Irene Rodríguez. 26 septiembre
Alajuelita es, desde julio pasado, el cuarto cantón costarricense con más casos de covid-19, pero cuando se analiza según población, es el que más casos concentra cada 100.000 habitantes. Fotografía: John Durán
Alajuelita es, desde julio pasado, el cuarto cantón costarricense con más casos de covid-19, pero cuando se analiza según población, es el que más casos concentra cada 100.000 habitantes. Fotografía: John Durán

La covid-19 no discrimina y puede infectar a cualquier persona.

Sin embargo, desde el 2 de julio, cuando la transmisión comunitaria se confirmó, este virus encontró su principal hogar en cinco cantones de la Gran Área Metropolitana (GAM).

San José, Alajuela, Desamparados, Alajuelita y Heredia son los que más casos acumulados, activos y nuevos por día registran.

Estos cinco lugares presentan el 43,3% de los casos acumulados desde que el virus ingresó al país. Este viernes 25 de setiembre representaron el 29,92% de los casos reportados durante el día.

Aún si se toma en cuenta el rezago en el registro de los recuperados, que es patente desde finales de junio y hace que los números que se anuncian a diario no sean reales, estos son los cinco cantones donde el virus se mantiene con una mayor diseminación y más acumulación de casos.

Y, aún cuando hay rezago en la notificación de los casos activos, en estos territorios se concentra el 47,34%.

“El retraso que podemos tener de recuperados es de cerca de 20.000 a 25.000 personas, por lo que los datos que vemos a hoy no son reales”, afirmó Juan José Romero, coordinador de la maestría en Epidemiología de la Universidad Nacional (UNA).

La lista la encabeza San José. Este cantón por sí solo concentró el 10,46% de todos los casos anunciados para este 25 de setiembre. Entre el 6 de marzo y este viernes, uno de cada cinco casos registrados de la enfermedad se han dado en el corazón capitalino.

Son cantones urbanos, populosos, con alta densidad poblacional y en los que también hay zonas de alta vulnerabilidad social, en los que la pobreza, el hacinamiento, la imposibilidad de quedarse trabajando en casa y la falta de acceso a servicios también moldean la vida.

“Son cantones con mucha variabilidad interna, en los que hay sitios que cuentan con todos los servicios y posibilidades, pero también hay sitios de vulnerabilidad muy alta en donde las personas son más propensas a un contagio por sus condiciones de vida”, explicó Romero.

Giselle Guzmán, directora del área de salud colectiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), es de la misma opinión.

“La densidad poblacional, el que en muchos lugares haya hacinamiento, el que haya población en desempleo o con necesidades básicas insatisfechas puede facilitar la transmisión del virus”, dijo.

Uno a uno

El cantón central de San José, que encabeza la lista, tiene grandes divisiones dentro de sus distritos.

Por un lado está el distrito Pavas, donde se ha generado el 29% de los contagios hasta el momento, o Uruca, con el 17,42%. Esos dos distritos suman casi la mitad de los infectados; y por otro lado está Mata Redonda, con 1,58%, o Carmen, con 1,9%.

En Alajuela ocurre algo similar con el distrito San Rafael, que sumaba hasta este viernes el 21,82% de los contagios diagnosticados.

La cabecera de cantón, Alajuela, suma 19,41%. Estos dos lugares concentran cuatro de cada diez contagios. En Sarapiquí ocurre todo lo contrario, con el 0,43% de los contagios.

Desamparados es el cantón con marcadas diferencias en cuanto a modo de vida.

En él convergen sitios como Frailes, San Cristobal o Rosario, de poca densidad poblacional y vida principalmente rural, pero también hay zonas de alta densidad y vida muy urbana donde convergen diferentes tipos de trabajo, de desplazamientos, y otras zonas de alta vulnerabilidad social donde hay precarios.

En toda la historia de la pandemia, Frailes solo ha registrado 25 casos del virus. San Cristobal, 35, y Rosario, 38.

Mientras que San Miguel suma 1.037, el distrito central llega a 903 y San Rafael Abajo tiene 832.

Finalmente, Heredia fue el último cantón en aparecer en esta lista, y lleva meses en el quinto lugar, muy de lejos de los dos primeros lugares.

Sus 3.162 casos en casi siete meses contrastan con los 13.498 de San José o los 5.446 de Desamparados.

Lo mismo sucede a lo interno del cantón: San Francisco concentra más de la mitad (54%) de los casos hasta el momento, y le sigue de lejos Ulloa, con 17,4%.

Impacto según población

Pero la cantidad de casos en una zona no es la única forma de ver el impacto de la pandemia en un país, porque la fuerza de esta enfermedad también está relacionada con la cantidad de población en un lugar.

“No es lo mismo tener 100 casos en un cantón como San José que tiene mucha población, que 100 casos en un cantón con poquita población como Grecia. Ahí 100 casos representan más población que en San José”, expresó Romero.

