Lucía Astorga. 31 octubre, 2018
Costa Rica cuenta con tres normas técnicas que buscan garantizar la seguridad de los ciclistas, por medio del establecimiento de parámetros de calidad en cuanto a la vestimenta, el casco y la infraestructura de las ciclovías. Foto: Archivo

Los amantes de la bicicleta tienen dos nuevas herramientas que podrían servirles de asistencia a la hora de seleccionar la indumentaria más segura para poder circular por las carreteras de nuestro país.

Se trata de las normas técnicas tituladas ‘Cascos para ciclistas. Requisitos y métodos de ensayo’ (INTE W44:2017) y ‘Prendas de alta visibilidad para uso no profesional. Requisitos y métodos de ensayo’ (INTE W52).

Estos lineamientos fueron desarrollados por el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco), con el objetivo de ofrecer mayor seguridad a los ciclistas y apoyar la promoción de este medio de transporte alternativo.

Las bicicletas se han convertido en una opción de transporte para algunos costarricenses, quienes se inclinan por desplazarse de esta manera con el fin de evitar las presas, contribuir con el medio ambiente, mejorar su salud o por recreación.

Una investigación del 2015, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), indicaba que diariamente en el país, se realizaban unos 125.542 traslados en bicicleta, solo en el Gran Área Metropolitana (GAM). Esta cifra representa un 2% del total de viajes efectuados en esta zona de Costa Rica, que pueden ser en vehículos, motocicletas o por transporte público.

Los parámetros de seguridad fueron anunciados por el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco), durante un evento que tuvo lugar el martes 30 de octubre en el Hotel Crown Plaza Corobicí. Muchos de los asistentes llegaron en su bicicletas que dejaron parqueadas a la entrada del salón. Foto: Albert Marín.

Con el fin de proteger a los ciclistas, también se han establecido requerimientos que estos deben cumplir para poder circular de manera segura en las ciudades, como portar casco y chaleco retrorreflectivo, según se se estipula en la Ley de Tránsito.

¿Pero, cómo pueden diferenciar los usuarios la opción más segura entre todos los productos que están disponibles en el mercado? Es aquí donde las normas técnicas pueden llegar a jugar un papel clave para que los consumidores tengan una mayor certeza y garantía de lo que están comprando.

“En Inteco creemos que estas normas se presentan en un momento clave, cuando aún estamos a tiempo de educar a la sociedad y tomar las previsiones para implementarlas adecuadamente, ya sea cuando adquirimos la indumentaria o bien al transitar en bicicleta”, expresó Javier Rodríguez, presidente del Consejo Directivo del Instituto.

La presidenta de la Asamblea Legislativa, Carolina Hidalgo, llegó al evento en una bicicleta plegable que pesa 10 kilogramos. Foto: Albert Marín.

Las propuestas fueron aplaudidas por la presidenta de la Asamblea Legislativa, Carolina Hidalgo, diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC), quien es una apasionada deportista e incluso se transporta en bicicleta hasta el Congreso.

“La norma técnica va a generar una base que le va a permitir a todas las instituciones públicas y también a las empresas privadas, que quieran empezar cambios en esta línea, tener un elemento técnico base, para iniciar con las reformas que se requieran, ya sea en infraestructura o en los implementos básicos”, dijo la legisladora legislativa.

“Una de las razones por las que la gente tiene temor de realizar el cambio (a este medio de transporte alternativo), es por su seguridad, entonces, al generar normas básicas en elementos tanto de infraestructura como otros, para darles mayor seguridad, va a empezar a incentivar un poco más y empezar a hacer esas rupturas”, agregó.

Diseño LN
Diseño LN
Proteja su cabeza

La norma técnica dedicada a los cascos para ciclistas (INTE W44:2017), busca asegurar la calidad de estos elementos de protección y reducir los riesgos de lesiones en el usuario en caso de presentarse algún tipo de accidente.

