Irene Rodríguez. 24 septiembre
El buen uso de mascarillas y el distanciamiento físico son parte de las medidas necesarias para evitar la transmisión del virus, pero estas no siempre se cumplen. Fotografía: Rafael Pacheco
El buen uso de mascarillas y el distanciamiento físico son parte de las medidas necesarias para evitar la transmisión del virus, pero estas no siempre se cumplen. Fotografía: Rafael Pacheco

La tasa de contagio de covid-19 en Costa Rica bajó ligeramente en la última semana.

Así lo señala el más reciente informe del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica (CCP-UCR), que cada miércoles mide cómo está la transmisión del virus causante de la pandemia.

Para estos últimos siete días la tasa de infección se ubicó en 1,05, ligeramente por debajo del 1,07 de hace una semana y del 1,16 de hace dos.

Esta baja en la tasa de contagio se ha mantenido desde finales de agosto, lo que lleva a un nivel de esperanza en los investigadores.

“Esta disminución, aunque leve, da espacio al optimismo de que la reproducción del brote epidémico está perdiendo fuerza en Costa Rica”, recalca el documento.

La tasa de contagio, también llamada tasa R, indica a cuántas personas podría contagiar, en promedio, cada enfermo.

Si es igual a 1, cada persona enfermará, en promedio, a otra más, y esto mantendrá la infección constante. Si está en 2, en promedio, cada persona enfermará a dos más y la velocidad de transmisión se duplicará.

Lo ideal, por eso, es que esta cifra sea inferior a 1, que es señal de que el ritmo de casos nuevos va hacia la baja.

Este índice no tiene que ver con la cantidad de casos, sino con la velocidad de transmisión o la velocidad con la que se propaga el virus. Tampoco mide cuán agresivo es, sino cómo es su movimiento y evolución en determinado lugar.

Los investigadores del CCP-UCR advierten que R es un factor muy volátil y puede experimentar grandes cambios en muy poco tiempo.

Un índice de 1,05 quiere decir que un individuo con el virus podría transmitirlo a 1,05 personas en promedio. O, visto de otro modo, 100 personas que porten este patógeno podrían dar origen a una generación de 105.

Aun cuando estos números no suenan muy altos, debemos tomar en cuenta que cuando los casos activos se cuentan por más de 1.000, como ocurre en este momento, cada 1.000 casos activos podrían significar un promedio de 1.105 casos más.

El análisis para este 23 de setiembre toma en cuenta que estos contagios se dieron aproximadamente el 17 de setiembre. Esto se basa en que el periodo de incubación del virus (tiempo que transcurre entre la infección y los primeros síntomas), que en promedio está en seis días. Estos números, por tanto, ya incluye los contagios ocurridos durante el fin de semana largo del 12 al 14 de setiembre.

¿Estaremos llegando a un pico para comenzar a bajar?

El análisis, liderado por el demógrafo Luis Rosero, señala que es posible que esta baja en tasa R podría decir que ya estemos alcanzando el pico de contagios para luego de esto comenzar a bajar.

“En casi toda población el brote epidémico sigue una curva con forma de campana, con un máximo o pico en algún momento del tiempo y luego una caída que con frecuencia puede ser seguida de repuntes o segundas olas de casos. El pico se alcanza cuando la tasa R disminuye hasta ser R = 1”, comentan los analistas.

Y añade: “pareciera que Costa Rica está muy cerca de alcanzar el anhelado nivel de R=1, es decir, el pico de la pandemia, dada la tendencia observada en R en semanas recientes”.

Sin embargo, si la tasa de contagio se mantiene constante en 1 o en sus alrededores, el pico tendrá más forma de meseta y durará más, pero después de eso bajará.

De acuerdo con el análisis, la mayoría de los países de la región alcanzaron su pico cuando había entre 200 y 250 casos diarios por millón de habitantes, algo que, según los analistas, ya se estaría viendo en nuestro país, cuando estamos en el orden de 1.200 a 1.300 casos al día.

¿Qué pasará después?

“Luego de alcanzar el pico epidémico, a Costa Rica le puede esperar una lenta disminución de los casos, como en Panamá y Brasil, o una caída más acelerada como en Colombia y Puerto Rico, la cual podría ir seguida de un repunte como en este último lugar”, indica el reporte.

Por zonas

El CCP-UCR también analiza los diferentes cantones del país para ver dónde están las zonas de más alta y de más baja transmisión.

De acuerdo con los investigadores, las subregiones con tasa R más altas de entre 1,2 y 1,4 (10 personas infectarían a de 12 a 14) se ubican principalmente en la costa pacífica, con Santa Cruz, Cañas, Puntarenas y Quepos; y en el sur, Buenos Aires y Pérez Zeledón.

“Es importante notar; sin embargo, que estas subregiones con R alto son al mismo tiempo lugares en que la pandemia se ha mantenido a un nivel mínimo. Por tanto, este resultado debe tomarse como indicativo de que la pandemia está apenas despegando en esos lugares por lo que podría ser contenida con rastreo y testeo”, aclara el informe.

