Irene Rodríguez. 17 enero
La sonda Cassini exploró las características de Saturno y descubrió una composición química inusual en sus anillos. Ilustración: NASA
La sonda Cassini exploró las características de Saturno y descubrió una composición química inusual en sus anillos. Ilustración: NASA

En los últimos años, diferentes investigaciones han sugerido que los anillos de Saturno son más jóvenes que el planeta y se desarrollaron cuando este ya estaba formado. Una nueva investigación fue más allá e indicó que su juventud podría ser todavía mayor a lo sospechado.

Un estudio de la Universidad de Roma La Sapienza señaló en días recientes que Saturno se formó relativamente temprano en la evolución del Universo, hace unos 4.500 millones de años, los famosos anillos surgieron entre 10 a 100 millones de años atrás, cuando los dinosaurios andaban por la Tierra.

El reporte, publicado en la revista Science, se basa en los datos recopilados por la sonda Cassini –de la NASA– cuando (en su fase final) se “zambulló” en los anillos internos y analizó su masa y su campo gravitacional.

“Antes teníamos pistas que nos habían dejado las sondas Voyager y Cassini que nos decían que los anillos no se habían formado al mismo tiempo que el resto del planeta, pero ya tenemos esta evidencia concreta, algo que solo podía obtenerse hasta esta fase final”, destacó en un comunicado de prensa Luciano Iess, coordinador de la investigación.

El análisis
Esta imagen corresponde a uno de los anillos más internos de Saturno, donde se encontró la mayor concentración de sustancias químicas. Imagen: NASA
Esta imagen corresponde a uno de los anillos más internos de Saturno, donde se encontró la mayor concentración de sustancias químicas. Imagen: NASA

Uno de los resultados vitales está relacionado con la masa del planeta y de los anillos. Las medidas tomadas por los instrumentos de Cassini mostraron que los anillos están compuestos en un 99% de hielo y el restante 1% tiene partículas microscópicas de sílice (combinación de oxígeno y silicio, material muy común en las rocas y arena) o de material orgánico.

¿Qué tiene que ver la masa con la edad? Medir la masa de los anillos ha permitido estimar la cantidad de “impurezas” depositadas en ellos (en este caso, las partículas de sílice) y determinar más o menos cuánto tiempo tomaron en acumularse estas moléculas. Según en el análisis tomaron de 10 a 100 años.

“La masa de los anillos era la pieza del rompecabezas que nos hacía falta. Una masa tan pequeña de sílice nos habla de una edad joven”, evidenció Iess.

¿Cómo se formaron estos anillos? Los investigadores sugieren –con base en los análisis del campo de gravedad– que se “construyeron” con los restos de una luna de Saturno que fue impactada por un cometa.

Otra hipótesis señala que se formaron de los restos de varias lunas o de objetos que orbitaron cerca del planeta. También se habla de la posibilidad de que la “materia prima” estuviera compuesta por los restos de algún cuerpo celeste similar a un cometa y que el campo gravitacional de Saturno los hubiese “jalado”.

Otros datos

Las mediciones de gravedad también arrojaron otras informaciones útiles para el entendimiento del sexto planeta del sistema solar. Por ejemplo, se determinó que las diferentes partes de este planeta (la"masa principal" y los distintos anillos) se mueven con diferentes velocidades de rotación, dependiendo de la profundidad (es decir, entre más externo sea un anillo girará ligeramente más rápido).

“Nos esperábamos una estructura similar a la de su ‘hermano’ Júpiter, pero cuando comparamos los resultados obtenidos de Júpiter con estos nuevos la diferencia fue sorprendente”, manifestó Daniele Durante, coatura del reporte.

Esta diferencia en las rotaciones podría explicar por qué, hasta hoy, había sido tan difícil predecir el ritmo de rotación de Saturno.

Asimismo, se averiguó acerca de la composición del planeta y de su núcleo. El estudio indica que el centro saturnino tiene un núcleo rocoso que podría estar formado por elementos pesados (es decir, metales y no gases), y que su peso sería el 15 a 18 planetas Tierra.

“Estos nuevos resultados son una linda sumatoria a nuestro entendimiento de este planeta de anillos. Todavía nos seguimos sorprendiendo”, concluyó Barbara Negri, una de las científicas que participó del trabajo.