de inversiones en dólares del total (hoy 50%) a partir del cual las operadoras de pensiones complementarias (OPC) deban cubrir su riesgo cambiario, para estimular el mercado de coberturas.
Cadexco también pidió al Banco Central comunicar con mayor claridad su compromiso de llevar la inflación de regreso al rango de tolerancia. La última vez que el indicador estuvo en ese nivel fue en abril de 2023, cuando se ubicó en 3%.
“Desde Cadexco reforzamos la importancia de una política cambiaria práctica, simétrica y acorde a la composición de la economía, en favor del empleo nacional y la competitividad del país”, señaló el oficio firmado por Víctor Pérez, presidente de la organización empresarial.
Este jueves el presidente del BCCR brindará una conferencia de prensa para oficializar la decisión de la Junta Directiva con respecto al rango de la TPM.
Canatur remitió este 25 de marzo una carta a la junta directiva del Central.
Azofras reclama pronta solución
Por su parte, la Asociación de Empresas de. Zonas Francas de Costa Rica (Azofras), dijo a La Nación que para que el país no sufra las consecuencias de la apreciación del colón se requieren acciones decididas y contundentes por parte del BCCR.
“Es un problema que, de no atenderse en su integralidad, nos pasará una cara factura como país. El BCCR es el que tiene las herramientas para solucionar esta alarmante situación que ya está causando una crisis sistémica en la economía del país”, señaló la Asociación.
Azofras destacó que se vuelve esencial promover un entorno empresarial más competitivo y costo-eficiente, impulsando cambios estructurales relevantes e implementando políticas que favorezcan la innovación, la eficiencia energética y un equilibrio entre la protección social y el fomento de la inversión.
Estas condiciones permitirán que el país continúe siendo un destino atractivo para la inversión extranjera directa y el desarrollo económico.
“Externamos nuestra profunda preocupación ante la persistente apreciación del colón, pues consideramos que lo que inició como una fluctuación de mercado se ha transformado en un desalineamiento estructural que amenaza la viabilidad del modelo de exportación y desarrollo del país”, indicó Azofras.
En tanto, Canatur señaló a que la apreciación del tipo de cambio genera desafíos macroeconómicos de bajo crecimiento, baja recaudación y escasa generación de empleo en el régimen definitivo.
Por otro lado, reclaman por el incumplimiento de la meta de inflación.
“Seguir postergando la fecha estimada para lograr la meta de inflación desde octubre 2023 erosiona la credibilidad del BCCR localmente y hasta con el FMI”, indica la gremial turística.
‘Impacto silencioso’
Canatur asegura que el impacto de la apreciacion del tipo de cambio no es un cierre inmediato de empresas, sino que hay un efecto “silencioso”: se postergan inversiones, mantenimientos, contrataciones, capacitaciones, certificaciones o se realizan despidos de manera paulatina.
La Cámara, citando datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ECE) del INEC, apuntó que la población ocupada en turismo bajó 9% del 2024 al 2025.
La ECE detalla que en el último trimestre de 2025, la cantidad de personas ocupadas de hoteles y restaurantes se redujo 10,6% con respecto al mismo período de 2024, al pasar de 143.717 a 128.423.
“Es decir, no solo somos un producto más caro, sino que se dificulta mantener la calidad e innovar. Esto representa más presión en competitividad con consecuencias reales en la economía y el empleo en el mediano plazo”, indicó Canatur.
Pérdida de competitividad
Canatur hace referencia a la pérdida de competitividad del sector turístico con respecto a otros países de la región.
La Cámara señala que la visitación turística a Costa Rica creció 1% en 2025 frente al 5% a nivel mundial.
Por otro lado, la visitación a Costa Rica creció 11% del 2019 al 2025 (dato acumulado), frente al 29% de Panamá 29%; República Dominicana 35%; Colombia 50% y El Salvador 92%, según datos de ONU Turismo. “La pérdida de competitividad es evidente”, plantea Canatur.
Asimismo revela que el crecimiento parece estar focalizado donde están los hoteles más caros y no generalizado en el país.
Como argumento se indica que entre 2019 y 2025, la visitación vía el aeropuerto de Liberia creció 51%, mientras que en Aeropuerto Internacional Juan Santamaría disminuyó 2%.
Canatur plantea que el 90% de agentes del sector son mipymes y está sufriendo “una enorme presión” en su flujo de caja al recibir principalmente dólares con precios pactados con muchos meses de antelación; la presión se transmite en toda la cadena de valor.
Nota del editor: Las valoraciones de la Asociación de Empresas de. Zonas Francas de Costa Rica (Azofras) fueron incluidas el jueves 26 de marzo a las 8:50 a.m.

