Irene Rodríguez. 12 agosto
Una de las características del sarampión son los brotes en la piel, acompañados de comezón y fiebre alta. Foto: Shutterstock
Una de las características del sarampión son los brotes en la piel, acompañados de comezón y fiebre alta. Foto: Shutterstock

El sarampión, una enfermedad prevenible con vacunas, continúa esparciéndose y aumentando en el mundo.

Datos preliminares difundidos la mañana de este lunes por la Organización Mundial de la Salud (OMS), señalan que entre el 1.° de enero y el 31 de julio de este 2019 se reportó la mayor cantidad de casos desde el 2006. Es decir, si se comparan los casos reportados en los primeros siete meses del año, no se ven tantos desde hace 13 años.

“Estamos viendo casi tres veces más casos de los reportados a esta misma fecha el año pasado. Esta tendencia de más y más casos se ve desde el 2016, lo que indica un crecimiento preocupante en la incidencia mundial”, cita el documento oficial.

La OMS es enfática en que estos datos son provisionales, dado que todavía hay países completando y enviando sus registros. A esto hay que sumar que no todas las naciones tienen buenos sistemas de recolección de datos epidemiológicos, por lo que se estima, de forma general, que se reportan menos de uno de cada diez casos.

Tomando esto en cuenta, entre el 1.° de enero y el 31 de julio del 2019, 182 países reportaron 364.808 casos. En África se registró un aumento del 900% con respecto al mismo período del 2018, en Europa de 120%, en la región del Mediterráneo hay un 50% más, en la región del Pacífico Oeste aumentó 230%.

En cambio, tanto la región del Sureste de Asia como el continente americano vieron un descenso del 15% en la incidencia.

De acuerdo con el documento, los países que más personas afectadas registran son la República Democrática del Congo, Madagascar y Ucrania. Además, hay epidemia activa en Angola, Camerún, Chad, Kazajstán, Nigeria, Filipinas, Sudán del Sur, Sudán y Tailandia.

Como si fuera poco, Estados Unidos reporta la mayor cantidad de casos en 25 años. En la región europea, el primer semestre sumó más de 90.000 enfermos, lo que excede los casi en 6.000 casos los 84.462 que se presentaron durante todo el 2018.

No es una enfermedad ‘inocente’
Sarampión
Sarampión

La OMS es enfática: el sarampión no es simplemente una “enfermedad infantil” de la que se sale fácilmente después de unos días de brotes en la piel y fiebre.

“El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas y tiene el potencial de ser extremadamente grave. En el 2017, el año para el que tenemos los datos de mortalidad más recientes, hubo cerca de 110.000 muertes. Incluso en países de ingreso alto las complicaciones pueden resultar en hospitalizaciones y discapacidad permanente, que puede incluir daño cerebral, ceguera y pérdida auditiva”, enfatizó el informe difundido este lunes.

¿Qué caracteriza a este mal? Es causado por virus y es altamente contagioso: una sola persona podría infectar a 15. Se propaga por contacto mediante gotitas provenientes de la nariz, boca o garganta de una persona infectada. Los estornudos y la tos lanzan gotas contaminadas al aire.

Los síntomas, por lo general, comienzan de ocho a 12 días tras la exposición al virus (periodo de incubación), pero las personas pueden contagiar a otros desde el primer momento en que se exponen al microorganismo. Estos síntomas incluyen erupciones en la piel que causan comezón, tos, fiebre, dolor muscular, conjuntivitis y dolor de garganta.

La enfermedad suele ser leve o moderadamente grave. Sin embargo, pueden darse complicaciones como neumonía, diarrea, ceguera y encefalitis (infección del cerebro que causa inflamación).

Las hospitalizaciones alcanzan entre 20% y 25% de los casos. La mortalidad es del 0,2% y, casi todos los fallecimientos se dan en menores de cinco años.

Vacunación es imprescindible

La OMS indica que los brotes más grandes se presentan en países con una cobertura baja de vacunación (ya sea actualmente o en el pasado) y esto deja a muchas personas vulnerables a una infección. No obstante, estos casos también se ven en países con tasas altas de vacunación nacional, esto ocurre porque hay inequidades dentro de un mismo país en el que no todas las comunidades son vacunadas. Si no hay suficientes personas vacunadas en una comunidad y se exponen al virus, este puede diseminarse muy rápido.

A esto se le unen los movimientos antivacunas que han logrado que personas con acceso a la vacunación se nieguen a recibirla.

Dos dosis de la vacuna protegen contra la enfermedad, pero para que una comunidad esté realmente protegida lo ideal es que el 95% de sus miembros estén vacunados.

Los últimos datos de vacunación, revelados en julio pasado, señalan que el 86% de los niños del mundo ya recibieron su primera dosis y el 69% la segunda, por lo que queda trabajo por hacer.

En Costa Rica la vacunación es obligatoria.