Aplicaciones Científicas

Turrialba: un volcán que se construye a sí mismo

De seguir los cambios en la morfología, cráter activo y central podrían unirse en uno solo

Boquete del 2012 en el volcán Turrialba.
Boquete del 2012 en el volcán Turrialba. Cortesía de Raúl Mora
Boquete del 2012 en el volcán Turrialba. (Cortesía de Raúl Mora)

Desde 1996, el volcán Turrialba empezó a dar señales de actividad. Aún así, las personas podían visitarlo e incluso descender a su complejo de tres cráteres, donde la vegetación y la fauna aprovecharon el reposo del coloso para convertirlo en su casa.

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