Irene Rodríguez. Hace 2 días
Las vacunas ingresan al país en contenedores especiales de ultrabaja temperatura (ULT, por sus siglas en inglés) donde se mantienen a -70 ° C. Estos utilizan hielo seco para mantenerse a dicha temperatura. Fotografía: Presidencia para LN
Las vacunas ingresan al país en contenedores especiales de ultrabaja temperatura (ULT, por sus siglas en inglés) donde se mantienen a -70 ° C. Estos utilizan hielo seco para mantenerse a dicha temperatura. Fotografía: Presidencia para LN

En cada ingreso de vacunas contra covid-19 de Pfizer y BioNTech a nuestro país, hemos visto que estas llegan en cajas blancas en las que se ven las siglas ULT. Estas corresponden al acrónimo Ultra Low Temperature, en inglés; o temperatura ultrabaja, en español.

Esto es así porque para que estas vacunas funcionen deben permanecer a -70° C, una temperatura diez veces más baja que el resto de las vacunas que se tienen en el país (entre 2° C y 8° C).

Se transportan en hielo seco que tiene una vida útil limitada, por ello se les debe almacenar en ultracongeladores especiales.

Estos son los congeladores de ultra baja temperatura que se utilizarán en Costa Rica para almacenar las vacunas contra covid-19 de las empresas Pfizer y BioNTech, que deben permanecer a -70 grados Celsius. Fotografía: JK Altivar para LN
Estos son los congeladores de ultra baja temperatura que se utilizarán en Costa Rica para almacenar las vacunas contra covid-19 de las empresas Pfizer y BioNTech, que deben permanecer a -70 grados Celsius. Fotografía: JK Altivar para LN

La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) adquirió 14, estos ya están embarcados y el viernes comienzan su viaje a Costa Rica por barco.

De momento, y mientras llegan estos equipos, las dosis que han entrado al país permanecen en congeladores de ULT prestados por la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec).

Al llegar estos 14 equipos se distribuirán a lo largo de todo el país, lo que ayudará para agilizar la vacunación.

Los sitios en que se instalarán los congeladores fueron definidos por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), pero de acuerdo con los datos disponibles estarán en las Áreas de Salud de Montes de Oca, Mora, Pérez Zeledón, Desamparados, El Guarco y Golfito.

También serán colocados en los hospitales de Limón, Guápiles, San Carlos, Heredia, Alajuela y Nicoya.

¿Qué características tienen estos equipos? La Nación da un vistazo dentro de ellos y su forma de funcionamiento para garantizar la preservación de las vacunas. Para ello conversó con voceros de la empresa JK Altivar, encargados de traer estos equipos a Costa Rica y con personas que también tienen experiencia en traer este tipo de congeladores específicos.

‘Radiografía’ de un ultracongelador

Ultracongeladores donde se almacenarán las vacunas

Por sus características, este fármaco debe guardarse a - 70 °C para poder preservarse.

FUENTE: CNE, HAIER BIOMEDICAL, JK ALTIVAR    || J.C. INFOGRAFÍA/ LA NACIÓN.

Nuestro país adquirió 13 ultracongeladores con capacidad para 579 litros y uno con capacidad para 729. Todos ellos son de la marca Haier, manufacturada en China.

A simple vista se ven como los equipos que puede tener cualquier centro o laboratorio médico, pero sus características son muy diferentes. No cualquier equipo es apto para mantener vacunas a temperaturas 10 veces menores que las requeridas por el promedio.

Este equipo está diseñado para manejar temperaturas de -40° C a -86° C. En este caso, se fija a -70° C para almacenar las vacunas de Pfizer y BioNTech.

“Tiene un control más preciso de la temperatura. Su uniformidad es tan precisa que el rango que mantiene es de solo más/menos 3° C (la vacuna resiste diferencias de hasta 10° C). Vienen también con una pantalla táctil que les permite al encargado saber que todo está en funcionamiento y ver la temperatura”, explicó Karen Vargas, encargada comercial de JK Altivar.

Para preservar la cadena de frío, estos equipos tienen características que, aunque no haya fluido eléctrico o haya cambios en el voltaje, la temperatura permanezca.

“En caso de que haya un corte eléctrico hay un tiempo de garantía en el que dura cerca de cuatro horas para bajar 10° C. Además, a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se le están dando UPS de respaldo con cada congelador para que tengan dos horas más de energía en caso de que falte el fluido eléctrico”, expresó Jeffrey Altine, director técnico de la firma.

Para Manrique Odio, quien también distribuye este tipo de congeladores de ultrabaja temperatura, es imprescindible garantizar que las vacunas puedan mantenerse en la temperatura apta.

“Esto no es un congelador para helados donde lo que peor que puede pasar si falla es que se te derritan y luego los volvés a meter al congelador y vuelven a su estado. Si una vacuna pierde su cadena de frío es una dosis que se pierde y una persona que no puede recibir la protección”, manifestó Odio.

