Patricia Leitón. 9 octubre
Feria de educación financiera en San José. El proyecto aprobado aumenta las potestades de la Sugef para supervisar a los participantes del sistema, entre ellos los bancos, mutuales y cooperativas de ahorro y crédito. Fotografía José Cordero.
Feria de educación financiera en San José. El proyecto aprobado aumenta las potestades de la Sugef para supervisar a los participantes del sistema, entre ellos los bancos, mutuales y cooperativas de ahorro y crédito. Fotografía José Cordero.

La Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), entidad encargada de velar por la estabilidad, solidez y eficiencia del sistema financiero costarricense, está cerca de contar con nuevas herramientas para hacer su labor.

El lunes 7 de octubre, la Asamblea Legislativa aprobó, en primer debate, un proyecto de ley que reformará varias leyes y que tiene que ver con la supervisión consolidada, que es la posibilidad de supervisar a los grupos financieros en su totalidad.

Por ejemplo, en Costa Rica un banco puede tener una empresa inmobiliaria u operaciones en otro país y actualmente la Sugef no puede tener información de este primer negocio, ni puede enviar a sus equipos a revisar la operación en el extranjero.

Con el nuevo proyecto, la Sugef podrá supervisar todo el grupo y sus operaciones fuera del país.

“Con la finalidad de velar por la estabilidad del sistema financiero, todas las empresas que integran los grupos y conglomerados financieros, incluida la empresa controladora, están sujetas a la regulación y supervisión del supervisor responsable”, señala el artículo 7 del proyecto.

Bernardo Alfaro, superintendente General de Entidades Financieras, explicó que otras nuevas potestades importantes son la posibilidad de pedir capital adicional (dinero que ponen los socios) a las entidades que asumen riesgos excesivos o a entidades sistémicas, que son aquellas que pueden afectar al resto del sistema.

La Sugef también podrá pedir requisitos para quienes serán nombrados en las juntas directivas de los bancos o los gerentes. Alfaro explicó que actualmente hay un reglamento con requisitos de idoneidad, pero ahora será por ley y también podría solicitar la remoción de un director o un gerente, por ejemplo.

Las sanciones se clasifican en el nuevo proyecto. Alfaro comentó que el marco sancionatorio actual es muy acotado, solo aparecen unas pocas sanciones y además son fuertes y entonces las entidades las impugnan, por ejemplo, el lavado de capitales se sanciona con el 2% del patrimonio, lo cual es mucho dinero y eso a veces genera juicios de hasta 20 años.

Un paso más

Estas reformas legales en materia de supervisión de grupos financieros se han venido discutiendo desde hace varios años sin que mostraran mayor avance. Ahora, las nuevas potestades están a pocos pasos de quedar en pie.

Luis Carlos Delagado, presidente del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero, destacó que en la teoría, la aprobación de la legislación permitiría fortalecer la solidez de grupos financieros y aumentar la disciplina en aras de una mayor estabilidad y desempeño.

“Debemos recordar que cada día los grupos financieros se han vuelto mas complejos en cuanto a su giro de negocios no solo local sino que internacionalmente, obligando a tener mayor alcance en la pantalla del supervisor y poder observar sus exposiciones al riesgo de actividades que la conforman, independiente del país”, expresó Delgado.

Por su parte, Bernardo Alfaro recordó que en el pasado se hicieron varios intentos por aprobar un proyecto similar, pero no fructificaron. “Este proyecto yo tengo 20 años esperándolo, yo había presentado uno en el 2002, don Óscar Rodríguez (exsuperintendente) otro y nunca pasaron de la primera base”, comentó.

Este plan, además, es parte de los requisitos que el país debe cumplir para ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), agrupación fundada en 1961, que estimula el progreso económico; también se da un paso más en el proceso de reforma financiera costarricense.

Según informó La Nación, el 29 de abril pasado el Gobierno promueve una ambiciosa reforma financiera con la presentación de seis proyectos de ley: el que da más autonomía al Banco Central (ya aprobado); otro para que los bancos extranjeros puedan abrir sucursales en Costa Rica, otro que incluye varios cambios a la Ley Reguladora del Mercado de Valores, y este de supervisión consolidada.

Además, vendrían dos más: el de seguro de depósitos y resolución bancaria; y otro de protección al consumidor financiero, según había explicado, en ese momento, la entonces ministra coordinadora del Consejo Económico, Edna Camacho.

De aprobarse este conjunto de reformas, sería el grupo más extenso de proyectos desde la mitad de los años 80 y 90 cuando se reformaron las leyes del Banco Central, del sistema bancario y la del mercado de valores.

Falta camino

Danilo Montero, director Ejecutivo de la Oficina del Consumidor Financiero, destacó que este proyecto aprobado en primer debate es un buen paso en el esfuerzo por participar en la OCDE, pero todavía falta camino como la presentación del proyecto de ley de defensa del consumidor, la integración de las superintendencias y un plan más ambicioso de cómo mejorar el funcionamiento del sistema financiero.

“Este es un paso inmenso, pero no es el fin por sí solo. No se trata solo de cambiar la ley, posiblemente haya que modernizar a la misma Sugef, porque la banca cada vez es más de personas y un poco menos banca de empresas, y eso es un reto tremendo”, comentó Montero.

Por su parte, el economista Félix Delgado, quien participó en los primeros pasos de la reforma financiera en 1985, cuando fue subgerente del Banco Central, también consideró que la aprobación del proyecto es un buen paso, pero como siempre ocurre, requiere que se aplique bien: con claridad del objetivo y con procedimientos eficientes, para evitar que los supervisores persigan todo, lo importante y lo no importante.

Félix Delgado también recordó el camino que falta.

“Falta por ejemplo la legislación sobre tratamiento de entidades financieras en problemas, para sustituir lo que hay hoy, que es simplemente la capacidad del supervisor de intervenir la entidad, lo cual en la práctica significa cerrarla", destacó.

Agregó que debe considerarse la nivelación del terreno de juego, mediante los sistemas de seguros de depósitos para la banca privada.