
Los productos agrícolas encabezaron los mayores incrementos y rebajas en precios en el 2025, entre los 289 bienes y servicios que utiliza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) para medir el índice de precios al consumidor (IPC).
Pese a que el año cerró con ocho meses consecutivos de inflación negativa, algunos de los artículos que analiza el INEC mostraron un comportamiento contrario a la tendencia general, al registrar incrementos interanuales, mientras que otros disminuyeron más que el indicador general.
Nelson Castillo, coordinador de la Unidad de Índice de Precios del INEC, indicó que la yuca, el plátano, la piña, el café y el repollo fueron los artículos que registraron los mayores aumentos de precios en el 2025, según el IPC.
En el caso de la yuca, el incremento promedio fue de 91,63%; en el plátano, de 21,89%; en la piña, de 20,48%; en el café, de 16,09%; y el repollo aumentó 15,42%, de acuerdo con cifras del Instituto.
Según datos del Consejo Nacional de Producción (CNP), el precio de venta del kilogramo de yuca fue de ¢1.058 en la última semana de diciembre del 2025 (del día 22 al 28), mientras que en el mismo lapso del 2024 valía ¢675.
En el caso del plátano, la información de mercados del CNP muestra que la unidad de este producto, tanto maduro como verde, costaba ¢379 al cierre del 2025, en contraste con los ¢243 al final del 2024.
Para la piña, el CNP registró un valor de venta al cierre del 2025 de ¢1.814 por unidad grande y de ¢1.512 para las medianas. Un año atrás, su cotización se ubicaba en ¢1.689 y ¢1.299, respectivamente.
Abel Chaves, presidente de la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep), afirmó que hay un aumento en la demanda de la piña costarricense en los mercados internacionales, como Estados Unidos, Canadá o países de Europa.
Esto se suma a una importante demanda interna de esta fruta, que se une a los altísimos niveles de exportación de piña, que han venido en crecimiento, lo cual puede presionar el precio del mercado local.
“Costa Rica no solo exporta masivamente, liderando el mercado, sino que también muestra una alta demanda interna, consolidándose como un actor principal tanto en producción como en consumo”, añadió Chaves.
Si bien el INEC utiliza una metodología distinta para calcular las variaciones interanuales de precios, los valores del CNP sirven como referencia para monitorear el comportamiento del mercado.
En el caso del café, los precios en 2025 estuvieron influenciados por factores como la reducción de inventarios ante la menor producción y una demanda sostenida del fruto, la inestabilidad climática y la guerra arancelaria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según señalaron varios especialistas en agosto pasado.
Luis Vargas, economista del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE), explicó que la variación positiva en el café también está vinculada con el aumento de los precios internacionales, sobre todo por la menor producción de Brasil (mayor productor del mundo) ante los eventos extremos del 2025.
Daniel Ortiz, director ejecutivo de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), explicó que los productos agrícolas son muy sensibles a factores climáticos y estacionales, lo cual se refleja directamente en sus precios.
Vargas añadió que usualmente los alimentos son los que presentan mayor volatilidad en el precio, al estar más expuestos a los choques de oferta y demanda, particularmente en el sector agrícola.
De acuerdo con el INEC, la inflación en Costa Rica, medida por la variación interanual del IPC, cerró el 2025 en terreno negativo, con un resultado de -1,23%. Este fue el segundo descenso más pronunciado para un cierre de año en la última década, solo superado por el registrado en 2023, cuando la inflación se ubicó en -1,77%.
Mauricio Moya, líder de Inversiones de Mercado de Valores, señaló que este resultado consolida un entorno de precios contenidos y una recuperación más lenta de lo previsto hacia la meta de inflación del Banco Central.
Añadió que este comportamiento continúa reflejando la debilidad de las presiones inflacionarias, dado que los componentes del IPC con reducciones de precio todavía pesan más que los ajustes al alza en algunos rubros específicos.
Los que más bajan
Por otro lado, entre los artículos con mayores disminuciones interanuales en sus precios también destacan los productos agrícolas. El tomate y la papaya encabezaron el listado, al registrar rebajas de -37,02% y -35,25%, respectivamente, al cierre del 2025.
A estos dos artículos les siguieron la papa, la cebolla y el pepino, con reducciones de precio de 34,21%, 26,81% y 25,22%, en ese orden, de acuerdo con los datos del INEC, publicados este 8 de enero.
De acuerdo con el CNP, el kilogramo de tomate de primera cerró la última semana del 2025 con un precio de venta de ¢1.428, lo que representó una reducción frente a los ¢2.102 registrados un año antes.
Con base en la misma información, la papaya híbrida terminó el 2025 con un precio de ¢1.058 por kilogramo, por debajo de los ¢1.972 del cierre del 2024. En el caso de la papa, el precio pasó de ¢2.402 por kilo a ¢941 al cierre del 2025.
Fabián Segura, vocero de la Asociación de Paperos, explicó que en el 2025 las lluvias de la temporada de invierno no afectaron el cultivo con tanta intensidad como en el 2024. Añadió que esta situación también se reflejó en otros productos impactados por los aguaceros.
“Esos precios altos del año pasado no compensaron (la afectación al cultivo de papa). En el año la cosecha estuvo bien, se mantuvo el precio y se pudo abastecer al mercado en condiciones ideales”, añadió Segura.
Esta dinámica de precios a la baja estuvo influenciada por el efecto base generado por los incrementos significativos registrados en la segunda mitad del 2024, cuando varios de los productos agrícolas se encarecieron debido a condiciones climáticas adversas.
Al tratarse de un cálculo interanual, los altos precios con los que cerraron algunos de los productos del sector −como la papa, la cebolla y el tomate− en el 2024 contrastaron con la normalización observada en el 2025.
“Los productos agrícolas dependen, principalmente, de los factores climatológicos. Hacia el final del 2024 hubo un aumento muy fuerte en precios por temas climáticos, que este año ya se normalizó”, explicó Ortiz.
Además de los productos agrícolas, también destacaron los artículos asociados al tipo de cambio del dólar respecto al colón, que mantuvo una tendencia a la baja, como los boletos aéreos, los teléfonos celulares y los paquetes turísticos al extranjero.