En el otro extremo, la subregión de Los Santos (Dota, Tarrazú y León Cortés) presenta un R de 0,4. Aquí más bien una generación de 100 casos daría origen a una nueva generación de 40, lo cual es indicativo de que la transmisión del virus está contenida.

En Valle Central, San José, Cartago y Heredia están ligeramente por debajo de 1 y Alajuela ligeramente por encima.

“En la GAM, que fue el epicentro de la pandemia en el país, se está sobrepasando el pico de la curva epidémica”, manifiestan los autores.

Comparación con otros países

El reporte compara Costa Rica con otros países de América Latina, España, Portugal y el estado de Florida en Estados Unidos, este último fue considerado debido a sus similares características culturales con la región latinoamericana.

Costa Rica es de los países que muestra tendencias a la baja, mientras otros países, como Argentina, El Salvador y Puerto Rico más bien registran un repunte.

Para esta última semana, la tasa mayor fue en Puerto Rico, con 1,54, seguido de El Salvador, con 1,28 y Portugal, con 1,18. Mientras que los lugares con menor contagio son Bolivia, con 0,64, México, con 0,9 y Uruguay, con 0,92.

Proyecciones a futuro

Los investigadores trabajan con posibles escenarios de qué sucedería si se mantiene la tendencia actual y qué pasaría en un contexto más optimista si la tasa baja, o más pesimista si la tasa sube.

En el escenario 1, la tendencia se mantiene. De entrada, los investigadores dicen que este es el escenario más probable, pero no ocultan su preocupación.

Si esto es así, el ritmo bajará lentamente y se esperarían unos 1.000 casos diarios dentro de un mes, pero esto no quiere decir que no haya presión para el sistema de salud, el cual recibe embates desde mediados de junio.

“El pronóstico en este escenario neutro es que dentro de un mes, el 16 de octubre, el acumulado de fallecimientos será mayor que 1.200, mientras que el número de personas hospitalizadas ascendería a 900 y la demanda por camas UCI a 370. Estas cifras podrían desbordar la capacidad de atención de la CCSS, lo que obligaría a aplicar dolorosas medidas de racionamiento”, señalan los investigadores.

En el escenario 2 u optimista, la tasa de contagio bajaría a 0,7 y se tendrían unos 600 casos a mediados de octubre. Sin embargo, esto también genera preocupaciones en los autores, pues costaría controlar el brote. Para ello, lo ideal sería volver a tener de 100 a 200 casos diarios.

En el escenario 3, o pesimista, R continuaría en crecimiento hasta llegar a 1,2, esto significaría que se tendrían 2.000 casos por día.

Sin embargo, este último escenario es más difícil de conseguir. Este se daría si las personas bajan la guardia y hacen mal uso de las mascarillas.

Esta semana, las autoridades de salud advirtieron que para las primeras semanas de octubre ya no darían abasto las camas para pacientes que requieren cuidados intensivos, por lo que los funcionarios de hospitales comenzarían a tomar decisiones sobre a quién dar la atención y a quién no.

Lugares con más posibilidad de contagios: ‘índice baby shower’

El análisis del CCP-UCR señala desde este setiembre el llamado “índice baby shower”, que enmarca a los distritos en los que una reunión de 20 personas es de mayor riesgo para contagios.

“Hemos estimado la probabilidad de que en una reunión de 20 personas (un baby shower, una boda, una reunión de trabajo, un seminario, un bar y similares) provenientes del distrito en cuestión, al menos una persona se encuentre activamente infectada. En esta estimación, con propósitos ilustrativos, se asumió que no hay cuarentena, que por cada caso detectado hay dos personas sin síntomas y que la duración media de la enfermedad es de dos semanas”, proponen los investigadores.

De acuerdo con el CCP-UCR, esto se hace porque un índice R creciente no quiere decir mayores posibilidades de contagio, solo una transmisión creciente.

“Una localidad puede presentar una elevada tasa R pero en un contexto de muy pocos casos, como ocurre al inicio del brote epidémico. Mientras otra localidad puede estar infestada de gran cantidad de casos pero tener al mismo tiempo una baja tasa R, como ocurre hacia el final de la curva epidémica cuando quedan pocas personas susceptibles de infectarse”, explican los investigadores.

Este listado es liderado por el distrito Carmen, de San José, donde están los barrios Escalante, Amón y Otoya. Allí, en una reunión de 20 personas tomadas al azar, hay un 62% de probabilidades de que alguien porte el virus. Si esta reunión es de 100 personas, el riesgo aumenta al 98%.

En el distrito central de Alajuelita, las probabilidades son del 55%.

En Concepción de Alajuelita, en Cinco Esquinas de Tibás y en Pavas en San José, las probabilidades rondan un 50%.