
El insomnio podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer en personas menores de 50 años. Así lo plantea una investigación presentada durante la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO), uno de los encuentros científicos más importantes sobre esta enfermedad.
El estudio analizó registros médicos de más de 18 millones de estadounidenses entre los 18 y 50 años. Los investigadores compararon a más de 413.000 personas diagnosticadas con insomnio con otros pacientes de la misma edad que no tenían ese trastorno del sueño.
Los resultados mostraron que quienes padecían problemas de sueño tenían más probabilidades de desarrollar cáncer colorrectal, de mama, de útero y de ovario de aparición temprana.
En algunos casos, los menores de 50 años con diagnóstico de insomnio registraron hasta tres veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad durante los cinco años posteriores.
Los autores indicaron que estos hallazgos sugieren que las alteraciones del sueño podrían representar un factor de riesgo clínicamente relevante y potencialmente modificable para el cáncer de aparición temprana.
El aumento del cáncer en adultos jóvenes preocupa a la comunidad médica
El crecimiento de los diagnósticos de cáncer en menores de 50 años se convirtió en una de las principales inquietudes de la oncología mundial.
Diversos estudios identificaron un aumento en la incidencia de varios tumores entre adultos jóvenes en distintos países. Esta tendencia impulsó nuevas investigaciones para encontrar explicaciones más allá de los factores hereditarios.
Macarena Hidalgo, oncóloga del Instituto del Cáncer de Clínica MEDS, explicó que durante años se consideró que los cánceres en personas jóvenes tenían una causa genética predominante. Sin embargo, ahora se entiende que interviene una combinación de factores relacionados con el estilo de vida.
La especialista señaló que las causas genéticas representan entre un 10% y un 15% de todos los casos de cáncer. Esto significa que la mayoría de los diagnósticos no responde exclusivamente a factores hereditarios.
El sueño aparece como una nueva pieza del rompecabezas
Factores como la obesidad y el tabaquismo ya forman parte de los elementos asociados al riesgo de cáncer. Ahora los científicos analizan si la calidad del sueño también influye en ese proceso.
Ricardo Silva, oncólogo de Clínica Universidad de los Andes, advirtió que los resultados no implican que una persona con insomnio desarrollará cáncer de forma inevitable.
El especialista indicó que la investigación identificó una asociación estadística entre ambas condiciones. Según explicó, esto sugiere que el insomnio podría participar en el avance de algunos cánceres en personas jóvenes.
El sistema inmune es una de las principales hipótesis
Uno de los mecanismos que investigan los expertos involucra al sistema inmunológico.
Diego Bustos, oncólogo médico de la Fundación Arturo López Pérez (FALP), explicó que el organismo produce constantemente células anormales. En condiciones normales, el sistema inmune las detecta y las elimina.
Según el especialista, el insomnio podría reducir esa capacidad de vigilancia y defensa frente a células malignas.
Silva coincidió en que esta hipótesis resulta una de las más plausibles. A su criterio, una regulación adecuada del sueño y del ritmo circadiano favorece el funcionamiento correcto de los sistemas inmunológicos, hormonales y enzimáticos.
La inflamación y los cambios celulares también están bajo análisis
Otra explicación apunta a la inflamación crónica.
Bustos señaló que las personas que no descansan bien suelen presentar estados inflamatorios persistentes. Este fenómeno podría favorecer el inicio y la progresión de algunos tipos de cáncer.
Hidalgo añadió que la inflamación mantenida en el tiempo puede afectar la reparación del ADN, un proceso fundamental para prevenir alteraciones celulares que eventualmente deriven en tumores.
Las hormonas podrían influir en el proceso
Los investigadores también estudian el impacto de las alteraciones hormonales relacionadas con la falta de sueño.
Bustos indicó que el insomnio puede modificar la producción y regulación de sustancias como la melatonina, el cortisol y los estrógenos.
Este aspecto llamó la atención de los especialistas porque los tumores con asociaciones más marcadas en el estudio fueron precisamente los de mama, útero y ovario, que dependen en gran medida de factores hormonales.
El mensaje de los expertos: no alarmarse, pero sí cuidar el descanso
Los especialistas coinciden en que los resultados no demuestran que el insomnio cause cáncer de forma directa.
No obstante, consideran que el sueño de calidad podría formar parte del conjunto de hábitos que influyen en la salud y en el riesgo de desarrollar enfermedades.
Hidalgo señaló que el estudio abre una oportunidad para profundizar en estrategias de prevención, especialmente ante el aumento de casos de cáncer en pacientes jóvenes.
Por su parte, Bustos recordó que el insomnio no solo se relaciona con la cantidad de horas dormidas. También involucra la calidad del descanso. Por esa razón, recomendó prestar atención a cualquier dificultad para dormir o a la falta de sueño reparador.
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