Irene Rodríguez. 15 julio
En Costa Rica se utiliza la vacuna Gardasil 4, de la casa farmacéutica Merck. / fotografía: John Durán
En Costa Rica se utiliza la vacuna Gardasil 4, de la casa farmacéutica Merck. / fotografía: John Durán

Una de cada tres niñas del mundo vive en un país que tiene la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) dentro de su esquema nacional.

Esta cifra representa una cobertura de 90 países en todo el planeta. Costa Rica se convirtió en mayo pasado en uno de ellos, al aplicar esta inyección a niñas de diez años.

La estadística trascendió la mañana de este lunes, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgó sus datos anuales de Inmunización, Vacunas y Biológicos.

Esta es la primera vez que este informe contiene información sobre la cobertura de la vacuna contra este virus de transmisión sexual.

Si a esto se le une la cantidad de países que comenzaron a vacunar a partir de junio pasado, a los que se encuentran en proyecto piloto y los que ya tienen todo listo para comenzar este año, la vacunación para niñas está presente en 121 países: 27 de África, 30 de América, dos del este mediterráneo, 38 de Europa, seis del sureste de Asia y 18 del Pacífico Oeste.

A esto se une que en 10 países la vacunación también protege a los varones y se les colocan dosis entre los 9 y los 12 años, según cada nación.

Estos lugares son Antigua y Barbuda, Argentina, Barbados, Brasil, Panamá, Italia, Noruega, San Marino, Australia y Nueva Zelanda. Además, a partir de setiembre, los varones del Reino Unido también estarán incluidos en su esquema.

Pese a que esta es una buena señal, la OMS ve con preocupación el que las mujeres de países con menor desarrollo se queden por fuera de esta inoculación.

“Solo 13 de los 90 países son de ingresos bajos. Esto deja por fuera a las naciones que sufren los impactos más desvastadores del cáncer de cérvix. Junto con la Alianza por las Vacunas y Unicef (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) vamos a darle apoyo a los países para que puedan fortalecer sus sistemas de inmunizaciones”, destaca el reporte.

Vacuna segura, eficaz y necesaria

La vacuna protege contra los tipos de virus que están más relacionados con el cáncer de cérvix.

El VPH es un microorganismo de transmisión sexual. Trece de sus 150 cepas pueden infectar células del cérvix. Casi siempre, el cuerpo combate la infección y la elimina por sí mismo, pero a veces se forman lesiones que, con los años y si no se tratan, derivan en cáncer.

Otros estudios han vinculado este virus con cáncer de ano, cáncer de vulva, pene, verrugas genitales y varios tipos de tumores orales.

La Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), detalló en febrero pasado que esta vacuna es segura, eficaz y una medida contundente y necesaria en la lucha contra el cáncer de cérvix.

Desprotegidos: 20 millones de niños no reciben otras vacunas

La situación con otras vacunas también alarma a la OMS. De acuerdo con el reporte, 20 millones de niños alrededor del mundo –aproximadamente uno de cada diez– perdieron vacunas que podrían salvarlos de enfermedades como sarampión, difteria y tétano.

Desde 2010, la cobertura con la tres dosis contra la difteria, tétano y pertusis (DTP3) y la de la vacunación contra el sarampión se han estancado en un 86%. Esto pareciera alto, pero no es suficiente, se requiere una cobertura de un 95% para que realmente se logre proteger a la población.

Una de las mayores preocupaciones es que la mayor parte de estos menores vive en países muy pobres, con poco acceso a sistemas de salud, y si se enferman tendrán menos posibilidades de ser tratados.

Con el sarampión la situación es particular, pues los movimientos antivacunas han hecho mella en países desarrollados y en donde la vacunación antes era muy alta. Por ejemplo, Ucrania es el país que reportó mayor incidencia en 2018.

“Las vacunas son una de las herramientas más importantes para prevenir epidemias. No podemos bajar la guardia”, concluyó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.