Para ello, se fijan una serie de lineamientos en materia de construcción del dispositivo y otros criterios técnicos en cuanto a funcionalidad que deben cumplir estos productos

Entre las características exigidas, se encuentra que los cascos sean producidos con materiales que no causen alteraciones en la piel y que sus accesorios no lesionen al usuario.

También deben permitir un campo de visión adecuado y proporcionar protección en diversas partes de la cabeza, así como tener capacidad de absorción de impacto. A esto se suma, la necesidad de que cuente con un sistema que permita que el casco se mantenga sujetado a la cabeza del ciclista.

Para cumplir con los requerimientos, es importante que el casco tenga un etiquetado con información básica de parte del fabricante.

Otro elemento que introduce la norma, son los métodos de ensayo que permitan garantizar la seguridad de estas herramientas de protección. Por ejemplo, se menciona que el casco sea sometido a un impacto de 300 gramos para verificar su capacidad de absorción.

Además, debe ser sometido a métodos de ensayo de durabilidad y de envejecimiento artificial, a través de ensayos especificados en el documento, con el fin de determinar la pérdida de propiedades que sufre el producto con el paso del tiempo.

“Esta norma cobra una mayor relevancia, pues en este momento, no existe ningún reglamento técnico o similar, que llena los criterios de calidad de un producto tan común y necesario en nuestras vidas”, indicó Rodríguez.

La vestimenta adecuada

En cuanto al uso de prendas de alta visibilidad para uso no profesional, la norma INTE W52 específica que la vestimenta debe ser de materiales fluorescentes y retrorreflectivos (capacidad para devolver o reflejar la luz).

A la vez que indica el área mínima que deben cubrir estos materiales en las prendas como abrigos, chaquetas, trajes y chalecos.

También especifica los colores permitidos, los cuales deben ser todos fluorescentes: verde, naranja, amarillo, rojo y rosa.

La norma técnica, además incluye entre sus requisitos, valores como el coeficiente de retrorreflectividad que debe tener el material utilizado para las prendas que usarán los ciclistas, con el fin de lograr una óptima visualización durante el día y la noche.

Inteco aclaró que la acotación respecto al uso no profesional de estas prendas, responde a que ya existen parámetros de salud ocupacional, para cuando la persona se encuentra realizando algún trabajo en las vías.

“Con la publicación de estas normas, gana el ambiente, gana el sistema vial y ganan los consumidores pues ya tienen una guía que les facilitará la compra de artículos seguros para poder seguir transportándose y recreándose con este medio alternativo”, manifestó Felipe Calvo Villalobos, coordinador de Normalización de Inteco.

Un estándar para las ciclovías
Las normas técnicas buscan generar estándares que permitan evaluar la calidad de los productos y que las infraestructuras que se desarrollen, cuenten con una coherencia en su diseño y funcionamiento. Foto: Rafael Pacheco

Si hay algo que tienen en común las distintas ciclovías del país, es que son todas diferentes, debido a una falta de estandarización en la forma en que son diseñadas y por cómo operan.

“Ahora la pregunta es, ¿cuál está bien? o ¿cuál está mal?, ¿están todas bien y responden a las necesidades específicas de todos los sectores?”, se cuestionó el arquitecto Erick Solís, sobre las condiciones de varias ciclovías del país.

Es justamente para poner un alto a este tipo de ambigüedades que Inteco también desarrolló una norma técnica que establece los requisitos mínimos que debe cumplir una infraestructura para bicicletas, en cuanto a diseño, infraestructura y demarcación.

Los lineamientos fueron establecidos en la norma técnica INTE W42, titulada ‘Requisitos de infraestructura ciclista’.

En el documento, se mencionan los tipos de ciclovía, que puede ser segregada o delimitada, de vía compartida, senda de bicicletas y bidireccional.

Además, establece las etapas que los diseñadores deben considerar para la selección de la infraestructura más apta para el sitio donde se va a ubicar. Estas condicionantes tienen que ver con la velocidad de operación de la vía, el usuario proyectado, el volumen y composición del tránsito motorizado, y el espacio disponible para el desarrollo del proyecto.

