Por: Irene Rodríguez.   18 enero

La compañía tabacalera Phillip Morris anunció la tarde de este jueves que tiene como meta para el 2018 dejar de vender cigarrillos en Reino Unido para así concentrarse en otros productos que "sean una mejor opción para los fumadores".

Solo en Reino Unido hay 7,6 millones de fumadores. Foto de archivo.
Solo en Reino Unido hay 7,6 millones de fumadores. Foto de archivo.

"Todos los años, muchos fumadores los abandonan (los cigarrillos). Ahora el turno es nuestro. Nuestra ambición es dejar de vender cigarrillos en el Reino Unido. No será fácil", cita el comunicado.

La empresa aseguró que solo en Reino Unido hay 7,6 millones de fumadores y que la mejor medida que pueden tomar es dejar de fumar. Para ello, la empresa tiene opciones que los harán pasar a "opciones más sanas".

"Queremos sustituir los cigarrillos convencionales por productos como los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado, que son una mejor opción para los millones de hombres y mujeres en el Reino Unido que de lo contrario no dejarían de fumar", señaló el comunicado.

El cigarrillo electrónico es es un dispositivo similar a un cigarro, pero no contiene tabaco ni produce cenizas. Funciona con un atomizador que vaporiza nicotina líquida. La persona puede regular el nivel de nicotina de sus cigarrillos. Algunas versiones no contienen esta sustancia.

El dispositivo de tabaco calentado, por su parte, no quema el tabaco a 1.000 ° C como usualmente lo hacen los cigarrillos convencionales. En su lugar, lo calienta a cerca de 400 ° C, en un aparato que no produce cenizas pero sí la misma sensación de fumado.

Dentro de las medidas que Phillip Morris tomará están las siguientes:

  • Lanzar un sitio web (www.smokefreefuture.co.uk) y llevar a cabo una campaña para proporcionarles información a los fumadores sobre dejar el cigarrillo y sobre las otras opciones para tener la misma sensación del fumado sin estar fumando (e-cigarrillos y tabaco quemado).
  • Ofrecer apoyo para dejar de fumar en lugares donde los índices de tabaquismo sean más altos.
  • Buscar la aprobación del gobierno (en Reino Unido) para incorporar, directamente en los paquetes de cigarrillos, información sobre el abandono y el cambio.
  • Ampliar la disponibilidad de nuevos productos alternativos en el Reino Unido.
En Costa Rica

Los cigarrillos convencionales de esta empresa tabacalera se consiguen fácilmente en Costa Rica. ¿Esta resolución aplicaría también cambios en nuestro país?

La Nación consultó directamente a los encargados de comunicación de Phillip Morris en Costa Rica. Aún no se ha recibido la respuesta por parte de la empresa, pero se adelantó: "definitivamente, lo que plantea Philip Morris es dejar por completo de vender cigarrillos convencionales, en los cuales se quema el tabaco y se expulsa una gran cantidad de sustancias tóxicas".

Reservas

Aunque el cigarrillo electrónico y el tabaco calentado son opciones vistas como más saludables por las compañías que los comercializan, estudios científicos han manifestado que estos productos no son tan inocuos.

Por ejemplo, un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, publicado en el 2015 en la revista Environmental Health Perspectives. señaló que el e-cigarrillo aumenta el riesgo de padecer una enfermedad llamada bronquitis obliterante, que se caracteriza por graves dificultades respiratorias.

Ese mismo año, una investigación de la Universidad de Rochester, en Nueva York, Estados Unidos en la revista Plos One demostró que los vapores de los cigarrillos electrónicos podrían emitir sustancias conocidas como radicales libres, que provocarían inflamación y “estresarían” las células de los pulmones. Como resultado, se dificultarían las labores de respiración.

Además, un reporte de la Universidad de Portland (Oregon, Estados Unids) en la revista New England Journal of Medicine (NEJM) evidenció que el vapor que contiene nicotina en los cigarrillos electrónicos crea formaldehído, una sustancia que lo hace entre cinco y 15 veces más cancerígeno que el tabaco común.

En cuanto al tabaco calentado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) manifestó que no recomienda su uso.

"A la fecha, no existe evidencia que demuestre que los productos de tabaco calentado son menos perjudiciales que los productos convencionales de tabaco. Algunos estudios financiados por las compañías que los fabrican alegan que hay reducciones significativas a la exposición de químicos dañinos de los cigarrillos convencionales. Sin embargo, no hay evidencia de que una exposición reducida se traduzca en un riesgo reducido para la salud humana. Se necesitan estudios independientes que prueben si lo que dicen las compañías es cierto o no", indicó la OMS en un pronunciamiento.

El comunicado de la OMS prosigue: "todas las formas de tabaco son dañinas, incluyendo el tabaco calentado. El tabaco es inherentemente tóxico y contiene cancerígenos aún en su forma natural (sin cambiar su temperatura). Así que los productos de tabaco calentado deberían ser sujeto de medidas regulatorias que se le aplican a los otros productos de tabaco".