La forma de ver cuánto impactan los casos en los cantones según su población consiste en ver cuántos casos hay por cada 100.000 habitantes.

Ahí las cosas ya cambian y cantones con menos casos, pero menos población pasan a tener un impacto más fuerte del virus.

Si tomamos en cuenta la población de cada cantón, tres de los cinco cantones con más casos activos salen reflejados en los cinco cantones con más impacto por población: Alajuelita, San José y Desamparados.

Alajuelita encabeza la lista, con 3.155 casos activos por cada 100.000 habitantes. Le sigue San José con 2.051. Heredia está en quinto lugar, con 1.582.

Y en esta categoría entran dos cantones con menor población, pero fuerte impacto del virus: Corredores, en Puntarenas, con 1.869 por cada 100.000 habitantes y Limón, uno de los cantones de más rápido crecimiento de casos, con 1.687.

Sin embargo, cuando se ve la historia de la enfermedad, otros cantones sobresalen.

Si se toman en cuenta los casos desde el 6 de marzo, San José está a la cabeza con 3.885 casos por 100.000 habitantes.

Le siguen Alajuelita con 3.752, Corredores, con 3.290, San Rafael (Heredia), con 2.939 y Limón, con 2.770 cada 100.000 habitantes.

Como referencia, el promedio nacional es de 1.331 por 100.000 habitantes en casos acumulados y 840 en casos activos. No obstante, debe tomarse en cuenta el rezago en el registro de recuperados.

Limón y San Carlos: los cantones con más crecimiento

Dentro de los datos también se observan dos casos de cantones que han tenido un rápido aumento en su transmisión y por eso se ubican entre los que más acumulan en estos dos últimos meses: Limón y San Carlos.

El pasado 8 de setiembre trascendió que el cantón central de la provincia del Caribe las personas infectadas con covid-19 habían aumentado un 235% en cuestión de tres semanas.

Según informó en ese momento la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), durante la semana 34 se registraron 42 casos positivos de covid-19; en la semana 35 se reportaron 120 casos nuevos y en la semana 36 fueron 162 casos. Por este motivo, ese territorio subió a alerta naranja.

Mientras tanto, este viernes San Carlos fue el tercer cantón con más casos reportados, con 89, pero esta es una tendencia que se viene observando desde hace casi un mes, al punto de que en este momento es el sexto cantón con más casos activos y el sétimo con más acumulados.

Melvin Anchía, coordinador de epidemiología de la zona Norte confirmó a La Nación que este incremento es propio de cuando se comienza a perder trazabilidad de casos y se está en la antesala de una transmisión comunitaria.

“Era algo esperable dentro de la dinámica de la enfermedad en la región, pero estamos trabajando fuertemente en atender y mitigar los posibles impactos, especialmente de las personas más vulnerables y que tengan mayores factores de riesgo para complicaciones si llegaran a infectarse con el virus”, destacó.

Múltiples razones rodean impacto mayor del virus
San José, al ser un cantón en el que no solo se habita si no que es zona de paso para muchas personas, se convierte en uno de los principales focos del nuevo coronavirus en Costa Rica. Fotografía: Alonso Tenorio
San José, al ser un cantón en el que no solo se habita si no que es zona de paso para muchas personas, se convierte en uno de los principales focos del nuevo coronavirus en Costa Rica. Fotografía: Alonso Tenorio

No hay una razón única que explique por qué el impacto de la enfermedad es mayor en estos lugares.

“Cada cantón tiene su porcentaje de población vulnerable”, destaca Romero.

Guzmán complementa: “La atención primaria debe volcarse a la población más vulnerable. Y no siempre se ve en cantones muy populosos o muy densamente poblados. Esa vulnerabilidad puede verse en un distrito con poca población, pero que en una sola casa viva mucha gente, eso puede hacer la transmisión más eficiente”.

Para Guzmán, el que ciertos lugares acumulen la mayor cantidad de casos nuevos cada día tampoco implica que sean los sitios en donde más complicaciones del virus o más fallecimientos se vean.

“El que haya más casos no quiere decir que estos sean más graves o que esto tenga peso en las complicaciones, hospitalizaciones o fallecimientos”.

“Depende de si son las personas más jóvenes las que se movilizan más, de si tienen o no enfermedades crónicas, de con quiénes conviven estas personas que están desplazándose de un lado a otro y están más expuestas al virus”.

Tanto la CCSS, como el Ministerio de Salud trabajan en las comunidades donde existen personas con mayor vulnerabilidad, no solo por sus condiciones de pobreza si no porque tengan además enfermedades crónicas que pudieran complicar en caso de un eventual contagio del virus. De esta forma se evitarían muertes.

“La batalla no se gana en hospitales, se gana en las comunidades. La atención primaria, esa que se da en los Ebáis y clínicas es vital, lo que se ve en las comunidades, también”, destacó en una entrevista anterior Mario Ruiz Cubillo, gerente médico de la CCSS.