Por esta razón, los congeladores vienen con un sistema de alarmas que alerta cuando se pierde la temperatura.

“El equipo tiene un sistema de monitoreo remoto y si hay aumento de temperatura que se salga de rango, el equipo no solo suena una alarma, también envía un correo electrónico que indica lo que sucede. De esta forma tienen tiempo de desplazarse en caso de que haya que trasladar las vacunas a otro congelador”, dijo Altine.

Otra de las formas en las que se preserva la temperatura es el sistema de puertas.

“Tiene una sola puerta externa, pero a lo interno vienen cuatro puertas adicionales, que en caso de que se quiera abrir solo uno de los gabinetes o dos, se preserven las vacunas que están en los otros gabinetes y no haya pérdida de frío”, señaló Vargas.

Según los investigadores, en caso de que en algún momento no se requieran vacunas con estas características de cadena de frío, el equipo puede adaptarse para preservar otras sustancias incluso a -10° C.

En ruta

Altine y Vargas estiman que los congeladores de ultrabaja temperatura llegarán a mediados de febrero. Ya su manufactura terminó, pero deben comenzar un proceso de embarque y de tránsito.

Vargas confirmó que los equipos ya fueron embarcados y el buque sale este viernes rumbo al país con un recorrido que tomará unos 40 días. El pedido saldrá de China y llegará a puerto Caldera, Puntarenas.

“Traemos un contenedor completo con los 14 equipos. El traslado tenía que ser marítimo, por el tipo de gas refrigerante y por el peso no era conveniente traerlo en avión”, señaló Vargas.

Atine complementa: “Ya aquí en Costa Rica necesitaremos camiones altos, con rampas, se requerirá grúa para distribuirlas a los diferentes centros médicos donde se pidieron. Ya estamos acostumbrados a este tipo de logística, tenemos otros equipos instalados en Inciensa o en la Universidad Nacional”.

A lo complicado de la logística también se une la fecha en la que se hizo la solicitud.

“Finales de diciembre es un tiempo muy movido para las importaciones. Allá también está el Año Nuevo Chino, hay cierres. Es un poco complicado”, afirmó Vargas.

Y añadió: “Mediados de febrero es una fecha provisional (de llegada), porque en esto de las importaciones varía mucho. Por ejemplo, los puertos en los que hace paradas el barco, del movimiento y de las salidas que haya a nivel mundial. Con esto de covid-19 las importaciones están muy movidas”.

Según Altine, el director de la fábrica Haier en China aceleró los procesos para que estuvieran listos a tiempo.

Vargas explica: “Mucha gente puede creer que las fábricas tienen estos congeladores en stock, y no. Se manufacturan con las características que cada comprador solicita una vez que se hace la orden de compra. En caso nuestro, se tiene que adaptar a nuestro voltaje, allá es diferente y eso también debe adaptarse. Los equipos ya están por salir de allá”.

¿Por qué las vacunas de Pfizer deben permanecer a -70 ° C?

Por la tecnología con la que fueron elaboradas. Este producto utiliza por primera vez en la historia de la vacunación el ARN mensajero o ARNm, es el material genético que nuestras células “leen” para elaborar proteínas.

Sin embargo, esta sustancia es tan frágil que, si se inyectara directamente en nuestro cuerpo, se destruiría con solo entrar en contacto con nuestras proteínas.

Por esta razón, se creó una partícula que requiere temperaturas tan frías para no perder sus propiedades y así proteger a nuestro ARNm.

Margaret Liu, líder de la Asociación Internacional de Vacunas, explicó al medio NPR: “Piensen que el ARNm es una barra de chocolate que se derrite muy fácilmente. Esto pasa con los M&Ms (o “botonetas”), pero los fabricantes les ponen una cobertura de azúcar para que no se derritan antes de que nos lo comamos.

“Con la vacuna, se le ponen nanopartículas (partículas diminutas) que actúan como esa cobertura de azúcar para evitar que el ARNm se derrita, pero para eso necesitan temperaturas muy, muy bajas”, agregó.

De acuerdo con los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), estas vacunas pueden preservarse aún en un rango mínimo de -80° C y uno máximo de -60° C.

Esta tecnología también fue utilizada por la empresa estadounidense Moderna. Sin embargo, en este caso, el producto debe permanecer a -20 ° C.

Tecnología para temperaturas ultra bajas

FUENTE: OMS, PFIZER, SANOFI-PASTEUR, CDC, FDA, CLINICALTRIALS.GOV    || J.C. INFOGRAFÍA/ LA NACIÓN.

Una vez que vayan a aplicarse, las vacunas pueden permanecer por cinco días en condiciones normales de refrigeración (entre 2° C y 8° C), por lo que pueden ser llevadas a los centros de vacunación desde días antes.

Esta característica les permite estar listas para su aplicación, pues deben descongelarse antes de prepararse y estar a una temperatura de refrigeración para inyectarse.