AFP . 26 agosto
Árboles calcinados por el fuego en Alvorada da Amazonas, estado brasileño de Pará, el domingo 25 de agosto del 2019.
Árboles calcinados por el fuego en Alvorada da Amazonas, estado brasileño de Pará, el domingo 25 de agosto del 2019.

París. Los países del Grupo de los Siete (G7) prometieron este lunes una ayuda de emergencia de $20 millones para enviar aviones bombarderos a la Amazonia, asolada por incendios, durante una cumbre en la que el presidente de Francia arremetió contra comentarios “insultantes” de su homólogo brasileño.

“La pérdida del pulmón del planeta es un problema mundial”, declaró el jefe de Estado de Francia, Emmanuel Macron, al cierre de un encuentro de tres días con los dirigentes de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá y Japón, en el que los incendios en la Amazonia fueron uno de los temas que protagonizaron los debates.

Macron, anfitrión este año del foro de potencias industrializadas occidentales, anunció un plan en dos etapas para salvar a la Amazonia, en cuya elaboración participó el presidente de Chile, Sebastián Piñera. El mandatario de ese país, que acogerá en diciembre la COP25, fue el único gobernante suramericano invitado al cónclave en el balneario francés de Biarritz.

Además de una ayuda inmediata de $20 millones, que incluye el envío de una flota aérea para combatir las llamas, los mandatarios del G7 se pusieron de acuerdo sobre un plan de ayuda destinado a proteger la biodiversidad y a reforestar, que será finalizado en la Asamblea General de Naciones Unidasa fines de setiembre.

Esta “iniciativa para la Amazonia”, de “al menos $30 millones”, requerirá el acuerdo de Brasil y de los otros ocho países amazónicos, en relación estrecha con las ONG y las poblaciones locales, indicaron ambos mandatarios.

“Estos son grandes logros en los que estamos colaborando, respetando la soberanía de los países amazónicos sobre sus territorios”, señaló el presidente chileno.

Brasil combate nuevos focos de incendios en la Amazonia

Además de los $20 millones desbloqueados por los países del G7, Reino Unido prometió 10 millones de libras esterlinas (unos $12 millones) para restaurar el hábitat de la mayor selva tropical del planeta y Canadá ofreció $15 millones y el envío de un bombardero a la Amazonia, donde las llamas han arrasado miles de hectáreas.

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, presente en Biarritz, lanzó un llamado a la comunidad internacional para “movilizar muchos más recursos para ayudar a los países de la Amazonía”.

Roces entre Macron y Bolsonaro

La cuestión de la Amazonia entró en el último minuto al encuentro en Biarritz y provocó un duro cruce de palabras entre el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y su homólogo brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien denunció una intromisión en asuntos soberanos de otras naciones.

El tono subió el lunes, cuando Macron arremetió contra comentarios “extraordinariamente irrespetuosos” de Bolsonaro, quien avaló insultos publicados en Facebook contra la primera dama de Francia.

Un área del incendio en la Amazonía este domingo 25 de agosto del 2019. Foto: AP
Un área del incendio en la Amazonía este domingo 25 de agosto del 2019. Foto: AP

A la embestida contra el presidente francés se ha unido parte del entorno de Bolsonaro, comenzando por el ministro de Educación, Abraham Weintraub, quien tildó a Macron de “cretino oportunista”.

Las tensiones entre Francia y Brasil se vienen incrementando desde que Macron llamó la semana pasada a los líderes de las principales democracias industriales a una discusión de urgencia en la cumbre del G7 sobre los incendios en la Amazonía. Bolsonaro replicó acusándolo de tener una “mentalidad colonialista”.

Pese a que la cumbre arrancó con fracturas internas, el foro concluyó, de manera inesperada, bajo un clima consensual en varios ámbitos, incluyendo la espinosa cuestión del programa nuclear iraní.

El propio presidente estadounidense, Donald Trump, tradicional crítico del multilateralismo, elogió la "gran unidad" de esta cita.

Sobre Irán, Trump manifestó que estaba dispuesto, “si las circunstancias son apropiadas”, a reunirse con el presidente iraní, Hasán Rohaní, país contra el que implementó una política de “máxima presión” por su programa nuclear.

En Teherán, Rohaní también se mostró abierto al diálogo, a pesar de las críticas del ala dura del régimen por la visita sorpresa del ministro de Relaciones Exteriores, Mohamad Javad Zarif, a Biarritz.

El gobernante francés, que media activamente a favor de una distensión, afirmó que la reunión podría tener lugar “en las próximas semanas”.