Marvin Barquero. 2 marzo
La producción de piña en Costa Rica genera 28.000 empleos directos en las regiones Huetar Norte, la de mayor área de siembra, Huetar Caribe y Pacífico. Más del 95% de la fruta se exporta a Estados Unidos y Europa. 26/03/2019. Foto: Albert Marín
La producción de piña en Costa Rica genera 28.000 empleos directos en las regiones Huetar Norte, la de mayor área de siembra, Huetar Caribe y Pacífico. Más del 95% de la fruta se exporta a Estados Unidos y Europa. 26/03/2019. Foto: Albert Marín

Después de tres años de crecimiento sostenido, el sector de piña de Costa Rica enfrentó una caída en el 2019, tanto en el valor de sus ventas al extranjero como en su volumen de producción, causado tanto por problemas climáticos como por una merma en el precio internacional de la fruta.

En el 2019, el valor de las exportaciones de esta fruta cerró con una reducción del 5%, pues pasó de $983, en el 2018, a $930 millones el año pasado, de acuerdo con datos obtenidos del portal estadístico de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).

El volumen (peso) de las colocaciones de piña en el exterior también cerró con caída. Pasó de 2,24 millones de toneladas a 2,13 millones de toneladas en ese periodo. En este caso, la merma es del 4,8%, según esa misma fuente.

Uno de los principales causantes de la situación es la baja de los precios internacionales de este fruta. De acuerdo con el Análisis y Monitoreo de Mercados de Piña, de noviembre del 2019, el precio promedio FOB (de salida en puerto nacional) de esa fruta costarricense, para el mercado de Estados Unidos, fue de $0,46 por kilo en el 2017, de $0,44 por esa unidad en el 2018 y de $0,43 en el 2019, con cierre a noviembre para el año pasado.

Este informe de mercado fue elaborado por la analista de mercados de frutas Shirley Mena Hernández, del Servicio de Información de Mercados (SIM), del Consejo Nacional de Producción (CNP). Las cifras se basan en los informes de la Dirección General de Aduanas de Costa Rica.

Otra de las causas es una combinación entre el impacto del clima y una reducción de la atención a las plantaciones (aplicación de paquete tecnológico), advirtió el presidente de la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep), Abel Chaves.

El dirigente agregó que entre el segundo semestre del 2018 y el primer semestre del 2019 los precios de la fruta cayeron entre 35% y 40%. No fue sino hasta finales del 2019 cuando se comenzaron a recuperar un poco, añadió.

En el periodo bajo, la caja de 12 kilos osciló entre los $8 y los $9 en el mercado internacional, mientras que para lo que se lleva de este 2020, el precio se ha mantenido en torno a los $14 por esa unidad, de acuerdo con las cifras de Canapep.

La caída de los precios conlleva, explicó Chaves, una baja en los ingresos de los productores, la cual a su vez, genera dos problemas: el primero de ellos es que no se aplican los insumos que en tiempos normales se le ponen a la plantación y segundo, una salida de agricultores de la actividad.

El primer impacto se refleja en la merma en la producción, que según Canapep bajó de 199 millones de cajas, en el 2018, a 187 millones de bultos de 12 kilos, el año pasado. La segunda consecuencia se expresa en la reducción del área: en el 2018 e inicios del 2019 se contabilizaron 43.000 hectáreas netas (sin contar caminos de las fincas, espacios para empacadoras y otros) cultivadas con piña y este año se inició con 40.000 hectáreas netas.

Muchas de las tierras antes dedicadas a piña y que salieron del cultivo, pasaron a manos de los bancos, aseguró Chaves sin aportar cifras.

Estabilidad

Los productores y exportadores prevén para este año una mayor estabilidad de los precios internacionales, aunque el repunte de la producción en la fincas se tarda en manifestarse al menos dos años.

Anta tal situación, se aspira a lograr, en este 2020, una estabilidad (que no baje más) de lo que bajó en el 2019 y se pretende un aumento para el 2021. La idea, señaló Chaves, es cerrar este año con un merma cercana a la del 2019 y recuperar producción en el 2021.

En tres años del 2018 para atrás, la oferta en el mercado mundial se distorsionó porque los productores de Asia se vieron afectados por el clima. Esa situación hizo que los compradores volvieran los ojos a Costa Rica, que se mantiene como el principal exportador mundial de fruta fresca.

Como sucedió en muchos otros casos, la producción asiática ya tiende a estabilizarse y se nivela la oferta mundial con la demanda.

Chaves argumentó que, adicionalmente a todos los problemas, se presentó un aumento del 178% o de $0,32 por el trasiego de cada caja de 12 kilos en la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), lo cual contribuyó en complicar la situación.

El dirigente de los piñeros se quejó también del aumento en el valor del colón respecto al del dólar, pues todos esos factores, aseveró, afectan el ingreso de los exportadores y la competitividad el país en los mercados internacionales.

La producción de piña en Costa Rica se sitúa en tres regiones. La de mayor siembra es la región Huetar Norte, donde hay 19.600 hectáreas (49% del total) y se generan 13.720 empleos, según Canapep. La segunda es la región Huetar Atlántica, con 11.600 hectáreas (29% del total) y 8.120 empleos, y la tercera es la región el Pacífico, con 8.800 hectáreas de cultivo piñero y 6.160 plazas generadas.