En cuanto a los requisitos de diseño, se incluyen: los anchos de carril, las velocidades de diseño según la pendiente y longitud, pendientes recomendadas, el cálculo de radio de giro y coeficiente de fricción, peralte mínimo, sobreancho, cálculo de la distancia de visibilidad de parada, características de la superficie de rodamiento, señalización, parámetros para el diseño de intersecciones, el giro en dos fases y la bici caja (áreas destinadas para que los ciclistas puedan esperar de forma segura en intersecciones reguladas por semáforo).

Optimismo en diversos sectores

El desarrollo de esta y las otras normas técnicas, se hizo con la colaboración de colectivos de ciclistas, representantes de gobiernos locales y del gremio de transportes, entre otros.

Uno de los grupos que se mantuvo vigilante del proceso es el colectivo de ciclistas urbanos BiciBus quienes se mostraron optimistas por el resultado obtenido con la norma técnica, principalmente, en cuanto a la manera en que afina el diseño de las ciclovías para que sea seguro y garantizar la interconectividad cantonal.

“Si un cantón construye ciclovías de una forma y el siguiente cantón lo hace de otra, esa incoherencia impide que las personas se sientan cómodas o seguras, al cambiar de un cantón a otro, además de que la ruta puede ser distinta, y uno no puede tener una discontinuidad de la ciclovía o de la infraestructura de las bicis cuando se pasa de un lugar a otro”, expresó David Gómez, líder de la agrupación.

Para el vocero, con los anchos mínimos y colocación de separadores físicos, como bolardos, que se plantea en el documento, también se empiezan a “establecer las bases, no solo del espacio para los ciclistas, sino también la protección necesaria para que ese espacio siga siendo respetado”.

Quien también resaltó la necesidad de establecer parámetros efectivos para el planteamiento de las ciclovías, fue Silvia Bolaños, directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Transportes (Canatrans).

“Canatrans es parte del comité nacional de normalización técnica en materia de seguridad vial, que precisamente le correspondió la elaboración de la norma; creemos que es fundamental contar con criterios técnicos, sobre todo en el tema del diseño y sobre eso hemos pedido que se ponga una nota dentro de la norma, que integre el diseño de la ciclovía, con los temas de intermodalidad”, dijo.

“Considerando que si bien es cierto, tenemos que garantizar infraestructura segura para los distintos usuarios de las vías, incluyendo los ciclistas, debe tomarse en consideración, que hay muchos sitios por donde se demarca las ciclovías, que pasa el transporte público y que muchas veces se pone en riesgo también a los usuarios del transporte público, al pasar una ciclovía por los lugares donde tenemos demarcadas paradas”, acotó.

(Video) Experiencia en bicicleta por la ciclovía UCR - Sabana

Por su parte, Ana Patricia Salas, del área de Gestión de Proyectos de la Municipalidad de San José, indicó que la norma técnica para la construcción de ciclovías, es un tema es pionero en el país, pero que es “realmente necesario contar con material “tropicalizado” al contexto nacional. La norma técnica se convierte en una herramienta para el personal a cargo de la propuesta de soluciones de movilidad más seguras e integradas.”.

A criterio de la experta los gobiernos locales se beneficiarían porque estos parámetros permiten “mantener un mismo lenguaje a pesar de los límites cantonales para que los usuarios de la infraestructura perciban una continuidad en su desplazamiento. Asimismo, el lenguaje unificado facilita la asimilación por parte de todas las personas usuarias de las vías”.

Con respecto a si la municipalidad josefina debe hacer cambios a la ciclovía actual para cumplir con lo establecido en la norma, Salas indicó que “no es necesario”, ya que, incluso, algunos de los ejemplos gráficos que se evidencian en la norma, “son fotografías tomadas de la demarcación de la ciclovía presente en San José”.

“La proyección es ampliar la red de conectividad de la misma con otros municipios para generar más infraestructura segura por donde transitar en bicicleta”, señaló.