
El régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Mientras la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) advierte sobre el uso de las reservas y discute reformas para sostener el sistema, miles de trabajadores enfrentan una pregunta inevitable: ¿alcanzará la pensión?
Ante este panorama, tanto la Superintendencia de Pensiones (Supén) como las operadoras BN Vital y Popular Pensiones explicaron a La Nación que los cotizantes deben comenzar desde ahora a construir un respaldo adicional para la jubilación.
Las tres entidades coinciden en que el IVM, por sí solo, no garantiza mantener el nivel de vida durante la vejez.
Por ello, insistieron en que la pensión debe conformarse de manera integral, combinando el régimen básico con mecanismos complementarios, como el Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP) y el ahorro voluntario a lo largo de la vida laboral.
También subrayaron la importancia de iniciar el ahorro previsional cuanto antes, mantener continuidad en las cotizaciones, recurrir a planes voluntarios en casos de ingresos informales o variables y optar por productos regulados y transparentes, en lugar de esquemas de alto riesgo o poca claridad.
Además, BN Vital y Popular Pensiones enfatizaron recomendaciones prácticas vinculadas con la disciplina y la constancia en el ahorro, destacando que es posible comenzar con montos pequeños e incrementarlos gradualmente.
Por su parte, la Supén planteó una visión más estructural del sistema, al referirse a los niveles de contribución previsional observados internacionalmente, al peso que ya tiene el ROP dentro de la pensión total y a los incentivos fiscales asociados a los planes voluntarios.
Ahorro voluntario desde temprano es necesario
Tanto BN Vital y Popular Pensiones como la Supén señalaron que, actualmente, la pensión debe entenderse como un sistema multipilar.
En ese sentido, coincidieron en la necesidad de concebir la jubilación de manera integral, combinando el aporte del IVM —equivalente a entre un 43% y un 52,5% del salario de referencia— con el ROP y el ahorro voluntario.
“(Se recomienda) empezar a ahorrar lo antes posible en un plan voluntario. La principal ventaja no es el monto inicial, sino el tiempo. Cuanto antes se inicie, más provechoso es el crecimiento de las inversiones a lo largo de los años”, señaló Róger Porras, gerente general de Popular Pensiones.
“(La idea es) no depender de una sola fuente de ingreso. El IVM debe entenderse como una base, pero no como la única opción. Complementarlo con un ahorro previsional adicional —como el ROP y pensiones voluntarias— permite construir una mayor estabilidad en la etapa de retiro", agregó.
De acuerdo con estimaciones y proyecciones del sistema, actualmente el ROP aporta una tasa de reemplazo —es decir, el porcentaje del salario que recibe una persona al pensionarse— de entre un 15% y un 20% para quienes acumulan cerca de 25 años de cotización, según detalló BN Vital.
La operadora añadió que, a futuro, cuando los trabajadores hayan aportado al ROP durante toda su vida laboral, ese porcentaje podría aumentar de forma considerable y ubicarse cerca o incluso por encima del 25% o 30%, según variables como salario, continuidad de las cotizaciones y rendimientos generados.
A esto se debería sumar, de acuerdo con las entidades consultadas, una pensión voluntaria. La Supén estima, con base en experiencias internacionales, que ese ahorro adicional debería representar entre un 8% y un 10% del salario.
Por su parte, BN Vital recomienda destinar entre un 5% y un 10% del ingreso mensual, mientras que Popular Pensiones plantea un rango de entre un 10% y un 15%, incluyendo los aportes obligatorios.
Mantener la continuidad del ahorro
Las operadoras consultadas y la Supén coincidieron en que la pensión voluntaria debería iniciarse desde el comienzo de la vida laboral, debido a que el ahorro previsional resulta más efectivo cuando dispone de más tiempo para crecer.
En ese sentido, señalaron que incluso aportes pequeños pueden generar resultados significativos a largo plazo. Explicaron que quienes empiezan temprano requieren un menor esfuerzo mensual para alcanzar una meta determinada, mientras que quienes retrasan el ahorro deben destinar porcentajes más altos para compensar el tiempo perdido.
“Idealmente, una persona debería comenzar desde sus primeros años de vida laboral activa, incluso con montos modestos. Ahorrar temprano permite construir un fondo más robusto con menor esfuerzo mensual y brinda mayor estabilidad financiera futura. Incluso muchas personas han optado por abrir planes de pensión voluntarios para sus hijos menores de edad como un capital semilla que por más pequeño, será significativo para cuando lleguen a su vejez”.
— Oficina de prensa, Supén.
Además, para quienes ya se encuentran en etapas avanzadas de su vida laboral, las operadoras mantienen la recomendación de fortalecer el ahorro voluntario e incrementar los aportes extraordinarios cuando sea posible.
Asimismo, consideran que extender la vida laboral puede ser una alternativa viable, siempre que las condiciones personales y de salud lo permitan.
A ello suman la importancia de llegar a la jubilación con el menor nivel de endeudamiento posible y elaborar un presupuesto de retiro realista, procurando que el gasto mensual no supere cerca del 60% de los ingresos proyectados.

Evitar retiros anticipados
Entre las recomendaciones de las operadoras y la Supén destaca el llamado a no retirar anticipadamente los ahorros complementarios o voluntarios destinados a la pensión, debido a que su finalidad es complementar los ingresos del IVM y otros regímenes básicos durante la jubilación.
Por ello, pese a las iniciativas legislativas que promueven retiros anticipados o totales del ROP, la postura de la Supén es mantener su función principal: garantizar ingresos periódicos durante el retiro y fortalecer la independencia financiera de las personas adultas mayores.
En esa línea, BN Vital advirtió que retirar recursos previsionales puede afectar de forma “irreversible” los ingresos en la vejez. Según la operadora, una pensión adecuada solo puede alcanzarse desde una visión integral que combine los tres pilares del sistema para asegurar una jubilación estable y sostenible.
¿Qué pasa con los trabajadores independientes?
En el caso de los trabajadores independientes, la Supén recordó la importancia de mantener mecanismos de ahorro individual y previsional que permitan compensar parcialmente las lagunas de cotización.
En esa línea, Porras, gerente general de Popular Pensiones, explicó que las pensiones voluntarias ofrecen flexibilidad para ajustar tanto el monto como la frecuencia de los aportes según la realidad económica de cada persona, algo especialmente útil para quienes tienen ingresos variables o carecen de un empleador formal.
Entre las ventajas, destacó la posibilidad de ahorrar sin una cuota fija mensual y acceder a inversiones administradas profesionalmente con visión de largo plazo. Además, señaló que este mecanismo permite complementar la futura pensión y no depender únicamente del historial de cotización en el régimen básico.
Porras añadió que, a nivel internacional, se ha identificado que los trabajadores con trayectorias laborales irregulares requieren opciones de ahorro accesibles y adaptadas a ingresos no constantes.
Por ello, insistió en que, aunque una persona no cotice a la seguridad social por no tener patrono, es fundamental mantenerse dentro de algún esquema de ahorro para la jubilación.
